“Esa lucha tiene que ser permanente hasta que aparezca con vida. Hay que pelear por todos los desaparecidos en Latinoamérica, pero no ubiquen el tema dentro de partidos políticos. Son más inteligentes que eso. No se dejen usar", dijo. Hoy tiene su segundo round en una fecha sold out.

La resistencia evidencia las falencias del sistema, y el show de anoche de René Pérez Joglar, aka Residente, es una denuncia explícita de aquello. Un Luna Park repleto de gorras lo abalaba, y a su vez, vomitaba su poesía sociopolítica con vigor. El rapero boricua tendrá hoy su segundo round en una fecha sold out en el mismo estadio, y después pasará por Córdoba, Rosario, Uruguay, Perú, Chile, México y Puerto Rico. “Muchos confunden la resistencia con terrorismo o guerra. Cuando a uno lo atacan, se tiene que defender”, aseguró antes de Guerra, tema de su nuevo y primer álbum solista, homónimo. “En el video de esa canción [que él mismo dirigió] participaron refugiados de Siria. Fue complicado, tuvimos que hablar con la embajada”, le contó a Billboard.

Durante las dos horas y media que duró el concierto, Santiago Maldonado fue evocado varias veces. René vistió una remera que tenía estampado el rostro del joven, y antes de El aguante, gritó: “Hay cosas que no vamos a aguantar, Argentina. ¿Y Santiago Maldonado?”. Incluso, previo al recital, el cantante se juntó con Sergio Maldonado, y compartió el encuentro en su Instagram y Twitter. “Esa lucha tiene que ser permanente hasta que aparezca con vida. Hay que pelear por todos los desaparecidos en Latinoamérica. Es ridículo que pase. Exíjanlo, es un derecho humano”, dijo más tarde, y pidió: “No ubiquen el tema dentro de partidos políticos. Son más inteligentes que eso. No se dejen usar”. El discurso fue ovacionado y respondido con aullidos desesperados de “¡¿Dónde está?!” y frases como “Fuera, Bullrich” y “Macri, basura, sos la dictadura”.

Residente abrió con Somos anormales, el primer single que se desprendió de su trabajo en solitario. Así marcó la cancha: esto ya no es Calle 13; su compañero de grupo –no, no es excompañero: la banda solo se tomó un recreo−, Eduardo Cabra, también emprendió una carrera en solitario como productor. De su nuevo camino, René interpretó el 50% de su disco homónimo: Guerra, La sombra, Milo –que cantó mirando a su hijo, que estaba escondido al costado del escenario con su madre, Soledad Fandiño−, Hijos del cañaveral, Apocalíptico y Desencuentro –que en la versión de estudio tiene la voz de la francesa Soko−. Pero tampoco pudo esquivar los hits de Calle 13: una Muerte en Hawaii ralentizada, una folclórica Latinoamérica, una Cumbia de los aburridos al mejor estilo murga, Baile de los pobres, Calma pueblo, Fiesta de locos, Atrevete, No hay nadie como tú, Vamos a portarnos mal, y más. Mérito extra para la ajustada banda y el diseño de las visuales.

“Dejen los celulares, cabrones. Vamos a disfrutar. Dale, pónganlos en el bolsillo”, incitó. Antes del show, en diálogo con este medio, también se refirió a la industria: “No me gusta cuando no hay honestidad dentro del trabajo artístico. Hace poco puse un tuit que tenía que ver con las numeraciones q maneja n la industria. Tan pronto le ponen un numerito (ya sea cantidad de hits, de reproducciones o de seguidores) se daña la música, porque todo empieza a girar en torno a eso. Algunos llegan a pagar para que los número crezcan”.