La artista presentó su segundo trabajo de estudio y se prepara para interpretarlo en vivo en La Tangente

Desde una bachata que cuenta la historia de una relación frustrada, boleros de encuentros y desencuentros, amores y desamores, hasta una salsa con tintes de flamenco que narra con dramatismo el fin de una convivencia. Todos esos condimentos y estilos están presentes en Que Me Hablen de Amor, el segundo disco de estudio de Rocío Igarzábal y donde refleja su manera de vivir la música latinoamericana. “Es un disco conceptual porque elegimos el orden contando una historia que arranca en las primeras canciones desde un vínculo que se termina de cierta manera, pero a medida que van pasando los temas ese vínculo termina siendo con uno mismo y el amor se va transformando en otra cosa”, comenta la cantante. 

A diferencia de su anterior trabajo discográfico, esta obra fue grabada directamente en vivo en el estudio producido por Mateo Rodo y Nico Cotton, de donde surgieron canciones como “Caja de Cartón”, compartida con la voz de Mel Muñiz y que cantarán en vivo en una jornada única en Israel durante este año. “Me gustó mucho la idea porque es una gran apuesta para mí, es mi forma de demostrar lo que puedo dar vocalmente estando acompañada de los monstruos que tocan conmigo”, completó.

Para cerrar el camino de este álbum, la cantante lo interpretará en vivo en La Tangente el próximo 8 de octubre. Las entradas ya se encuentran disponibles en Passline.com.ar

Por Agustín Contepomi

Estás en un hermoso momento musical, con muchas raíces latinoamericanas y españolas

Exactamente, este disco viene a envolverme con la energía y el estilo musical que me caracteriza y traje desde México. También tenía ganas de darle un cierre a esta etapa para poder aventurarme dentro de otros estilos, pero con la raíz y la esencia de lo latino.

México influyó mucho en tu vida, lo podemos ver en tu música, especialmente en la canción con Mel Muñiz, que tiene sonidos mexicanos claramente resultantes de la música y cultura

Sí, totalmente, México es un lugar especial para mí porque ahí empecé a escribir mis propias canciones, me hice cargo de lo que tenía para contar y de mi ser artista desde ese lugar. Venía de trabajar en relación de dependencia en proyectos muy grandes y copados que me llevaron a lugares y escenarios increíbles, pero tenía esta necesidad de empezar a hacerme cargo de mi propio arte y en México se dio ese despertar para mí. Escucho a Natalia Lafourcade, Mon Laferte, Carla Morrison, Ximena Sariñana, Silvana Estrada, Omara Portuondo, Rosario Flores, Rosana y muchas más, que son artistas que me apasionan y muchas de ellas las escuchaba cuando era chica con mi mamá. Mi mamá es venezolana y mi papá escucha mucha música española, entonces tengo dentro todo esto y cuando canto esos estilos de música me resultan muy familiares, siento que mi voz se pone en un plano distinto y me siento más empoderada, me encanta poder compartir con la gente este estilo de música.

Esta es una obra que tiene correlación, sentido, un principio y un fin ideado, ¿Qué podes contarnos de este disco?
El disco se llama Que me hablen de amor, es un disco conceptual porque elegimos el orden contando una historia que arranca en las primeras canciones desde un vínculo que se termina de cierta manera, pero a medida que van pasando los temas ese vínculo termina siendo con uno mismo y el amor se va transformando en otra cosa. Creo que a veces interpretamos el amor a una relación con un otro, entonces siento que hay que resignificar al amor para que sea algo más profundo, por eso mismo el disco termina con una canción que es 100% para uno mismo.

Grabamos en vivo y eso fue una apuesta y un riesgo a la vez. Elegimos grabar todos los instrumentos y la voz al mismo tiempo por esto mismo de volver al latido de la canción en estudio. Fue una apuesta de Mateo Rodo, obviamente consensuada conmigo porque iba a tener que cantar la canción con todos los instrumentos sonando al lado mío, pero me gustó mucho la idea porque es una gran apuesta para mí, es mi forma de demostrar lo que puedo dar vocalmente estando acompañada de los monstruos que tocan conmigo. Además, la salsa, la bachata y la cumbia, tienen esta esencia del vivo que genera una fiesta con la gente, entonces quisimos lograr eso.

Entonces se podría decir que ya está listo para ser tocado en vivo

En realidad sucede esto de que tenés muchas ganas de ensayar porque hay mucha improvisación a la hora de tocar estos estilos de música. Los pregones pueden estar tres horas tocando, por ejemplo, entonces tenés que darle ese color y ese ensamble del vivo. En estos estilos tenes que entrenar la improvisación y eso se da ensayando y tomando mates con la banda, estamos haciendo eso para que el 8 de octubre en La Tangente suceda la magia.

El año pasado fuiste parte del disco en honor a Gilda, ¿Cómo lo viviste? ¿Hizo que te acerques un poco más a la cumbia?

Siempre que surgen estas oportunidades en las que tengo que interpretar canciones de otra cantante me gusta investigar su historia en profundidad. En este caso quise saber quién era Gilda más allá de la artista, quise saber sobre su energía porque me parece muy importante que, aunque sea otra versión, no se pierda la esencia original del tema y de su cantante, más siendo ella que es una eminencia. Empezamos a preparar “No Es Mi Despedida» y no podía hacerla al principio, pero después de mucho tiempo de practicarla pudimos hacer una bachata muy dulce, llena de ternura porque la letra te lleva a un lugar muy tierno. Fue algo muy lindo porque hasta me llamó el hijo de Gilda para agradecerme y decirme que sentía a la madre en la canción, eso para mí fue muy fuerte y emocionante, además de que fue un honor compartir este disco con todas las artistas que forman parte de él.

Te noto muy emocionada al contar lo que te dijo el hijo de Gilda

Claro que sí, porque la idea fue traerla a ella al presente de la canción y cada vez que la canto me acuerdo de su historia, del mensaje que me dejó su hijo y de cómo la luchó ella en un mundo mega machista en el que ella fue madre, maestra y cantante. Además, cuenta que en ese momento las cantantes de cumbia eran mucho más voluptuosas y ella no, entonces todo le costaba un poco más, pero al momento en que se subía al escenario generaba un magnetismo hermoso.

¿Te vas a Israel?

Sí, eso me tiene loca porque no me lo esperaba para nada, me voy dentro de poco con el estreno del disco recién salido. Nos vamos a tocar de invitada de un show que ya está montado allá, pero a la vez voy a presentar “Caja de Cartón” en un estadio para diez mil personas y eso es una locura para mí. Además, apenas salió la noticia empezaron a resurgir los fans de aquella época y a mí me fascina porque disfruto ver que todo eso siga tan presente después de diez años. Voy a ir con Milton, mi pareja, y eso me divierte un montón porque él nunca fue y yo puedo cancherear que ya conozco ese lugar tan hermoso al que voy a ir con mis propias canciones por primera vez, eso es algo que me parece un regalo del universo.

En Caja de cartón está presente Mel Muñiz, pero además colaboras con Potra y demás artistas que hacen que esta obra hermosa se convierta en realidad, ¿no?

Si, elegí los featurings de una manera muy consciente, Mel Muñiz es una gran amiga, una cantautora de la hostia de este país, una mujer muy atractiva que podes escucharla hablar horas. Lo mismo pasa con Sofía Vitola, ella con toda su frescura y su manera de ser te hace reír y a la vez tira unas melodías increíbles, tiene una voz muy fresca y familiar que le da a la cumbia más alegría, y Santiago de Monsieur Periné que lo admiro mucho y consumo sus temas, él improvisó en la canción así que está muy bueno el trabajo que hicimos. Sumé personas claves, cada uno en su estilo y eso me pone muy contenta, además con Mel pudimos fusionar nuestros mundos tanto en la canción como en el videoclip y eso nos dejó un trabajo final muy lindo e inesperado.