El compositor publicó su propia versión completa de 1989, el álbum de Taylor Swift que sigue rompiendo récords. ¿Cuáles son las mejores interpretaciones de Adams? La lista completa, ordenada desde la mejor hasta la peor.

Ryan Adams publicó ayer el esperado álbum que versiona por completo al 1989 de Taylor Swift. “No son covers”, insistió Swift en una entrevista para Beats 1 Radio junto a Adams. “Son nuevas interpretaciones de mis canciones, y se puede decir que él partió desde otro lugar emocionalmente que el mío.” 

Taylor tiene razón, y eso –sumado a su proeza musical– llevaron a Ryan Adams a realizar unas versiones demoledoras. Estas son las canciones, ranqueadas desde la mejor hasta la peor. 

1. Blank Space

El mejor tema de Adams en 1989 lleva la música a otro lugar completamente diferente. Lo que era una canción synthpop rebosante de entusiasmo, devino en una reminiscencia del Either/Or de Elliott Smith: arpegios relajados, enclavados sobre un capullo de cuerdas. Se puede saber mucho de la visión de la vida en alguien según cómo canta estrofas como “Got a long list of ex-lovers / they’ll tell you I’m insane” (Tengo una lista larga de examantes/ todas te van a decir que estoy loco).

2. All You Had to Do Was Stay 

Una de las canciones pop más subestimadas del último tiempo (en serio, ¿cómo no fue un single?) sigue sonando increíble aún simplificada a una línea de bajo conductora. En una charla con Billboard, Adams prefirió no referirse específicamente a cómo interpretó las letras de Swift, pero por la desesperación con la que canta “Now you say you want it back” (ahora decís que lo querés de nuevo), se puede imaginar lo que pasó en este caso. 

3. I Know Places 

Los primeros segundos de ésta versión recuperan a The Cure en Lovesong, y eso establece el tono para un ambiente de rock universitario deliciosamente inquietante y con matices góticos.

4. Style 

Adams cambió “James Dean daydream look in your eye” por Daydream Nationlook in your eye”, como un guiño para el clásico de Sonic Youth que salió desde Nueva York en 1988. Pero no es la única modificación; Adams aceleró los beats, afeitó un minuto y la convirtió en la canción más rockera del álbum.

5. Welcome to New York 

La canción más conmovedora de Adams sobre su partida del Sur de Estados Unidos probablemente sea Oh My Sweet Carolina; y el himno New York, New York post atentado a las Torres Gemelas probablemente tenga el mismo efecto sobre la gran ciudad. Pero esta versión del tema de Swift es una combinación de las dos. Los brillantes tonos de guitarra en el minuto final son suficientes para hacer tolerable un embotellamiento de tránsito.

6. How You Get the Girl

Adams le contó a Billboard cómo reinterpretó los sentimientos de Taylor Swift para sus propias versiones de 1989: “Donde antes pudo haber esperanza, puede sonar más como un lamento, como en How You Get The Girl”. Quién sabe qué tipo de lamentos tiene Ryan Adams en la cabeza, pero con el tema alcanza a suscitar todo tipo de dinámicas sobre las que vale la pena reflexionar.

7. This Love 

Si escuchaste y te gustó el disco de Ryan Adams Love is Hell (2004), seguramente te guste esta versión. Si simplemente creés que el amor es el infierno, seguís teniendo suerte.

8. I Wish You Would 

Los llantos de Taylor Swift reclamando el regreso de un chico se traduce bien en una canción de Ryan Adams. Los tonos de guitarra en esta canción son fascinantes. 

9. Wildest Dreams

La primera balada que lanzó Swift como single de 1989 ahora existe en una forma y en un tempo a lo Ryan Adams. El deseo emocional de Swift no se pierde con Adams, quien lo transmite en esta versión que pudo haber sido un agregado alegre para su álbum doble, Cold Roses (2005).

10. Shake It Off 

Contrario a la original, el Shake it Off de Adams suena como si nunca hubiera sido planeada como el epicentro del álbum. La forma en que las claves análogas conducen a la distancia y al minimalismo le da a esta versión algunas vibraciones estilísticas inquietantes. 

11. Out of the Woods  

La colaboración de Jack Antonoff en el álbum de Taylor Swift acá se extiende a seis minutos,y los fans de la diva que buscan en este disco un pop ligero se dan cuenta tempranamente de qué va la cosa con Ryan Adams. Es difícil refutar la superioridad de la versión original en este caso.

12. Clean

Al igual que la versión de Taylor Swift, Clean es un caso atípico de bienvenida a la producción minimalista que se arrastra a lo largo de la canción. Por supuesto que Adams hace su diligencia en esta versión, pero casi todo el atractivo de la canción original pierde su identidad en esta transición al rock.

13. Bad Blood 

La mayoría de las versions de Adams exponen los puntos fuertes de las letras de Swift. En este caso, se ponen en evidencia sus puntos flojos. La forma en que la guitarra suena sobre el coro no alcanza para distraerse de cómo canta Adams “used to be mad love” o “really big cuh-uh-ut”.