A un año de su debut discográfico, a fuerza de shows el trío consolida su presente en la escena emergente nacional y se hermetiza en el estudio para cocinar un nuevo trabajo.

Aún existen bandas que confían en la vieja forma de hacer las cosas, cuyo objetivo no está en adaptarse al mercado de los singles, sino en continuar con la vieja tradición del disco conceptual y la figura platónica de banda de los años 70. Triciclo es una de ellas. 

El trío de rock pop está compuesto por tres amigos: Julián Longhi (voz y guitarra), Tomás Paci (bajo y voz) y Federico Bettiga (batería). Su sonido resume varias décadas de rock y de pop, con todo lo que eso significa. Las influencias van desde Spinetta a Soda Stereo, de los Beatles a The Police, de Serú a Los Abuelos de la Nada. 

Hasta hoy, su primer y único álbum es Primer Ciclo, grabado en 2016 luego de ganar el concurso “San Isidro Te Escucha”, organizado por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro y Vorterix. Esto les abrió las puertas para tocar en varios venues importantes a nivel nacional e internacional. En primer lugar, lo presentaron en el patio del Konex junto a Juana Molina, Lo’ Pibito’ y Louta. Posteriormente participaron del Festival Provincia Emergente 2018 en el Estadio Único de La Plata y en Ciudad Emergente en Buenos Aires. El año pasado fue posiblemente el mejor para la banda: no solo fueron finalistas del concurso Camino a Abbey Road, sino que también estuvieron invitados a participar del Cheng Du Music Fest en China, donde tocaron ante más de mil personas. En poco tiempo, Triciclo pasó de ser un proyecto de garage a meterse de lleno en la escena local.

El mundo de Triciclo es uno plagado de metáforas e imágenes sobre lo surreal en lo cotidiano. El trío también reflexiona sobre las grandes cuestiones de la existencia. El motor de su poesía puede ser el de contar una historia como también el de construir algo que, en conjunto, sirva de explicación para un sentimiento concreto. Sus composiciones no permanecen estáticas, progresan y mutan constantemente. Lo que parecía una cosa puede -de forma sorpresiva pero lógica- escapar hacia otra, intercalando ambientes, ritmos y sentido emocional. Para ellos, el sonido está relacionado a la imagen visual, y es entonces que a partir de muchas imágenes, crean nuevas historias y espacios.