La banda liderada por el guitarrista argentino Sebastián Fernández vuelve por tercera vez al país, en el marco del festival BUE. Tiene un solo objetivo: agrandar su creciente base de fans. Mientras tanto, preparan su segundo disco.

Stone Giant no para de trabajar. Aspiran a ser gigantes de piedra, imperdurables. Pero para eso, necesitan acrecentar su número de seguidores, que necesitan música constantemente: un pedido que la banda está más que feliz de poder cumplir. Consecuentemente, el conjunto liderado por Sebastián Fernández está trabajando en su segundo disco. “Será una innovación en nuestro sonido, pero manteniendo el rock crudo que nos caracteriza. Nuestro primer disco es más pesado, más stoner, y este viene un poco más uptempo”, describe el frontman.

Fernández asegura que “el primer disco de toda banda es más o menos lo que tenés a mano en ese momento… es lo que vomitás con ese grupo con el que te juntaste”. Admite: “Ahora, dos años después de nuestro debut, estamos más maduros a la hora de escribir canciones: distinguimos mejor lo que funciona y lo que no. Ahora sabemos que no da meter un tema de 10 minutos en el disco… quizás la solución sería alargarlo en el vivo”. 

Los planes para una gira, principalmente por Estados Unidos, ya están en marcha. En el medio, tendrán una fecha en nuestro país dentro del festival BUE; será la tercera vez que pisen nuestras tierras, después de los sets que hicieron en el Lollapalooza y el Personal Fest del año pasado. “Tratamos de ganar más gente, y seguir dándole al público lo que gusta”, afirma Fernández.

¿El nuevo álbum será más clásico?

Exacto. Igual, no sonará como un disco de los setenta, por cómo está grabado. Obviamente, tenemos influencias, pero el sonido es distinto. Será más moderno que lo que hicimos antes. No te diría que es un classic rock album [sic].

Hay bandas como Rival Sons o The Temperance Movement que toman un poco lo de los setentas, pero lo hacen sonar moderno.

Nosotros estamos encarando la esencia de los setenta, pero como lo hacen Royal Blood o Queens Of The Stone Age, que traen algo distinto, más allá de Rival Sons, que es recontra clásico.

¿Qué diferencias ves entre la escena rockera argentina con la norteamericana?

El rock europeo es distinto al estadounidense, y el rock argento tiene muy definida sus melodías y sus maneras. Hay muchas bandas que suenan como banda argentina de rock. Creo que en Argentina, Spinetta, Cerati y otros dejaron una huella muy marcada. Acá hay de todo. Hay muchos rubros dentro del rock. Hoy en día te dicen que que Kings Of Leon y Florence & The Machine son rock. Pero acá, en EEUU, es distinto. El country también es gigante. Yo te diría que Estados Unidos y Europa son similares, y después, separado, está el rock argento.

¿Sentís que jugás de local cuando venís?

Sí y no. Argentina es mi casa. Viví toda mi vida allá. Pero es distinto, hace bastante que no me quedo allá por mucho tiempo. Los últimos tres o cuatro años consigo siempre ir un rato de vacaciones, o ir a tocar y volver. Entonces, yo siento que mi vida está acá en Estados Unidos, en este momento. Pero, obviamente, cuando caigo allá soy re local, y me encanta. Me encantan las dos cosas. Ir y hablar en español desde el escenario está buenísmo. O me encanta cuando toco en shows para latinos que no sabían que hablaba español, y de la nada se enteran y les gusta. Me siento en casa, pero me gusta el feeling de que vuelvo y tengo mi vida acá, con el sueño de vivir de la música y viajar por todo el mundo. Podría estar pasando en cualquier país… podríamos ir a tocar a España o Brasil, pero justo tocó Argentina. Es bastante increíble para mí.