En este segundo disco, aborda la canción de autor y la viste con sonidos urbanos, transitando distintos paisajes introspectivos. El álbum ya se encuentra disponible en todas las platafromas y lo presentara en vivo el 28 de octubre en Club Lucille

El segundo trabajo discográfico de Perro Segovia. El álbum aborda la canción de autor vestida con sonidos urbanos. A través de las ocho canciones, el artista transita distintos paisajes introspectivos, en el cual prevalece la guitarra criolla acompañada de bases de hip hop y lo- fi.

El nombre Cangrejo sugiere un viaje hacia los adentros del refugio del compositor, ya que muchas canciones fueron compuestas en el encierro pandémico. Además hace referencia al signo zodiacal Cáncer, representado por este crustáceo. Este segundo material está producido por Aaron Oliver y a diferencia de su ópera prima Quiero ser libre (2020), producida por Yacaré Manso, las composiciones y sonidos invitan a una conexión mucho más íntima, conjugando emociones a otra profundidad.

El cantante y obrero, asi se define el, grabó guitarras y voces. Daniel Reuvers participa en guitarra eléctrica ,Brenda Larronda, Adrián Berra son los invitados especiales y Aaron Oliver estuvo a cargo de las programaciones . La ilustración de la portada fue realizada por el artista Juan Sabatez. En palabras del autor sobre la diferencia entre Quiero ser libre y Cangrejo: “El primer disco vuela en el aire y este segundo se sumerge en un mar”.

Los ochotemas que son parte de este Álbum son: “Mates», una composición es un viaje de rutas hacia la nostalgia, reminiscencias de mates en la compañía de alguien que acompañó tiempos pasados. “Cartas” (ft. Brenda Larronda) un tema que rememora aquellos rituales primeros del amor en la escuela primaria. Letras, stickers, besos y colores sobre el papel. El momento de la entrega de la carta a la persona que nos gusta. La incertidumbre, la espera y la respuesta. “Reset” compuesta en el corazón de la pandemia. La canción expresa la necesidad de salir a la calle y abrazar a las personas amadas. Las cuatro paredes de un departamento como refugio y prisión. “Gotita de agua” Ante el ecocidio que no cesa y genera la destrucción de nuestro presente y futuro natural, aparece la pregunta ¿Qué vamos a hacer cuando no quede ni una gotita de agua, ni una gotita de nada? Gotita de agua se suma a la lucha ambientalista contra el agronegocio y la megaminería.

Le siguen “Awita de coco” (ft. Adrián Berra) habla de la desestigmatización de los momentos a solas con unx mismx. Poder transitar la vida abrazando aquello que somos empatizando con las personas que nos rodean. “Antes de despertar” Es una composición onírica. Deseos y amores platónicos. La idealización de alguien, una mezcla de placer y dolor. “Tiempos” Es un viaje cuesta arriba hacia una meta, algo que esperamos y en el mientras tanto nos olvidamos de habitar despiertxs el instante presente. Cuidarnos de la inercia de este sistema que nos aleja de nuestro ser. Y “Cangrejo” Aquí el artista recorre sus adentros, abre la ventana de su caparazón y deja entrever su vulnerabilidad. La sensibilidad canceriana a flor de piel hecha canción.