El puertorriqueño detrás de “Luz apaga” junto a Ozuna y “Que le dé” con Nicky Jam habló sobre sus inicios en el fútbol, la virtud de esta generación de artistas y el poder del remix.

Si bien vivió cierto tiempo en Orlando, Florida, Rauw Alejandro se define 100% puertorriqueño. Nacido y criado en uno de los países con la música como epicentro de la cultura, a los 17 años se fue a vivir a los Estados Unidos, hasta que decidió regresar a su país natal y comenzar una carrera musical, que perdura hasta el día de hoy.

“En Puerto Rico hay demasiado talento, tanto en los deportes como en la música, y van de la mano. Yo jugué al fútbol desde los 5 años. El gobierno no ha auspiciado bien el deporte, pero hay grandes jugadores que se desarrollan y se van a los Estados Unidos, a Sudamérica o a América Central. Mi norte era el balompié. Pero tuve problemas personales, que dentro de la frustración de no poder entrar en donde quería entrar. Tuve la oportunidad de jugar para la selección por dos años; tuve mi placa deportiva en la universidad, pude estudiar y desarrollarme en ese deporte toda mi vida y a la misma vez tenía mi trabajo. Trabajé en restaurantes, tiendas de ropa y en almacenes. Yo siempre estaba metido haciendo un montón de cosas”, cuenta el artista. 

Y agrega: “Cuando empecé en la música, dejé de lado el fútbol y tenía que coger como tres trabajos para poder pagar la producción. Poco a poco empecé a formar mi propio equipo de trabajo, que son los mismos con los que empecé y siguen hasta hoy”. 

Tenés dos canciones entre las 100 más populares de Argentina, ¿Cómo manejás la presión del hit?

-Yo no me presiono mucho. Trato de no entrar en eso porque uno como artista entra en esa mentalidad de que si hiciste un buen tema, tenés que hacer otro mejor, porque no te va a salir. Cada canción que hago, la hago con la misma entrega y el mismo amor. Me cuesta elegir una canción favorita. La última generalmente viene a ser la favorita porque es la más reciente, pero si te mantienes dándole el mismo cariño a cada canción que haces, uno nunca sabe cuando va a ser un hit. Es algo espontáneo, algo que solamente el público va a decidir. Obviamente uno va desarrollándose como artista y va encontrando su fórmula, pero la clave está en saber en qué mejorar en el estudio y en la pasión que uno le tiene a la música y a lo que hace

Respecto a las versiones remix: “Cada persona es gran parte del éxito de cada remix. En mi caso ‘Toda (Remix)’, fue uno de los hits mundiales el año pasado junto a Alex Rose, Cazzu, Lenny Tavarez y Lyanno. El conjunto hizo que el tema fuera un éxito. Cada uno hace su parte y si sacas una pieza, se desmorona el remix. Pienso que cada remix es especial por cada integrante y cada tema que hiciste solo es especial porque lo hiciste tú. Siento el mismo placer de hacer un tema mío y en colaborar en un tema de otro”.

¿Sos consciente de que las colaboraciones son propias de esta generación?

-Si, antes era otra mentalidad. La tecnología hoy en día ayudó a los artistas independientes a sacar su música. Eso hizo que todos se tuvieran que unir porque es otra generación y a su vez, otra mentalidad respecto a lo que es el negocio de la música. Hoy en día hay vibras más positivas. La generación de jóvenes colabora mucho entre sí y es algo que nos conviene a todos los que recién estamos empezando