Diego Poggi y Agus Casanova forman parte de una nueva generación de conductores que renuevan la radio con las redes sociales y los noticieros como aliados. Juntos hacen Morning Time en Radio One 103.7, de lunes a viernes de 6 a 10.

Radio One 103.7 es el dial que difunde la música anglosajona en la Argentina. Lo que está sonando en Nueva York, Londres, Sídney o Europa encuentra su sonido a través de este canal. Desde Morning Time, de 6 a 10 AM, Diego Poggi (30) y Agustina Casanova (31) hacen de intermediarios entre Rihanna, Miley Cyrus, Drake o Harry Styles y la audiencia argentina, siempre con su impronta natural y espontánea. Agustina comenzó en televisión con Nicolás Repetto en 2010 y ahora es una de las caras de las noticias en las pantallas de Telefé y C5N. De fuerte presencia en las redes, Diego es una de las voces que encabeza la nueva generación de conductores radiales y encuentra amplitud como columnista de Tecnología en TN.

En este mundo de múltiples plataformas, son conscientes de que su rol como comunicadores se traslada a todas las plataformas. Como personas de radio, ven en Spotify un aliado, una herramienta más para comunicar. “Agus y yo tenemos una lista de canciones en Spotify y la mantenemos superactualizada, es un 360”, explica el locutor, como si fuese una obviedad.

¿Cómo ven el futuro de la radio?

Diego Poggi: Cuando arrancaba, en una de mis primeras entrevistas, dije que la radio iba a morir, y todos me respondieron “Qué va a morir la radio, qué decís”. No sé si va a morir hoy, pero creo que todo está mutando y no sabemos qué es lo que va a pasar. Igual, la radio, por lo menos acá en la Argentina, todavía tiene mucha audiencia. Uno se sube al auto y la prende. Quizás, a los más grandes (y no tanto) les cuesta poner Spotify, lo que pasa acá con One es un poco loco, porque te escuchan los padres que quieren irse a la AM, entonces nosotros hacemos un poco de noticias. Pero también están los pibes, y ponemos la música que quieren ellos. Es un mix. Esperemos sobrevivir al cambio, porque no queremos que la radio se muera. Ni en pedo.

¿Qué les gusta más, la TV o la radio?

Agus Casanova: Cuando arranqué en la radio, no sabía si me iba a gustar. Después empecé a hacer el programa de Diego y me di cuenta de que no la podía dejar más. Necesito tanto de la radio como de la tele, son dos cosas que se complementan a la hora de trabajar. En la radio podés mostrar ciertas cuestiones de tu personalidad que en la tele no, jugamos con esa cuestión. Pero la TV también te da un montón de popularidad y llegada. Es verdad que todo va mutando, que todo va cambiando. Igual, yo no creo, o al menos no parece, que esto vaya a desaparecer. Sí se ve en los resultados que la TV de aire bajó en el encendido y que la gente elige otras maneras a la hora de informarse. Desde el lugar de comunicadores hay que ofrecer otra cosa al público. Tiene que ver con acomodarte, con buscar también estar presente en las redes sociales. Hoy todo pasa por ahí y no hay que perder de vista que la gente pide eso. Nosotros estamos felices de poder trabajar de lo que más nos gusta.

¿Sienten que están aportando lo suyo a los medios?

DP: Yo creo que sí, hay como una nueva generación que es bastante natural. Le aportamos naturalidad, pocas cosas me dan vergüenza al aire, me superrelajo. Es una nueva generación de espontaneidad y naturalidad. Hay muchos en la radio que ya se pueden jubilar que se hacen los pendejos. Están hace diez y quince años haciéndose los que tienen veinte. Pero bueno, con las nuevas tecnologías hay lugar para todos, cada uno tiene que hacerse su lugar y la gente va eligiendo.

AC: Una vez me dijeron “Agus, vos sos real”, y me encantó. Que la gente vea que sos real y accesible es genial. Más desde el lugar que ocupo como comunicadora, que conlleva mucha responsabilidad. El respeto, la responsabilidad, la credibilidad y también la parte natural y espontánea es lo que sumamos hoy en día a esta generación de comunicadores.

¿A quiénes respetan en este medio?

DP: Con Agus aprendemos todos los días. Ella es muy linda e inteligente, es una combinación letal. Me gusta cómo suenan las voces de Arturo Cuadrado, Mariano Chiesa… son personas que uno admira y respeta. En radio se lo extraña mucho a Fernando Peña, yo me acuerdo de que cuando iba al colegio y la facultad lo escuchaba bastante.

AC: Me encanta cómo labura Diego en radio. Escucho mucha AM también, desde chica: me acuerdo de Magdalena Ruiz Guiñazú, y de la FM siempre me gustó [Mario] Pergolini. En radio hay mucho de encontrar tu propia identidad y voz, para generar una identificación con el público. Que el oyente te elija. En tele, Nico Repetto, quien en su momento me dio una oportunidad gigante y es un referente como conductor. Me tocó trabajar con Mariano Peluffo y fue muy generoso. No solo valoro mucho la parte profesional, sino también la parte humana, y me quedo un poco con eso.

¿Cuál fue su hit periodístico?

DP: Me acuerdo cuando salió el hoverboard, la patineta, yo estaba en C5N y lo hice subir a [Eduardo] Feinmann y se cayó. Eso no me lo voy a olvidar nunca más. Y después, una noche estaba haciendo Stockers en C5N y me tocó cubrir justo uno de los atentados en París. Nunca me había dedicado a hacer algo así. Fue superfuerte y estuvo buena la presión al aire.

AC: En Telefé me tocó hacer la entrega de los premios Óscar. De chiquita siempre pensaba “¿Cómo será Hollywood?”. Y de repente estás ahí, palpándolo y transmitiéndolo. El Festival de Cannes también fue una experiencia única, por lo que requiere viajar, salir del país, desenvolverte en lo que trabajás y producirte a vos mismo, porque viajás solo y tenés que generar material. Me quedo con aquel debut como conductora de televisión con la transmisión de la tragedia de Once. Estábamos en vivo y tuvimos que dar esa noticia terrible. Son cosas que te hacen más fuerte luego y te dan experiencia.