La banda fueguina habló sobre sus comienzos, su nuevo álbum 'La oportunidad' y la búsqueda de un sueño.

Dícese a la ‘voz en off’ a aquella que sustituye o complementa a las voces de los personajes y que explica y/o relata una escena tanto en televisión como en cine, radio y teatro. Pero para la banda fueguina, que acopla el término y no deja huecos entre las palabras, la música viene a ser aquella voz en off que acompaña continuamente a los que se refugian del frío patagónico.

Vozenoff nace como una banda de amigos oriundos de Tierra del Fuego con la guitarra como protagonista, adornada de elementos electrónicos y sintetizadores, hecho que obstaculiza la definición concreta de un género musical. Se trata de un grupo de amigos que llevó más allá del fogón a las canciones de Ariel (Durán) y las materializó en un proyecto musical que tomó revuelo y ya cuenta con un repertorio propio.

Si bien hay elementos electrónicos, la banda mantiene la esencia local “Justamente porque las canciones nacen así: acústicas”; afloran en la cabeza de Ariel y están pensadas como canciones que funcionan con guitarra. “Después la embellecemos y la ponemos como queremos. Son canciones de fogón”, dicen desde la banda. Luego juegan con el sintetizador y van creando melodías hasta llegar a la canción final, que muchas veces surgen de la espontaneidad y del encuentro entre los colegas y amigos. “Las canciones hoy nacen en una nota de voz, así que mejor no perdamos el teléfono”. 

Este año, Vozenoff lanzó su cuarto material discográfico bautizado como La oportunidad. El corte homónimo vino acompañado de un videoclip en el que la banda plasma sus raíces fueguinas en una serie de imágenes que muestran la Patagonia en primer plano. Si bien no es fácil tener un mayor alcance estando en el fin del mundo, con la lejanía geográfica que ello implica, la banda va llegando poco a poco a todo el país a través de su música. “La idea es que la gente quiera escuchar música de acá, de Tierra del Fuego”, dicen.

Todo comenzó aproximadamente 15 años atrás, cuando se reunían alrededor del fuego e interpretaban temas de rock nacional que poco a poco fueron mutando en las canciones de Ariel. Así nació Vozenoff. “La idea es hacer canciones porque realmente nos gusta hacer música. Después, con mucho trabajo y profesionalismo, se van logrando cosas”. 

Ante la pregunta de cuál sería la oportunidad que están esperando, responden: “Que se dé el momento de tocar. Nosotros somos muy buenos tocando nuestras canciones, llegamos a la gente. Está buenísimo escuchar los discos, pero cuando ves al artista en vivo, te transmite un poquito más. El sueño de nuestra vida es recorrer pueblitos y festivales y nos encantaría tocar en todos los pueblos que podamos. Estamos dispuestos a ‘largarlo todo’ y salir al mundo, pero la idea de si estamos dispuestos a irnos tiene que ver mucho con nosotros y con la gente que está al lado nuestro; que nos apoyen es muy importante. Porque por más ganas que tengamos nosotros, si la gente alrededor como la familia y los amigos no nos acompañan, nunca se lograría. O lo hacés más frustrado porque tenés que romper con algo para poder cumplir un sueño”.