Reconocido como conductor de radio y musicalizador, Tomi Morano es otro adolescente hiperestimulado que busca desarrollarse en diferentes facetas. Su primer EP solista muestra un aprendizaje cabal de la música de raíz negra y amor profundo por el ala más experimental del hip hop.

Con apenas 20 años, Tomi Morano ha vivido más de un cimbronazo a nivel personal. Tras haber terminado el secundario, y luego de un profundo proceso de autoconocimiento, se destapó como joven y precoz animal de radio con el mundo a sus pies. Pero bastó poco más de un año al frente de programas en Nacional Rock y BitBox para que también aflorara aquello otro que lo atraviesa de pies a cabeza: la música. Melómano como pocos y conocedor al detalle de lo mejor de la tradición conectada de una u otra forma con el soul, decidió que era tiempo de dar forma a su propia obra. Horas de estudio y viajes de por medio, las canciones fueron cobrando forma y el bajista se convirtió en cantautor con sello propio.

Primero apareció “Control”, un track en el que el hip hop espacial se huele desde el primer compás. Caja de ritmos, sintetizadores, bajos pesados y agudos brillantes, flow digital en primera persona. Algo esperable teniendo en cuenta el amor de Morano por D’Angelo, Tame Impala o Kendrick Lamar. “A Marte”, sin embargo, fue toda una verdadera sorpresa. Con un costado pop mucho más notorio, el sonido de la canción remite a Charly García cruzado con Mayer Hawthorne. Es, también, la apertura de Vos sobre todo, primer EP último modelo de Morano. A través de un pulso de R&B y funk digital, y con sus guitarras de aroma psicodélico, el tema condensa los universos que se cruzan en la música del joven porteño casi como si fuera el primer teaser de una futura discografía abierta a los desafíos.

Luego del interludio que divide al EP en dos, “Desde lejos” ahonda en un costado más luminoso en la voz de Goyo Degano (de Bandalos Chinos y compañero radial de Morano en Nacional Rock). La canción estimula con la presencia invitada y muestra algo cercano a un estilo propio desde el fraseo arrastrado de su compositor. Ya en el final de este primer trabajo, y con un contundente cierre a cargo de la pieza homónima, se confirma una tendencia: el R&B y el hip hop tienen un peso cada vez más grande en la escena emergente nacional. Morano asume su lugar de fanático del género y lo cuela en su propio hacer, aunque su brillo sea mayor cuando logra despegarse de los yeites instalados en el inconsciente colectivo. Vos sobre todo es, en efecto, un primer intento de decir las cosas en sus propios términos. Pase lo que pase de ahora en adelante, será siempre un antes y un después en su vida creativa.