La cantante sueca de 20 años se presentará por primera vez en Sudamérica el próximo jueves 15 de marzo en Niceto Club. Ese será su sideshow previo a su participación en el Lollapalooza.

 

Con tan solo 20 años, Zara Larsson es actualmente la artista sueca de mayor renombre internacional. A comienzos del año, ganó tres Grammis −el equivalente sueco a los premios Grammy− en las categorías Canción del Año, Álbum del Año y Artista del Año. En marzo será parte del Lollapalooza Argentina 2018 y hasta tendrá su propio sideshow el jueves 15 de marzo en Niceto Club, junto con Oh Wonder. “Será mi primera vez en Argentina. Estoy muy emocionada; cada vez que abro mi cuenta de Twitter o Instagram leo que la gente me comenta ‘Ven a Sudamérica, por favor’”, dice desde el otro lado del teléfono.

Al igual que la mayoría de los artistas de su generación, Zara maneja sus propias redes sociales, en las que acumula más de 4.4 millones de seguidores en Instragram y más de 1.3 millones en Twitter. Otro signo de estos tiempos es en el apoyo entre artistas jóvenes. “Es importante apoyarse profesionalmente con los colegas. He trabajado con Charlie XCX y con Dua Lipa, pero no es que seamos amigas, aunque podríamos serlo. Se trata de eso, de apoyarse”. Tampoco cierra la puerta a colaborar en un futuro con algún artista latino, ya que entiende que el castellano todavía se volverá más masivo. “Me gusta lo que hacen los de CNCO”, agrega.

¿Cómo explicarías tu éxito?

– Entiendo lo que está pasando y me siento muy afortunada de ser parte de esta nueva generación de mujeres en el pop. También creo que cuando uno tiene algo de talento y le suma mucho trabajo y esfuerzo, aparecen las oportunidades. Por suerte, a mí se me dieron ambas cosas. Seguro haya mucha gente muy virtuosa pero que no trabaja tan fuerte como lo hago yo. Tenés que poner todo de vos y realmente desearlo. Esto que me está pasando es lo que quiero para toda mi vida, y no lo cambio por nada.

¿Tenés miedo que pueda terminar en cualquier momento?

– Sí, lo tengo. A veces pienso ‘Oh dios, ¿y si a nadie le gusta mi próxima canción? ¿Y si nadie compra tickets para mis shows?. Son miedos que cualquier artista puede tener. Uno quiere ser amado por lo que ama hacer. Por eso, no les creo a los que dicen que no les importa lo que la gente piensa. Yo quiero crear en mi memoria momentos de estadio, frente a miles de personas y en los que canto mis canciones. Creo que estoy en el camino correcto.

¿Lográs tener tiempo para vos fuera de tu carrera musical?

– La verdad que sí, estoy en constante movimiento. Pero cuando aparece ese tiempo libre me gusta pasarlo con mi familia y mis amigos. Uno sale del estudio, de pronto está en un show, luego haciendo notas… a veces no quiero hacer ninguna de esas cosas, estoy cansada. Debo cuidarme, hay muchas chicas jóvenes que terminan quemadas. Su cabeza ya no da abasto porque nadie les dijo que frenaran. Si querés estar en el juego por más treinta años tenés que trabajar duro pero al mismo tiempo tenés que cuidarte.

Como mujer, ¿sentís que tuviste que trabajar más duro que si fueses hombre para conseguir tus logros?

– Sí, creo que sí. También depende en qué carrera, por supuesto. Es culpa de la estigmatización que hay sobre los roles. Los trabajos con sueldos más altos son tradicionalmente vistos como trabajos masculinos. Pero puedo ver que de a poco empieza a cambiar, sobre todo por el apoyo que hay en la industria entre mujeres. Es más difícil ser una mujer, y por ende, es más difícil el camino para lograr algo. Y creo que por eso mismo, como mujer, cuando una llega a la cima no quiere compartirlo, porque tuviste que enfrentarte a tanto para conseguirlo… Siempre doy este ejemplo: muchos raperos hombres rapean igual, actuan igual, se visten igual… son iguales y conviven. Ahora, con Cardi B y Nicky Minaj la gente piensa que solo puede haber una, porque son mujeres. Espero que con este apoyo entre mujeres cambie el paradigma. Si llevamos más mujeres a la cima, habrá más unión entre nosotras.