El 7 de noviembre la banda escocesa volverá al país para presentar Everything at Once en el Teatro Gran Rex.

El bajista Dougie Payne asegura que bajo ninguna circunstancia es famoso, sino una persona común con un trabajo de requiere mucha exposición. Payne sabe que las entrevistas van de la mano con esa exposición; por eso, charló con nosotros y admitió estar orgulloso de su nuevo álbum, mientras tomaba una taza de leche caliente en el balcón de su casa.

Estamos contentos de que vuelvan a la Argentina, ¿ustedes?

Dougie Payne: Estamos extremadamente contentos. Yo estoy emocionado, tengo muy buenos recuerdos de la última vez que estuvimos en Argentina porque era mi cumpleaños. Ese día tocamos junto a Beck y Lana del Rey, tuvimos un gran show y luego fuimos a comer: probé el mejor bife de mi vida. ¡No puedo esperar para volver, amo Argentina!

Esta vez darán un show propio en un gran teatro y no en un festival…

DP: Así es, me han dicho que el teatro es muy lindo y es un buen lugar para tocar. Creo que está bueno tocar en festivales o estadios con otros artistas, es una buena experiencia y permite que gente que no te conoce lo haga. Pero, tener un show propio permite un contacto más directo con tus fans, es más íntimo y especial.

Everything at Once es su nuevo disco y octavo disco. ¿Qué se siente llegar a ese número?

DP: Suena como mucho, pero a su vez es poco. Son más de veinte años de banda y podríamos tener mínimo diez discos, siento que deberían ser más.

¿Por qué no tienen más entonces?

DP: Principalmente porque tenemos hijos que nos demandan mucho tiempo. Está bueno poder equilibrar la vida familiar con la profesional. Más allá de esto, creo que salimos con un muy buen disco nuevo.

Es un disco poderoso. ¿Qué lo diferencia del resto?

DP: Las canciones son potentes y cargadas de emoción. ¡En Argentina vamos a tocar el disco más poderoso que tenemos! Además, es el más corto, por ende va directo al grano y es muy ágil, llevadero para escuchar. La composición en sí es hermosa: tanto las melodías como las letras lo hacen el mejor álbum que tenemos. ¡Estamos muy orgullosos!

¿Por qué eligieron Berlín para grabarlo?

DP: El disco anterior lo grabamos en un estudio de Noruega en el medio de la nada. A pesar de que la experiencia fue muy buena, esta vez quisimos algo más contundente. Michael Ilbert [productor del disco] nos sugirió que lo hagamos en el mítico estudio Hansa [en Berlín], en el que Bowie grabó Heroes y U2, Achtung Baby. Automáticamente dijimos que sí porque es un lugar legendario. Es un lugar asombroso porque es viejo, oscuro y raro.

Suena tenebroso y asombroso al mismo tiempo.

DP: ¡Es exactamente así! Tiene una atmósfera pesada y parece que hay fantasmas, pero te genera mucha inspiración.  

¿El disco tiene algún mensaje particular?

DP: No. No nos pusimos a pensar cuál era el sentido o el mensaje del disco completo. De hecho, cada canción es un mundo y logramos unirlas para que se convierten en un mismo universo. Eso representa en algún punto el mundo como es hoy: todo está muy conectado por la tecnología pero a la vez desconectado y distante, cada uno está en su pequeña burbuja.

No solo conectaron las canciones entre sí, sino que también las unieron para crear una película. ¿Cómo surgió esa idea?

DP: Básicamente la idea surgió porque le entregamos el álbum a nuestra discográfica y nos dijo que era genial porque todos los temas eran potenciales singles. La realidad es que no podíamos hacer ocho videos que representaran los ocho cortes, así que se nos ocurrió juntar todo y armar un film que englobe todos los clips. Queríamos hacerlo en una sola toma como una película que nos gusta, Victoria (2015), pero nos dimos cuenta que no iba a ser posible para nosotros. Entonces, hicimos algo más tradicional, pero bizarro a la vez.

Tuvieron un buen resultado. ¿Alguna vez pensaste en ser actor? Tu esposa, la actriz Kelly Macdonald, te podría ayudar.

DP: Ella podría hacerlo, pero yo no lo permitiría porque… ¡odio la actuación! No me gusta siquiera filmar videoclips, me hacen sentir muy incómodo. Grabar canciones en un estudio, hacer entrevistas filmadas o tocar en vivo me fascina, pero cuando se prende una cámara y tengo que hacer un acting lo detesto. Además, no va conmigo hacer realidad los sueños de otros, así que no podría hacer una película.

¿Alguna vez imaginaste que Travis sería una banda tan reconocida?

DP: No. De a poco fuimos creando canciones que pegaron en la gente y sin pensarlo mucho, empezamos a crecer y crecer. ¡Todavía no puedo creer a donde llegamos!

¿Uno se puede cansar de ser famoso?

DP: ¡No soy famoso! Ser una celebrity es una elección y claramente no es la mía. Soy una persona con un trabajo que requiere exposición, pero no soy famoso: puedo ir al kiosco o pasear con mis hijos sin ser stalkeado por alguien. Todas las celebridades que se quejan porque son perseguidos por la prensa o los fans… es su culpa, ellos decidieron convertirse en eso. Nosotros fuimos la banda más grande de Gran Bretaña por muchos años, pero siempre mantuvimos nuestro bajo perfil. Somos personas privadas que tenemos un trabajo de manifestación pública.

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