La cantautora española se prepara para lanzar nuevo disco, que anticipó con “Este Tren”. Además, recientemente presentó el sencillo “Que no, que no”, canción que ha compuesto para la flamante película de Iciar Bollain, La boda de rosa, que se estrenará el 21 de agosto.

“Desde hace bastantes años voy mucho a Argentina porque amo vuestro país. A veces cuando no me surge escribir nada, cruzo el charco y de repente se me activa una cosa ahí de pasión, me siento muy viva”, cuenta.

¿Cuál es la historia de “Este Tren”?

La hice hace bastante, la terminé por noviembre. Es curioso que haya salido ahora porque sé que tengo muchas ganas de mi vida que últimamente está tan rápida, tan superficial, voy de prisa.. No paso mucho tiempo con mi familia, con los que quiero y son como muchas responsabilidades. Es como imaginar que todo se para y de verdad podemos quitarnos de encima todo lo que no nos permite vivir tranquilos. Y nos dedicáramos a vivir en tranquilidad las cosas esenciales de la vida. La canción tiene muchos mensajes, es una canción que solo sigue, no tiene ni estribillo, es como el tren que solo avanza. Tiene el tópico del carpe diem: disfruta el momento y no dejes de pasar las oportunidades que la vida te brinda.

Sos como una creadora de himnos, ¿qué esperás para el mundo que viene? ¿Tenés algún deseo personal?

Deseos para este mundo, demasiados. A veces, sobre todo al principio de todo esto pensaba que iban a cambiar muchas cosas, a nivel sistema, empatía, humano. Va pasando el tiempo y veo lo que pasa en EE.UU., España, volvemos a estar muy peleados. No tengo mucha fe últimamente. Pero sí, cuando veía los animales ocupando las plazas que les quitamos… veo que el sistema en el que nos movemos no es el bueno, estamos asfixiando el planeta, permitiendo cosas que poco tienen que ver con los Derechos Humanos. No sé qué decirte, hay días que me levanto y sí, pienso que vale la pena y vamos a evolucionar. Otras veces no tengo ganas.

¿Qué porcentaje de tu arte es entretenimiento y qué parte mensaje?

Hay de todo, cuando compongo canciones me inspira muchísimo lo que pasa en el mundo. Creo que es una forma muy linda de describir al amor que se tiene una linda pareja, pero también la justicia social, el feminismo, tantas tantas causas. Lo que pasa es que también el punto divertido y evasivo de la cultura y de la música es necesario. También hago canciones que dicen muy poco y te permiten bailar y olvidarte de las cosas. Toda la música de calidad es necesaria, pero depende del contexto. Si yo estoy a las 6 de la mañana con una cervecita y amigos, pues hombre a lo mejor escuchar a Silvio Rodríguez. Pega en otro momento más, y hay que bailar reggaeton con otro tipo de letras. Creo que en la música no hay que ser prejuiciosos, hay que ser abiertos. Hay cabida en la temática, podemos hablar de cosas que no son tan importantes porque es necesario olvidar; y por supuesto, hacer canciones que ayuden a vivir.

¿Qué podrías anticipar del disco?

De energía tiene que ver con “Este tren”. Hay muchas canciones muy arriba, muy pensando en festivales en directo, el fuego en el escenario. La energía de saltar, producciones muy rockeras. Pero luego, como en todos nuestros discos me gusta que la canción sea de su padre y de su madre y es como un cajón de sastre. En el que todo tiene cabida. Hay mucho de raíz, vuelvo al folk de donde vengo. El hilo conductor es el autocuidado, como para poder entregarse a los demás. Pero eso, hay canciones más místicas, en plan el sentido de la vida. Otras son más de carácter muy social, temas que preocupan a todos y que yo pensaba que estaban un poquito atrás y parece que no. Hay muchas personas que se consideran por encima de los demás, ¿no? Va a haber caña y mucha filosofía y reflexión.

¿Qué considerás que tiene de especial sacar un disco en estos tiempos?

El disco saldrá después del verano aquí. La sensación que tengo con haber sacado el single y llevarlo al directo – porque todos los conciertos del verano se han aplazado – eso sí que es muy raro. Lo bueno es que, como existe lo digital y los medios, la música no se puede callar. Las canciones salen y las puede escuchar la gente. Pero una de las cosas que más me gustan de mí trabajo es el llevarlo al directo. Siempre que había sacado algún material a las dos semanas ya lo estaba cantando en directo. Ante mucha gente. Y ahora estoy como impotente… No me gusta mucho mirar los números de YouTube y eso, sé que está teniendo buena acogida; pero me gusta escuchar a la gente cantarla en el escenario. Tengo como esa tristeza de ganas de poder cantar delante de la gente y poder recibir ese feedback.