Hablamos con Gilberto “Bibi” Marín, guitarrista de la banda mexicana que acaba de lanzar su nuevo single “Pero te conocí”.

Formada en el año 2003 por Jesús Alberto Navarro (voz principal), Julio Ramírez Eguía (guitarra, voz) y Bibi (guitarra), Reik ha logrado posicionarse como una de las bandas más importantes de pop latino y género urbano a nivel internacional. Su tercer álbum de estudio, Un Día Más, lanzado en 2008, le otorgó un Grammy Latino a Mejor Álbum Pop Vocal Por Dúo o Grupo. A lo largo de su carrera, ha colaborado con artistas como Wisin y Yandel, Zion & Lennox, Tommy Torres o Manuel Turizo. Además, en el año 2018, reunieron a Maluma y a Ozuna para presentar “Me Niego”, una de las canciones con más repercusión de la banda. Actualmente cuenta con más de 915 millones de reproducciones en su canal de YouTube y fue galardonada con el Premio Billboard de la Música Latina a “Latin Pop Song del Año”, Premio Lo Nuestro a “Canción del Año” y Premio Lo Nuestro a “Colaboración del Año”, entre muchos otros reconocimientos.

¿La colaboración con otra banda en “La bella y la bestia” fue un desafío para ustedes? Morat y Reik juntos, muchos lo estaban esperando.

He de confesar que sí fue una especie de desafío. Hicimos varias sesiones de composición entre nosotros. Recuerdo que la segunda fue en un estudio de grabación donde estábamos los siete músicos con nuestros productores, los instrumentos, los managers y asistentes… Se generó una especie de caos, tantas opiniones puede llegar a ser abrumador. Al final funcionó muy bien, estuvo muy divertido y llegamos a la conclusión de que resultó una canción que representa muy bien a los dos bandos.

¿Cómo se llega a la decisión de utilizar un título tan conocido?

Fue una lluvia de ideas muy grande. Cuando las decisiones se toman entre más de tres o cuatro personas no se termina sabiendo quién dijo qué al final de todo, pero lo más importante es que salió bien y está sonando bien.

¿Cómo se gestó “Si me dices que sí”?

Julio, Camilo y yo hicimos una sesión de composición como cualquier otra igualmente. En ellas siempre buscamos cierta musicalidad en las canciones, darle la vuelta a la producción de acordes más común y hacerla interesante. “Si me dices que sí” nació como una balada un tanto oscura. Un gran amigo de la banda que estaba presente al momento de la composición se encargó de hacer un beat en ese mismo instante para que decidiéramos si la queríamos en balada o en un estilo más urbano. Luego de terminar la sesión y ver cómo quedó montada con el beat nos hizo pensar: “¿Y si invitamos a alguien para que se meta un chanteo?” Unos meses después se transformó en mandarle una invitación a Farruko. A él le gustó mucho la idea y nos mandó enseguida una pista con su voz, la recibimos, la escuchamos y nos encantó el resultado. Salió todo muy redondo y natural.

Algunos dicen que, dentro del mundo de la música, hacer las cosas simples es más difícil que añadir cientos de efectos, séptimas y demás complementos. ¿Cómo es tu relación entre lo complejo y lo sencillo?

Es una batalla interna. Si uno logra juntarse con alguien que tiene ideas similares a las propias se hace más fácil, pero por algo se le llama la “difícil sencillez”. Creo que es importante tener la preparación necesaria para, si uno quisiera, hacerlo tan complejo como se tiene en mente pero es incluso más importante saber plasmar esa complejidad en algo sencillo.

Por ejemplo, puede ser todo extremadamente sencillo durante toda la producción pero sorprender con algo sumamente complejo para que el público entienda que fue todo intencional.

Han logrado una marca inconfundible con Reik. Cuando una de sus canciones suena en la radio, la mayoría de quienes la escuchan saben que son ustedes. ¿Dirías que es una de las medallas más importantes que tienen?

La verdad que sí. Nunca lo había pensado desde el lado del orgullo pero viéndolo así es algo para celebrar. Creo que tener un sonido distintivo o una marca sonora que la gente identifique no es fácil y también es motivo de celebración. Dentro de ese sello sonoro hemos tenido la oportunidad de seguir experimentando y probando con nuevos géneros, estilos, colaboraciones… Siempre hemos creído que una de las mayores bondades del pop es precisamente poder hacer cualquier género. Lo que en definitiva forma nuestro sello son: la voz de Jesús, el tipo de letras y lenguaje y la musicalidad que siempre hemos buscado.

¿Cómo ves el cambio en la industria musical hoy en día? Se realizan los shows en casa, los directos a través de redes sociales…

Me da mucha curiosidad cómo se va a resolver el hecho de no poder viajar internacionalmente. Creo que podría dar para una resolución creativa y a lo mejor incluso un nuevo formato de presentaciones donde la gente se mete a una plataforma digital para presenciar los shows. Para poner un ejemplo, creo que Travis Scott se adelantó incluso años en el futuro con su presentación en Fortnite, realmente fue impresionante. Ese podría ser un rumbo para las presentaciones a futuro. Creativamente hablando deja mucho a la imaginación, no estaríamos limitados a las “leyes terrenales”. Él se convirtió en un gigante… También es cierto que será muy difícil reemplazar los shows en vivo donde la gente te mira a los ojos mientras cantas y uno como artistas puede nutrirse de todo su apoyo, se genera un feedback hermoso.