TodoMúsica, representante exclusivo de Zildjian en nuestro país, ofreció una clínica de batería encabezada por Matt Greiner (August Burns Red) y con la participación de bateristas y percusionistas de todo el país.

Los bateristas tienen el trabajo más difícil en una banda: sus errores causan estragos, y sus aciertos a veces pasan desapercibidos para muchos. Son los que primero arman sus equipos antes de un show, los últimos que se van, y su lugar físico en el escenario suele estar lejos de la gente. Sin embargo, todos sabemos que son una pieza clave de la banda y pueden hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso.

TodoMúsica, una de las casas de audio referentes para la comunidad como proveedores de instrumentos musicales y equipos de audio e iluminación profesional de alta calidad, es el representante exclusivo de Zildjian en nuestro país. Ambas organizaciones unieron esfuerzos para la clínica de batería de primer nivel mundial, con la participación de Matt Greiner, Jota Morelli (Ash Jarreu, Fito Páez), Martín de Pas (Indio Solari), y Caro Cohen, entre otros.

Zildjian es la marca más antigua de platillos y cada año acerca a los mejores bateristas de la escena mundial a diferentes países para compartir no solamente música, sino también educación, anécdotas e historia de este hermoso instrumento. Este tipo de eventos tienen como objetivo unir a la comunidad y fomentar el aprendizaje y la profesionalización.

Matt Greiner, desde hace algunos años, ha tenido como meta elevar el nivel de la percusión en la escena heavy metal. Su estilo poderoso, rápido y preciso en la batería le valió elogios en todo el mundo. 

Matt, ¿cuáles son las principales diferencias entre tocar en tu banda y en estas clínicas?

– Cuando estoy en mi banda, yo estoy ahí, detrás, la gente no me mira, mi trabajo principal es que la banda suene bien y no cometer errores. Cuando estoy haciendo clínicas como ahora, todos los ojos están encima de mí, y lo disfruto mucho más. Y no es por la atención de la gente, porque es una de esas cosas que no me gustan mucho, sino que porque soy libre de tocar lo que yo sienta en ese momento, sin la presión de tener a los miembros de la banda preocupados hacia donde estoy yendo. En una clínica solo dependo de mí mismo así que disfruto mucho esa libertad. Hay mucha menos presión, por raro que suene, porque solo estoy yo.

Algunos bateristas tienen una configuración de muchos platillos, otros usan una batería más simple, en tu caso ¿cómo te sentís más cómodo?

– Me siento muy cómodo con la configuración que uso hace casi diez años. Uso todo lo que tengo en la batería, no siento que tenga muchos platillos, ni que tenga pocos. Puedo lograr muchos sonidos porque uso todo y tengo mi sistema para ubicar los platillos bien organizado. Los Crash están en el nivel superior, los splash en el nivel intermedio, y en el nivel inferior están el Hi Hat y el Ride.

¿Por qué preferís Zildjian por sobre otras alternativas?

– Siempre quise usar Zildjian. Esa también es la razón por la que hacemos estas clínicas, porque hoy hay 400 personas escuchando la batería y prestando atención a como suenan cada uno de los platillos. Cuando mi banda comenzó era muy pequeña y mucha gente me preguntaba por mi sonido. Y ahora estoy aquí, en la clínica latinoamericana de Zildjian, y soy el primero en admitirte que hay cien bateristas mejores que podrían estar haciendo esto. Para mi estar aquí es un honor, es especial, y no tomo nada por dado; esto no es normal para mí y creo que es una oportunidad que no todos tienen.