En 1982, las superestrellas de soft rock Toto lanzaron 'Africa', un corte experimental que la banda casi descarta y se convirtió en su mayor hit y en una de las canciones más parodiadas del pop. Aquí, el grupo y sus influyentes fans reflexionan sobre los altibajos en la historia del track.

En 1981, seis músicos del norte de Hollywood sabían que solo un álbum lleno de hits podía salvar la frágil relación con su sello. Para abril del año siguiente, los muchachos de Toto encontraron justamente lo que necesitaban: Toto IV fue Triple Platino, generó el primer top 10 en el Billboard Hot 100 de la banda desde su debut en 1977 y ganó seis premios Grammy en 1983, incluyendo Álbum del Año. Pero mientras la banda y el sello se centraron en el single funky del set, Rosanna, fue la canción que por poco queda afuera del listado final del álbum el verdadero hit y, eventualmente, el tema emblema de Toto: la balada soft-prog “Africa”.

Lanzada como el tercer single del álbum, “Africa” fue la única canción de la banda que se encumbró al Hot 100. Más allá de su popularidad inicial, el track reemergió décadas más tarde como un artefacto de la cultura pop, citado en shows televisivos como Scrubs, Community, South Park, Family Guy y Stranger Things, todos en los últimos diez años. La canción fue escuchada 270 millones de veces en Spotify (mucho más que cualquier canción de los Beatles, Led Zeppelin, U2 o Madonna) e inspiró incontables memes, incluyendo un sitio que loopea indefinidamente el video y la letra, con la cuenta de Twitter @africabytotobot. Toto celebra los 40 años de la banda con un álbum de grandes éxitos, 40 Trips Around the Sun, publicado el 9 de febrero por Columbia. ¿El último tema del disco? “Africa”. Billboard habló con los miembros originales de la banda (así como con colaboradores y jóvenes artistas que mantienen viva la canción) sobre la creación de un clásico inigualable.

Steve Lukather (guitarra y coros): “Para nosotros, hacer ese álbum fue cuestión de matar o morir. El sello nos dijo: “Si no sacan algo, se acabó, es el final del contrato”. Y como que eso nos motivó [risas]. Nos dieron tres álbumes para hacernos los artys, particularmente Hydra (de 1979) y el puto Turn Back (de 1981). ¡Estábamos buscando nuestro sonido!”.

David Paich (cantante, compositor, productor): “Estábamos haciendo música para nosotros. Y tras salir de gira con el primer álbum, nos dimos cuenta de que buscábamos material para tocar en vivo, un tipo de rock más duro. Pero habíamos perdido algo de nuestra sensibilidad compositiva tras el primer disco”.

Jeff Porcaro (batería, compositor, productor): “Nos sentíamos definitivamente con la espada contra la pared. Hicimos lo que se nos dio la gana en el estudio. Nunca habíamos sentido presión, pero, en fin, nos había llegado el momento”.

Lenny Castro (percusión): “Ese álbum… fue la alineación de las estrellas, básicamente”.

Paich: “Toda la banda había decidido volver a hacer lo mismo que en el primer álbum, buenas canciones sin preocuparnos de si eran comerciales o no, pero material de radio que fuese satisfactorio musicalmente. Es lo que hicimos con Rosanna”.

Lukather: “O sea, si querés mi opinión sobre el verdadero sonido de Toto está todo en Rosanna: el groove, los solos, las múltiples vocalizaciones…”

Bob Sherwood (jefe de Marketing de Columbia): “Ray Anderson era el vicepresidente de Promociones. Los dos estábamos en Los Ángeles cuando Larry Fitzgerald y Mark Hartley, los managers de Toto, nos invitaron al estudio para oír las mezclas finales de Toto IV. Escuchamos Rosanna y dijimos “Wow, ¡esto va a ser un hitazo!. Lo amamos”.

Porcaro: “Creo que “Africa” fue lo último que hicimos, y para nosotros fue una cosa menor. Había lugar para un tema más y Dave dijo ‘Ey, yo tengo esto'”.

Paich: “Teníamos este corte experimental y decidimos que queríamos hacer algo diferente. Así que le pedí a Jeff Porcaro que compusiera un auténtico ritmo en loop de percusión africana”.

Porcaro: “Recuerdo que usamos un sintetizador Yamaha GS-1. Fue un precursor del más popular DX-7, pero la diferencia era que no lo podías programar. Había alrededor de tres personas capaces de programarles sonidos. Así que vino un tipo y le cargó esos sonidos tipo kalimba o marimba que habíamos hecho”.

Paich: “Fue un corte de última hora, y en aquellos días tenías un tiempo limitado para poner en vinilo. Entonces fue como “¿Podemos meter esto?”. Solíamos hacer una broma cuando algo no encajaba en un disco de Toto: “¿Por qué no te lo guardás para tu disco solista?”. Y ellos sabían que no estaba haciendo un disco solista”.

Lukather: “Era lo primero que decíamos cuando a alguien no le gustaba la canción. “¡Ey, esto va a sonar muy bien en tu disco solista!”. Y después seguía: ‘Ah, ¿en serio?; ¿no te gusta eh? Andá a la mierda, vamos a hacerla igual'”.

Porcaro: “No me pareció que debía estar en el álbum. Ahora, no voy a decirte que no me maté; trabajé duro en Africa. Pero mientras lo hacía no dejé de pensar que no debería estar en el álbum. Creía que no encajaba, que no éramos nosotros. Lukather pensaba igual que yo”.

Lukather: “Yo soy el tipo que habría salido corriendo desnudo por Hollywood Boulevard si esta criatura deviniera en hit. No por el groove de la canción, ¡sino por las putas letras! O sea, somos de North Hollywood, ¿qué mierda hacíamos cantando sobre África?”.

Paich: “Yo siempre quise viajar al África. De chico veía films y documentales, como un loco del National Geographic. Solía extraer poesía de los distintos países. Me apasionaba con África, pero nunca había estado ahí”.

Porcaro. Era tan rara esta indulgente canción de Dave. Y no era que él nos decía “Ey, miren acá que hay un hit”. Dave era tan escéptico como nosotros.

Sherwood: “Al escuchar Africa quedamos alucinados. Decidimos que Rosanna tenía que ser, sin lugar a dudas, el primer single, porque era pop, para arriba y un éxito seguro. Y después venía Africa, que podía ser tan grande como Rosanna. Al final, resultó aún mejor”.

Carl Wilson (crítico cultural): “Primero fue un hit bailable, ¿no es cierto? Ellos no esperaban que fuera un gran single, y terminaron pasándola en los dance clubs”.

Paich: “Creo que Sony manijeó el álbum en algún dance club o una disco de Nueva York, y enseguida prendió. Ellos se habían entusiasmado, y pensé ‘Bueno, saquemos algo más’, y entonces les dimos el tema”.

Sherwood: “Le dimos [a Toto IV] un gran empuje y, por supuesto, Rosanna fue un enorme éxito que pavimentó el camino de Africa al N° 1″.

Paich: “El álbum ya estaba bien posicionado aquí. Y después Africa fue como la frutilla del postre. Para entonces estábamos eufóricos, con las nominaciones al Grammy y todo eso en un corto período”.

Wilson: “Creo que el curso que tomó la canción sorprendió al grupo y a la cultura en general”.

Lukather: “Africa tuvo vida propia. Es algo realmente increíble [risas]. Nadie se ríe del tema ni lo aprecia más que nosotros. Onda ‘¡No jodan! ¡Grabamos esto en 1981!'”.

Paich: “Nos volvimos a reunir en 2010 porque [el bajista] Mike Porcaro había caído enfermo de esclerosis lateral [falleció en 2015] y queríamos ayudarlo a juntar dinero para el tratamiento. Así que tocamos en un puñado de clubs en Los Ángeles, cosas por el estilo. Decidimos juntarnos para hacer un tour de verano. Cuando cantábamos Africa también cantaba la audiencia, y nosotros parábamos y ellos seguían cantando. Fue algo enorme. Y desde entonces, porque ahora hacemos un tour cada verano, la respuesta es cada vez más y más grande”.

Lukather. En el último año, los millennials le dieron un nuevo empuje, lo mismo que a otros temas, como Don’t Stop Believin’ [de Journey]. Mi hijo mayor tiene 30 años; él va a los clubs y vuelve diciéndome “Papá, no vas a creerlo; la gente enloquece cuando suena esta canción”.

Wilson. Siento que es la última década, en general. En parte es una anécdota diaria: es la clase de canción que si suena de fondo todos se animan y empiezan a cantar. Pero también empezó a aparecer en la cultura popular, en sitcoms y shows de animación como una especie de meme.

Paich. Estuvimos en Padre de familia, y Jimmy Fallon y Justin Timberlake hicieron una parodia con el tema. Tenemos humor y nos reímos de nosotros mismos.

Karl Wolf (cantante; hizo un cover de Africa): “Mirá, apareció en Stranger Things. Yo pensaba: ‘¿Esto es en serio?'”.

The Duffer Brothers (creadores de Stranger Things): “Hay algo como mágico con esta canción. Siempre nos hizo sentir felices, cómodos y seguros. Es increíblemente evocadora. Y el amor por la canción no está alimentado por la ironía o la nostalgia: funciona con cualquiera a cualquier edad. Es todo lo que quisimos que fuera el show”.

Dave Campopiano (director de Marketing del equipo New England Revolution): “Al inicio de 2014 me pidieron una canción para que sonara cuando jugáramos en nuestro estadio. Y elegí Africa. Después de eso, el equipo entró en una racha ganadora; fuimos imbatibles en casa durante meses, y terminamos ganando la Copa MLS. [Desde entonces, la canción es el himno no oficial de la escuadra]”.

Wilson. Es el matrimonio perfecto entre lo bueno y lo terrible. O sea, el trabajo detrás de la canción es realmente impresionante; es una canción pegadiza muy bien tocada, bien cantada, con ritmos y armonías atractivas, y con una letra completamente incoherente sobre África. Luego, la banda trató de arreglarlo un poco diciendo que hablaban de un chico blanco que no tenía idea de África; pero eso no está en la canción. Es algo que elaboraron después, de su propio romanticismo.

Paich. Hay gente de Ciudad del Cabo y Johannesburgo que viene y me dice “¿Así que habías estado en África? ¿Cómo hiciste esta canción tan buena?”. Y yo les respondo que nunca estuve allí. “Eso es imposible”, me contestan. “¿Cómo pudiste describirla de un modo tan bello? Para nosotros era obvio que conocías África”.

Jean-Philip Grobler (cantante bajo el seudónimo St. Lucia, que canta un cover de Africa): “Crecí en Sudáfrica. Y de alguna manera, [el tema] fue casi el himno nacional no oficial. Hubo un comercial de Castle Lager, la cerveza más popular sudafricana, y si mal no recuerdo usaba Africa”.

Steve Barron (director del video musical Africa): “Debió haber alguna respuesta negativa al video, pero creo que no la hubo. Porque veo el video actualmente, ahora que obviamente he viajado a África, he estado en Ruanda, en Kenia, y… sí, es probablemente la visión de un chico blanco foráneo sobre la canción. [El video parece describir el ataque a una biblioteca de un guerrero blandiendo su lanza en la selva]”.

Paich: “Siempre hubo denostadores, pero no me detengo a escucharlos. La gente me manda material donde otra gente dice que la canción es ridícula y cómo nos atrevimos a hacerla… Nos reímos de eso. Tenés que aprender a tomar lo bueno y lo malo cuando llevás 40 años en este trabajo”.

Lukather:”El único momento en que nos traicionó fue cuando murió [Nelson] Mandela y un idiota de una radio en Los Ángeles pasó la canción. Hubo gente de África muy ofendida y nos sentimos muy mal al respecto. El tipo pensó ‘Soy un chico blanco, ¿qué podrá gustarles a los africanos? Africa de Toto, seguro'”.

Wilson: “Creo que es tonto y un insulto a la inteligencia montar una crítica seria del tema. Es ser un verdadero aguafiestas decir ‘Quiero hablar seriamente de Africa’. Aunque está este simpático video que Kristen Bell y Dax Shepard hicieron de sus vacaciones en África, con la canción de fondo y ellos haciendo la mímica y golpeando tambores imaginarios”.

Dax Shepard (actor): “Mientras preparábamos con Kristen nuestro viaje al África en 2012, yo empecé a cantar el tema alrededor de la casa. Y después puse la canción. Se volvió el himno entusiasta de nuestras tan anticipadas vacaciones. A medida que la fecha se acercaba, nos propusimos hacer un video cuando estuviésemos allí. La magia de la canción es tal que la cantamos durante 15 días seguidos desde que salía el sol hasta que se ponía. Y la amamos, aún más cuando regresamos a casa. Su atractivo se rehusaba a desaparecer”.

Wilson: “Mirando el video, me empecé a sentir un poco como… “Muchachos, no sé, pasar Africa sobre la verdadera África parece una mala idea”. Es encantador, pero al mismo tiempo es como el video más blanco del mundo”.

Shepard: “Entre mi adolescencia tardía y los primeros 20 me parecía desubicado usar palabras como ‘Serengeti’ o ‘Kilimanjaro’ en una canción pop”.

Lukather: “O sea, cualquiera que use la palabra “Serengeti” en una canción merece alguna clase de premio [risas]”.

Paich: “La gente trata de chicanearme, pero realmente podés ver el Kilimanjaro desde el Serengeti y viceversa. He visto fotos de esto. Tengo varios defensores que viven ahí y pueden dar cuenta de que es una bella descripción”.

Wilson: “Creo que el contraste entre el cool californiano del verso y la pérdida total del cool en el estribillo es la magia de la canción. Como que sube de golpe el registro y se vuelve apasionada. Ese momento es la clave del entusiasmo en Africa”.

Castro: “Ah, man, el estribillo es una bestialidad. [Bobby Kimball, el vocalista que cantó el estribillo, dejó el grupo en 1984]”.

Porcaro: “Ahora lo entiendo: te quedás enganchado en el estribillo. ¿Pero cómo esta peculiar canción quedó enganchada en la gente? No tengo idea”.

Lukather: “Si me dijeras que tengo un pene de 20 pulgadas, lo creería antes que esto. Quiero decir, ¿está entre todas las canciones?”

Sherwood: “Se encuentra dentro de ese puñado de canciones que desafían al tiempo porque no importa cuándo salieron: suenan distinto a todo lo que se escucha en la radio. Creo que por eso se sostiene”.

Lukather: “Nunca me voy a sentar en casa para tocarla, pero aprecio a las diez mil personas que la piden cuando de golpe dejamos de tocarla y ellos la siguen cantando. Te das cuenta de que algo que escribimos en North Hollywood trascendió a todo el mundo”.

Castro: “Estuve hace poco en Japón y salí a comprar unas especias que precisaba mi esposa. Estaba hablando con el vendedor y mi amigo le dijo: “Este es Lenny Castro, de Toto”. Y este gigante japonés se paró y empezó a cantar Africa, a pura voz, en el local lleno de gente. Fue impresionante”.

Porcaro: “Por ser una canción que tendremos que tocar por el resto de nuestras vidas… o sea, pudo haber sido algo mucho peor”.

Shepard: “Me gusta más ahora, más de 30 años después, que cuando era joven. Es una canción atemporal, inspiradora, a prueba de balas. ¡Bravo, Toto!”.