Un glosario de hits versionados en climas domésticos les sirven a dos postadolescentes para convertirse en estrellas de YouTube y pegar el salto a canciones propias sobre la nostalgia y las inseguridades personales.

Muchacha (ojos de papel), Cómo eran las cosas, Loco (tu forma de ser), Fue amor, Promesas sobre el bidet, Sin gamulán y otros tantos estándares de eso que se ha dado en llamar rock nacional fueron la plataforma de despegue de Salvapantallas, el dúo de guitarra y voz con el que Zoe Gotusso y Santiago Celli suman vistas y fans en YouTube. También aparecen en frenético random las pisadas de Elvis Presley, Michael Jackson o Jorge Drexler y Julieta Venegas, entre otros reyes de la canción pop, mojones ATP por los que la voz suave de Zoe Gotusso y la guitarra adormecida de Santiago Celli zigzaguean mientras acumulan seguidores en Spotify y salas llenas en avenida Corrientes.

Ahora, Salvapantallas se enfrenta al desafío del amanecer luego de una larga noche de fogón posmoderno. Después del extenso trance de covers para una hermandad on-line, el dúo prueba su suerte como usina de canciones originales con resultado dispar. El campo de la composición y de la construcción de una identidad musical son procesos a menudo conflictivos y frustrantes que se van atravesando como se puede. Salvapantallas inició ese camino este año con dos sencillos que se intercalan entre los compartidos y likes de sus exitosas versiones, pero que todavía no alcanzan la independencia ni la épica intimista de sus éxitos como intérpretes despojados.

Vueltas reprograma la nostalgia millennial en casi cuatro minutos que mezclan la melancolía por esas canciones universales y los sentimientos encontrados de una relación al borde de deshilacharse. La voz casi susurrante de Zoe no alcanza para conjurar el clima de la canción, pero el estribillo –“Quiero que me trates bien y no des vueltas”– parece funcionar en su repetición suplicante y algo derrotista.

Canción para soltar, en cambio, apela a la alegría naive del pop argentino de los 70 y hasta parece una cura de vicio para una nueva juventud en peligro de desvío. El tono sepia que conecta con Palito Ortega también tiene algo del Drexler de Sea. Una melodía diseñada para no fallar sirve para que Zoe asome un destello pícaro en eso de “soltar”, pero, otra vez, la nostalgia parece ser su métier preferido: “Te busco y ya no estás, te llevo en mi canción para soltar”.

De estos dos sencillos, en los que grabaron también Diego Mema (bajo) y Manu Figuerero (batería), más el inminente Otra historia, se alimentará el primer disco de larga duración del dúo cordobés, que tiene fecha de salida para el mes de marzo de 2018 con producción de la banda junto a Tomás Ferrero y el mismo Mema.