A día de hoy, el artista de 21 años es el encargado de abrir los shows de su colega y amigo Rusherking en la gira Loba Tour - previo a esta conexión, ambos artistas llegaron al Teatro Broadway con localidades agotadas -.

Dentro de la nueva generación de artistas argentinos se pueden encontrar compositores, cantantes, y referentes que formen parte de todas las facetas de la música. Este es el caso de Estani, quien debido a su sueño por cantar y el hecho de no tener productor que lo acompañara comenzó a producir sus propias canciones y a formarse como un artista íntegro. A día de hoy no solamente produce para él, sino que de forma individual o junto a Big One también ha llevado a cabo trabajos para colegas como FMK, Rusherking, Sony o más recientemente Luana – quien firmó con Dale Play Records hace algunos meses -. 

A día de hoy, el artista de 21 años es el encargado de abrir los shows de su colega y amigo Rusherking en la gira Loba Tour – previo a esta conexión, ambos artistas llegaron al Teatro Broadway con localidades agotadas -. La paso realmente mal porque estoy constantemente pensando que algo va a salir mal. En la prueba de sonido no dejaba de caminar alrededor del escenario, pensando… Pero todo lo que viene después fue un “valió la pena totalmente”. El público de Rusher fue muy cálido, algo muy lindo en los dos días, afirmó. 

Además, el productor se ha caracterizado por no encasillarse ni con un solo género ni con artistas en particular, sino que a lo largo de su carrera tanto como cantante como compositor ha formado equipo y duplas con nombres como: Lena en “Mentirosa”; Charles Ans, en “Una Vez Más”; Kaeve, en “No Digas Nada” o Marley Waters en “Hábitos” – todas disponibles a través de su canal de YouTube.

¿En qué momento Estani tomó el papel de Estanisalo?

Hoy en día son lo mismo pero si tengo que elegir un momento concreto, diría que fue cuando vine a Buenos Aires a trabajar de la música.

¿En algún momento tuviste miedo de decir “no es tan fácil”?

Todos los días uno tiene miedos y se enfrenta a cosas porque no sabe lo que va a pasar mañana. En mi caso, que vengo todos los días a trabajar acá, vengo con la incertidumbre de no saber qué es lo que hay que hacer a veces o cómo resultará para el mañana. 

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en tu repertorio y para otros artistas?

Son mundos que comparten mucho. No es que el Estani que canta y el que produce son opuestos, comparten muchas cosas. Me gusta mucho producir, me considero un productor. 

¿Qué pensás de los productores que no cantan?

En realidad, mi faceta de productor surgió porque yo quería cantar pero no tenía a nadie que me produjera. Fue totalmente por consecuencia, no porque fui buscando la producción desde el día uno. 

¿Qué edad tenías? ¿Cómo fue ese momento?

Tenía 12 años, agarré la compu familiar y descargué el FL. Tenía un micrófono que venía con la compu y después me compre uno que salía 80 pesos, recuerdo que era nefasto. No dejé nunca de buscar en YouTube y en páginas “cómo editar sonido”, así empezó todo. 

¿Cómo viviste la presentación en el Teatro Broadway?

Todo lo que es previo a un show, para mí son nervios, problemas, trabas… La paso realmente mal porque estoy constantemente pensando que algo va a salir mal. En la prueba de sonido no dejaba de caminar alrededor del escenario, pensando… Pero todo lo que viene después fue un “valió la pena totalmente”. El público de Rusher fue muy cálido, algo muy lindo en los dos días. 

¿Juntos hacen más fuerza?

Para mí antes estaba muy segmentada la cosa. Los grupos estaban separados, yo era del team FMK y Big One. Justamente este año, o a finales del año pasado, se dio que todos de alguna forma se unieron. Para mí fue el remix de “Además de Mí”, ahí se dieron cuenta que la unión hace la fuerza. Lo que está pasando hoy en día es muy loco, y en parte es gracias a eso. 

¿Cómo buscás las armonías y no repetir fórmula?

Creatividad, escuchar mucha música, estar conociendo siempre fuentes nuevas… De los pibes aprendo un montón, estoy pendiente qué puedo aprender cada vez que estoy con ellos. Y sobre todo dedicarle tiempo. 


En vivo apelan al batero y se armaron su banda, ¿por qué en las grabaciones no hay batería real y en el vivo sí?

Queremos hacer algo más orgánico y completo en el vivo, también para desmitificar el concepto de que los artistas de estudio no podemos dar un show en vivo. La realidad es que formas de hacer música hay miles y la nuestra es la de estar con la compu y los monitores. En mi caso he tocado con shows solo y con DJ y sentíamos que faltaba algo más. 

¿Crees que se va a vivir bien en Latinoamérica haciendo música?

Sí, pero no estrictamente pensando en hacer dinero. Uno tiene que hacerlo porque le gusta y porque está conforme. No soy nadie especial, soy alguien corriente que un día decidió que quería hacer música por el resto de su vida. Por suerte me crucé con gente que me ayudó en el camino y me dio herramientas para poder hacerlo posible. Hay que trabajar, nadie te regala nada.

¿Qué sueño tenés en cuanto a tocar en vivo?

Mi propio Broadway. Me gustaría mucho y estamos apuntando a ello. 

¿Ves las tendencias de los ritmos hoy en día?

Es cuestión de prueba y error. Para mí el dembow tiene mucho futuro porque hay mucho que explotar ahí. Es un ritmo que a los argentinos nos sale natural. La música es cíclica pero siento que el reggaetón está marcando una etapa y que tiene para rato.