El rapero de La Boca, tiene 17 años y se consagró campeón de la competencia más grande de freestyle del habla hispana. Ahora, viajará a España para competir por el campeonato internacional junto a Wos como representantes argentinos.

Argentina coronó a un nuevo campeón de la Red Bull Batalla de los Gallos: Trueno, el rapero de La Boca que con tan solo 17 años sostuvo un gran nivel durante toda la competencia. Más de 10 mil espectadores presenciaron la nueva Final Nacional de Red Bull Batalla de los Gallos.

El estadio Luna Park fue el escenario para la final nacional de freestyle que recibió 16 diferentes MCs. DToke –campeón argentino en 2013 y 2015 e internacional en 2013–, WOS (campeón argentino e internacional de BDLG 2018) y Azcino (campeón mexicano y subcampeón internacional de BDLG 2018) conformaron el jurado de la competencia.

Con el Misionero como host, desde las 17:30 hs se transmitió en vivo por YouTube la final nacional que tuvo más de medio millón de espectadores en el streaming. En su camino a la final contra Wolf, Trueno venció a Nacho, Stuart y MKS. Luego, sin réplica y en una batalla de gran nivel se consagró como campeón tras ganarle al otro de los hermanos Mansilla.

Trueno cerró la noche con un abrazo con su padre, el rapero Pedro Peligro. Él lo alentó desde la tribuna y luego corrió al escenario para festejar con su hijo. Cumplido el sueño del Luna Park, ahora le queda por delante otra gran aventura: la Internacional de España, donde representará la bandera argentina junto a Wos, el campeón vigente.

El día 30 de noviembre, después de 5 años, el país español será nuevamente sede de la final internacional de Red Bull Batalla de los Gallos. Allí, 16 de los mejores improvisadores de rap en español deberán demostrar su agilidad mental para armar las rimas y versos más agudos lo más rápido posible.

Los MCs campeones de 12 países de América Latina, Estados Unidos y España, junto a los 3 mejores de la edición anterior se encontrarán en una noche de fiesta para el freestyle, con los mejores duelos de palabras en los que solo uno se alzará con el título de mejor improvisador del mundo.