En esta era de álbumes sorpresa y exitazos inesperados es difícil predecir qué va a triunfar y qué no. Pero sí contamos con información y muchos números que nos permiten tener una buena idea de hacia dónde está dirigida la música este año y qué podemos esperar que pase en los charts.

En un año que podría (y debería) tener música nueva de todos, desde Bruce Springsteen, Tool, U2 y Kanye West hasta Drake, Beck, Lorde, Brad Paisley, Nine Inch Nails, Arcade Fire, Migos, Haim, Sam Hunt, Big Sean, Kesha, Little Big Town y, posiblemente, incluso Katy Perry, probablemente se necesite una sorpresa inesperada, o un álbum de Taylor Swift, para alcanzar los números de 2016. Según el recuento de fin de año de Nielsen Music respecto de las ventas del año pasado, Adele tuvo el álbum más vendido de los Estados Unidos por segundo año consecutivo.

Spoiler alert: no saldrá un álbum nuevo de Adele en 2017, pero habrá que prestar atención a estas cinco tendencias que tendrán un gran impacto en las ventas de fin de año.

Damas primero: Taylor (y Kesha, y Katy), ¡nuestra única esperanza!

Considerando que Swift nunca pasó más de tres años sin un lanzamiento, si publica un disco para suceder a 1989, es probable que domine el año y los charts. Aparentemente, la cantante está trabajando en su sexto álbum, aunque no se sepa casi nada por ahora. Como pasa con Adele, cuando Swift saca un disco, tiende a dominar la conversación.

Al mismo tiempo, vale la pena destacar que Perry también está en el laboratorio preparando su próxima placa. Si consideramos la brecha de cuatro años y el dominio continuo del mainstream y de los charts pop por las cantantes femeninas, el mercado sigue con ganas de escuchar a KP.

Hablando de ganas, debido a la espera de cinco años para un nuevo LP de Kesha, demorado por los juicios hacia su exmentor/productor, Dr.Luke, combinada con la naturaleza emocional de las canciones en las que está trabajando y el apoyo incondicional de los fans en su lucha contra su aparente abusador (Luke negó los cargos), puede llegar a ser un gran momento para el pop.

Y también, discos nuevos de Haim y de Lorde. Así que esperemos que las mujeres tomen una vez más el dominio de la temporada.

¿Memes y colapsos del hip hop que se convierten en sueños de platino?

El éxito viral de Migos, Bad and Boujee, se convirtió en el primer Nº 1 en el Hot 100 del grupo rapero. La expectativa por el nuevo álbum de Culture (para el 27 de enero), que podría llevarlos a un nuevo nivel, es muy alta. También hay que prestar atención para ver si Rae Sremmurd puede hacer que la fama que adquirió con Black Beatles, su Nº 1 en el Hot 100, lo ayude con el sucesor de SremmLife 2. El éxito de esos dos singles, más canciones buenas como Panda de Desiigner, probablemente lancen una oleada fresca de temas similares que busquen capitalizar sobre el éxito viral para instalar una nueva realeza del rap.

Hablando de realeza, aparentemente se vio a Kanye trabajando con Pete Rock en la placa sucesora de The Life of Pablo, llamada Turbo Grafx 16, y posiblemente inspirada en videojuegos. No sabemos mucho más que eso, pero dados los titulares en los que apareció Ye a fines de 2016 con la cancelación de su gira, su internación y el abrazo con Donald Trump, todo el mundo quiere saber cuál va a ser la próxima jugada de Yeezus.

También estamos entusiasmados de ver si Drake va a lanzar More Life, su álbum tipo “playlist”, con el cual viene coqueteando desde fines de 2016.

Fight, fight, fight!!

Hay una teoría que dice que los tiempos difíciles de la política fomentan la creatividad en las canciones de protesta, al sacar el punk interno de cada uno. En ese sentido, no hay dudas de que el gobierno de Trump va a estar lleno de himnos furiosos. U2 ya reveló que decidió posponer el lanzamiento de Songs of Experience en favor de ir al estudio y componer inspirándose en los tiempos que corren. Eminem lo hizo en octubre pasado con un feroz ataque de ocho minutos titulado Campaign Speech. Solo podemos esperar que sea una introducción para su tan esperado noveno álbum de estudio. En tanto, la cantante Amanda Palmer dijo recientemente que cree que Trump va a “hacer grande de nuevo al punk rock”, pero tendremos que esperar para ver si tiene razón.

Todavía humeando

El grupo más exitoso de 2016 fue sin duda The Chainsmokers. El dúo de música dance rompió recientemente el récord de más cantidad de semanas en el Nº 1 del chart Dance/Mix Show Airplay gracias a su hit Closer, que estuvo por unas increíbles 17 semanas en la cima para final de año. También tuvo la segunda canción digital más vendida en los Estados Unidos de 2016, moviendo 2.268.000 copias, según Nielsen Music.

Su otro gran hit, Don’t Let Me Down, llegó al Nº 8 de la lista gracias a ventas digitales por 1.795.000. ¿Qué significa eso? Basta con ver la cantidad de grupos de EDM que apelan a la misma fórmula de conseguir una cantante femenina conocida (pero no tan conocida) para darle un empujón especial a un tema dance que de por sí la rompe.

Un stream fuerte

El año pasado fue el primero en el que el streaming superó las ventas del formato físico y el digital, al manejar un 51,3 por ciento de consumo de álbumes, según Nielsen Music. Eso fueron buenas noticias, dado que Pandora, iHeartRadio y Amazon debutaron con sus propios servicios de streaming on-demand. Apuestan a que hay lugar para ellos al lado de los líderes de la industria: Spotify, Apple Music y Google Play.

Por ahora, es una lucha entre Spotify y Apple Music, pero con los rumores que circulan de posibles compras de SoundCloud y de Tidal, del lanzamiento de Amazon Music Unlimited y del servicio premium de suscripción de Pandora, el mercado parece estar lleno de potencial para crecer. La rápida acogida de los parlantes smart de Amazon, Sonos y de Google Home también sirven para alentar el crecimiento continuo del streaming.

Además, mientras que la larga lista de artistas como Frank Ocean, Drake o Beyoncé siga ofreciendo exclusivas de streaming a Tidal y a Apple Music, los melómanos van a seguir recurriendo al servicio.