Hoy se anunció el line up de la quinta edición del festival en el país. Los californianos, que traerán su último álbum (´The Getaway'), están entre los headliners.

 

Hasta hoy a la mañana (cuando se anunció el line up), la llegada de Red Hot Chili Peppers al Lollapalooza Argentina era tan solo un rumor. En las redes sociales del festival, era una de las bandas más deseadas. Y ahora, el sueño de muchos se hizo realidad. El grupo también pasará por el Lolla de Brasil y de Chile.

Los liderados por Anthony Kiedis, traerá al país su último álbum, The Getaway, que estrenaron en junio del año pasado.

Una reseña para que te vayas haciendo una idea de qué te podés encontrar:

1) 2) 3) En las primeras tres canciones del álbum (The GetawayDark Necessities y We Turned Red) se vislumbra el nuevo sonido de la banda. Sin perder el funk y la identidad enérgica que los caracteriza, agregaron nuevos sabores: intros elaboradas, sonidos ambientales, pianos y efectos nunca antes utilizados por ellos. La mano de Danger Mouse es evidente.

4) The Longest Wave: Comienza con una guitarra muy diferente a la escuchada en las tres primeras. Cruda y melancólica, recuerda al estilo Frusciante. El tema es una balada tranquila y relajada que nos lleva a un atardecer frente a la playa en Venice Beach. Una canción pop por excelencia, en la que Kiedis puede lucirse vocalmente en contraste de la tranquilidad de sus compañeros. Cierra con un solo de guitarra de Josh Klinghoffer.

5) Goodbye AngelsLa perla del disco. Si bien no estuvo en las primeras selecciones para single, por su actitud en vivo es la preferida de los fans. Por lo general, es interpretada como regreso al escenario en el comienzo de los bises, y el final es explosivo.  Cuando los versos terminan, son épicos el slap de bajo de Flea y el solo de guitarra que se extiende hasta el final, que nos muestra lo mejor de Josh Klinghoffer.

6) Sick LoveOtra canción tranquila. Esta tríada podría ser englobada en el segmento de composición “Ruptura de Anthony Kiedis con Helena Vestergaard”. La modelo fue pareja del cantante y él mismo reconoció que esa tormentosa relación se vió reflejada en algunas letras, aunque no de un modo literal o personal, sino más bien dejándolo a la interpretación. Elton John firma créditos en el piano con una estructura agradable y serena que puede encajar tranquilamente como single, sumada al pegadizo coro.

7) Go Robot: Prometía ser la bomba del disco, pero se quedó ahí. Con una intro de bajo y batería la canción tenía todo para ganar: sin embargo, no logró la misma repercusión que el resto de los singles, y en vivo a veces no funciona del todo. El tema tiene dos bajos, y en el escenario Flea es acompañador por Samuel Bañuelos III.

8) Feasting on the Flowerscomienza el terceto de canciones más rockeras del disco, separadas de las tranquilas por Go Robot. La vuelta es arriba, con un sonido innovador y un piano que se destaca.

9) Detroit: Es esa canción que nunca va a ser simple ni comercial, pero todos van a querer escuchar en los recitales. Rockera, con viola más arriba y. una voz que la personalidad del tema.

10) This Ticonderoga: Comienza con un sonido punk rock y es una canción con fuertes cambios de clima y muchos efectos de guitarra. Cuando termina, dan ganas de aplaudir.

11) Encore Conocida por los fans como “that jam”, en abril del año 2014 el marplatense @ManuelEtchart  le consultó por Twitter a Chad Smith si pensaban incluir este jam en el nuevo disco. La respuesta de Chad: “Es algo que puede convertirse en una canción”. 

12) The HunterEl espíritu de Pink Floyd visitó a los californianos en la canción más arriesgada de todo el disco (otra de las que firma Danger Mouse). Slides y pianos muy similares al sonido floydiano. De esas para escuchar relajado en un sillón acompañado de tu bebida preferida. Soberbia.

13) Dreams of SamuraiEsta canción también podría titularse La calma que precede al Huracánarranca al ritmo de una balada, con un tímido piano, y termina con un jam de la banda en plena explosión. No suele estar fija en los setlist, así que tendremos suerte si la escuchamos.

(Reseña del disco por Walter Garré)