El cantautor colombiano presentó su última obra ‘Elementales: el álbum’, un trabajo que contiene 12 temas esenciales de su repertorio y 3 canciones inéditas. Además, Cruz cuenta con la colaboración de artistas como Miranda, Abel Pintos, Francisca Valenzuela y Rozalén, entre otros.

Fueron más de dos años en los que Santiago Cruz gestó Elementales: el álbum, su nuevo trabajo discográfico que él mismo considera como el más importante de su fructífera carrera. Y no es para menos: el flamante disco contiene 15 canciones; doce de ellas seleccionadas por él mismo como las “más significativas de su historia musical”; y se suman 3 inéditas.

Pero eso no es todo, sino que además, en cada una de ellas –excepto en “Nadie es dueño de nadie”, que Santiago se guardó sólo para él- cuenta con la colaboración de artistas invitados.

En el ejercicio de definir con una palabra lo que aportó cada invitado, Cruz lo sintetizó así: “Morat, le da potencia; Ana Carolina, profundidad; Miranda, explosión; Vicente García, cadencia; Manuel Medrano, contundencia; Leonor Watling, sensualidad; Kany García, conexión; Abel Pintos, sintonía; Silvana Estrada, raíz; Andrés Cepeda, inspiración; Leiva, rock ‘n roll; Francisca Valenzuela, poder; Fer Casillas, clase; y Rozalén, corazón”.

Durante esta travesía de 15 canciones, Cruz estuvo acompañado por tres grandes productores latinoamericanos: Eduardo Cabra de Puerto Rico, el argentino Cachorro López y el colombiano Juan Pablo Vega. “La palabra que me conectó con cada uno de ellos fue ‘riesgo’; porque cada uno con su estilo, método y ética de trabajo terminaron por darle forma a este trabajo”, contó.

¿Cómo definirías Elementales?

– Sin dudas, es un salto al vacío; un punto y aparte… Es una mirada nostálgica con una visión al futuro.

¿En algún momento de tu carrera necesitaste “bajar la guardia”?

¡Uy! Permanentemente. Yo creo que la dinámica social de estos tiempos hace que estemos bastante prevenidos y cómo a la defensiva; por lo que el ejercicio es permanente: desde un alto tráfico en las calles, hasta situaciones más profundas de la vida cotidiana.

¿Cómo es esto de componer un bolero psicodélico ranchero, convocar a una cantante española como Rozalén, y así darle vida a “Ya veremos”?

– Esto salió como un homenaje triple -en una sola canción- a la música mexicana ranchera como influencia en la cultura colombiana. El segundo homenaje es a Chavela Vargas y Joaquín Sabina, basándome en imaginar un dolor ranchero cantado por los dos, y ahí fue en donde aparece Rozalén, que es una de las cantautoras españolas del momento. Claro que, en este desafío, también se sumó Cachorro López, que le terminó de dar forma como productor y llevó la canción a un lugar muy especial.

¿Qué cosas guardarías en “La memoria de los sentimientos”, y cuales harías  “una y otra vez”?

– Uno tiene que guardar las sonrisas de la gente que quiere usar la memoria para recordarlas y vivirías como dice el título de la canción “una y otra vez”. Lo cierto es que la felicidad de la gente que uno quiere debe quedar en la memoria y volver a ese lugar una y otra vez.