El grupo está por presentarse como telonero de Black Sabbath en la Argentina. El baterista Mike Miley comparte sus opiniones sobre la nueva corriente de rock & roll emergente en el mundo, en la que Rival Sons es uno de los heraldos.

Pasaron un par de días desde que el triunfo de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos pusiera al mundo en shock. Pero si hay alguien que no parece estar concentrado en eso es Mike Miley, baterista de la banda californiana Rival Sons. Él está listo para roquear Houston, Texas, en el marco de la gira final (apropiadamente titulada The End) de Black Sabbath, a quienes los Rival Sons están acompañando como teloneros por todo el mundo. En lo único que piensa Miley es en disfrutar del rock & roll y hacer que cada vez más gente lo haga también.

¿Cómo viene la gira?

Mike Miley: La venimos pasando muy bien. Somos muy afortunados de estar acá, de estar tocando ante unas veinte, treinta mil personas por noche. En las fechas sudamericanas sabemos que va a ser el doble; estimamos unas sesenta mil personas. Se agotó en algunos lugares de hecho. Estamos muy entusiasmados de ir para allá.

Hay una nueva corriente de bandas de rock & roll, y Rival Sons está al frente, seguido de grupos como Blackberry Smoke y The Temperance Movement, entre otros. ¿Cómo evoluciona este movimiento?

MM: Creo que está creciendo. Me encanta. Me parece genial que empiece a haber bandas que toquen música influida por el blues de vuelta. El movimiento es una brisa de aire fresco para mucha gente. Muchas de las bandas, las icónicas, como Black Sabbath o AC/DC no van a estar mucho tiempo más de gira. Así que me parece que este movimiento está listo para tomar la posta. Estamos listos para que nos pasen la antorcha, para que nosotros mantengamos roqueando al mundo.

¿Por qué crees que tardó tanto, unos veinte años en aparecer?

MM: Creo que todo viene en oleadas. En los ochenta, el hair metal prevaleció. Y después vino el grunge en los 90. Dominó todo. Y la gente no se dio de cuenta que se olvidó del blues. Y se olvidaron de dónde venía el rock & roll. Yo conocí a Scott [Holiday, guitarrista] en 2005 y fue como “¿Dónde está ese sonido blusero, boogie, esa batería cruda, ese sonido de Les Paul a través de un Marshall? ¿Dónde está ese sonido de baterías sin computadoras, digitalizado? Y dijimos de mantener ese flujo blusero. Estamos muy arraigados, todos crecimos en un ambiente muy influido por el blues. Fue algo que vino en nuestro ADN. La manera de hacer las cosas, tipo vieja escuela. Grabar los cuatro en una sala y con un cantante como Jay Buchanan: tenemos todos los elementos para ser una gran banda de rock & roll. Lo digo, espero se entienda, con humildad. Miro a mi alrededor y veo con quien estoy tocando: uno de los mejores cantantes del mundo, un guitarrista muy creativo, un bajista bien funky. Tenemos los elementos, ahora necesitamos que el mundo nos descubra para poder seguir haciéndolo para la gente. 

Sabbath con ustedes, los Rolling Stones con The Temperance Movement… se siente como si fuese un reconocimiento a los herederos. 

MM: Sí, por nuestra parte apreciamos cualquier reconocimiento. Venimos trabajando muy fuerte. Tenemos seis álbumes, es toda una discografía. Así que apreciamos todo.

Recientemente lanzaron Hollow Bones. ¿Cómo creen que progresaron musicalmente respecto de su placa anterior, The Great Western Walkiryie?

MM: Es difícil de decir. Cuando nos juntamos nos sentamos a componer ahí nomás en el estudio. Caemos con nada, no nos preparamos. Personalmente, como baterista tenía una tendencia a sentir estas canciones en un sentido mas groovy, funky. Desde ese lugar creo que el álbum es más así. Hace que muevas la cabeza. No es un disco que solo te hace levantar el puño. Tiene cosas de James Brown, los Meters, Motown. Mi corazón está en el ritmo. No puedo tocar como Phil Rudd en AC/DC. No puedo hacer un beat así. Y ponés la guitarra cargada de fuzz, con una batería funky, una voz blusera. Esos son los elementos de todas las bandas de rock & roll que amamos, música americana negra en el fondo. 

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El 23 de noviembre se presentarán en el Orfeo Superdomo de Córdoba y el 26 de noviembre, en el Estadio Vélez. Las entradas se consiguen vía All Access

Detalle de precios de las entradas:

  • Platea alta $900
  • Campo $1200
  • Platea común $1800
  • Platea preferencial $2400
  • Campo preferencial $3000

Puntos de venta:

  • La Rural
  • Estadio Velez