Listos para presentar su nuevo álbum en el Malvinas el 30 de mayo, Julián Baranchuk y Beto Grammatico de Salta La Banca conversaron con Billboard Argentina sobre el viaje sónico que realizaron para su nueva placa, y la entrada de Juanjo Gaspari a la banda. 

Eureka significa en griego “Lo descubrí”. ¿Qué es lo que creen que descubrieron antes o durante el proceso de composición?

Julián: Una manera nueva de componer. Los temas los hicimos estando un poco más juntos en la sala. Fuimos hacia un sonido que veníamos buscando hacía tiempo. Estamos satisfechos del laburo final.

Beto: También el lugar de cada uno en las canciones. Sentimos que todos le dimos al tema lo máximo de su potencial, en todo sentido. No solo desde lo técnico, sino también desde lo conceptual y desde la forma de trabajarlo.

Ustedes venían de la canción rioplatense y el ritmo latino. ¡Eureka! es un disco más rockero. 

Julián: Sí, un poco tiene que ver con lo que vivís en el momento, lo que estás escuchando. A lo mejor, en el próximo disco nos orientamos para otro lado.

Beto: Nos sentimos un poco más cómodos con un sonido más rockero, que es la parte uruguaya. Sí fue un momento, tal vez, en el que nos llamaba la atención la canción rioplatense, y ahora nos interesa algo que nos atrajo siempre, que es el rock. Nos vimos influenciados un poco, sobre todo en los comienzos, por la música del Río de la Plata y por los ritmos más latinos. Ya en Visceral habíamos empezado ese quiebre de ‘ya no nos sentimos tan cómodos con eso’ y se coló algún que otro tema. En éste se terminó de definir.

La dirección que tomaron obviamente influenció la elección de productores. ¿Por qué Alejandro Kurz y Alejandro Vázquez?

Beto: Nos llamó la atención el sonido del disco de El Bordo. Nos entró por ese lado el laburo de Vázquez. Por el audio. Era un poco lo que buscábamos, sonaba internacional, que es algo difícil de encontrar en los discos de acá. Después, cuando lo conocimos, nos entró por otros lados. La idea que se sume Kurz fue más una iniciativa de Ale Vázquez.

¿Qué trajeron puntualmente?

Beto: Vázquez es un tipo muy pedagógico. Nos ordenó. Supo decirle a cada uno lo que necesitaba, en todo sentido. Desde las inseguridades que acarrea toda persona, y demás. Y nos enseñó muchísimo. El aporte de Kurz fue muy bueno desde lo compositivo. Ayudó muchísimo en las armonías, más que nada en el primer paso, cuando la canción estaba formándose, le dio una mano muy grande a Santiago [Aysine].  

¿Cómo entra Juanjo Gaspari?

Beto: Sobre el final de la preproducción, no teníamos muy definido si las guitarras las iba a grabar Santi, que venía tocando, si iba a tocar todas yo, o si íbamos a sumar a alguien. Y ahí fue cuando se juntaron. Santi dijo que no estaba a la altura de lo que el disco necesitaba. Él estaba empezando a tocar, y estoy convencido de que si se pusiera a estudiar, sería muy capaz de hacer lo que quiere. Pero ante la importancia del disco para la carrera de la banda, es cierto que no estaba a la altura de lo que sí estaba como cantante. Fue una decisión muy acertada, madura y loable. Decidió hacerse a un lado, y entonces se les ocurrió a él y a Ale Kurz el nombre de Juanjo. Me junté con él antes de empezar a grabar, escuchamos los temas y le mostré las ideas que tenía. Hubo un montón de cosas que yo laburé de una manera, pensando que por ahí las grabara Santi. Y cuando se sumó él, me dio mucha mas libertad. En lo personal, es un tipo muy gracioso, muy copado, está recontra integrado con el grupo, todos lo queremos mucho.