La española regresó a Buenos Aires en el marco de la gira promocional de su nuevo disco, Munay, una palabra quechua significa “amor incondicional”, el mismo que señala como el motor de su carrera.

Lejos de casa pero sintiéndose muy cómoda en Argentina, Vanesa Martin conversó con Billboard Argentina sobre la conexión especial que siente con este país y el placer de regresar. Incluso, dijo que viviría una temporada en Palermo. Por el momento, la cantante malagueña volvió para promocionar su nuevo álbum de estudio, Munay, que será la excusa de una próxima visita: el 8 de abril de 2017 dará un show en el teatro Ópera Allianz de Buenos Aires. Munay fue producido por Eric Rosse (Maroon 5, Birdy, Pablo Alborán).

¿Cómo nacieron estas nuevas canciones?

– Por la necesidad de contar historias o de mostrar otra paleta de colores. He sido muy escrupulosa a la hora de elegir el repertorio. Además, tengo un equipo maravilloso con el que escucho las canciones y vemos cuáles son las que nos gustan a todos.

Complicidad es el primer sencillo de este álbum, ¿por qué elegiste esta canción para presentarlo?

– Es el tema más novedoso de Munay, en comparación con la música que venía haciendo. Complicidad es, curiosamente, lo que me pasó con la gente antes de lanzar el single.

¿En qué te sentís cómplice con la gente?

– Yo soy de interactuar con el público y la complicidad está cuando remamos todos hacia la misma dirección y con las mismas ganas. Es el cariño, el respeto y la pasión por la música lo que nos vuelve cómplices.

Publicaste un libro el año pasado. ¿Son diferentes los procesos creativos para componer una canción y escribir un poema?

– Sí. Son diferentes. Cuando estás escribiendo un libro tienes una libertad diferente, ni mejor ni peor. La letra no va encorsetada a una melodía o al estribillo, puedes volar completamente y te permites la licencia de la literatura ya que un verso no siempre tiene que rimar. La melodía de las canciones te va marcando un camino.

¿En qué momento escribiste el libro?

– Comencé luego de lanzar Crónica de un baile y en el medio de una gira. Al principio escribir me estresó muchísimo, pasé noches sin dormir. Pero, con el tiempo lo empecé a disfrutar. Además, a partir de escribir un libro aprendí un hábito que luego lo he reutilicé en Munay.

¿Es necesaria cierta sistematización del proceso creativo?

– No. Creo que hay que tener creatividad, ganas y algo que contar. Hay momentos en los que soy consciente de aparece el habito, en los que tengo la necesidad de sentarme, con mi ordenador, mi taza de café y mis olores. Hay otras veces que escribo en una habitación de hotel, apurada, y ahí no está el hábito, está la necesidad de explotar.

¿Qué te produce ganas de escribir?

– A mí me inspira la gente. El amor incondicional, en todas sus expresiones: a uno mismo, a la pareja, a los animales, al respeto por el otro. Cualquier cosa que pueda pasar a mí alrededor puede terminar en canción.

¿Por qué elegiste una palabra en quechua para este disco?

– Significa amor incondicional del creador hacia toda la creación. Es decir por la naturaleza, las personas y los animales. También significa que cada uno sea como quiera ser, que luche por sus sueños y que cambie su realidad si no está feliz. Munay es un amor con voluntad y era un poco lo que quería transmitir con mis canciones.

¿Cómo es la relación con el público argentino?

– Buenísima. Cada vez mejor y me alegra venir aquí. Es muy gratificante porque siento que tengo mucha conexión y pasión. Esto tiene que ver con mi manera de ser y con el carácter que tenemos allí en España y aquí en Argentina. Este es un país que me ha abrazado desde el principio.