El 7 de noviembre Pearl Jam volvió a demoler el estadio único de La Plata, con un show asesino de tres horas y 33 canciones que dejó satisfechos absolutamente a todos.

Eddie Vedder y su banda tienen lo mejor y ninguno de los defectos de todas las bandas grandes. Tienen el rock de Led Zeppelin pero siguen tocando y son actuales, el punk de los Ramones pero están vivos, la entrega a la audiencia de Bono sin los discursos insoportables, la audiencia de los Stones pero vienen seguido, y tienen  la energía y pasión de… Pearl Jam. En eso nadie los iguala.

Setlist. El listado de canciones de Pearl Jam es el que todo fan de cualquier banda quisiera tener: extenso, imprevisible (totalmente diferente al que tocaron tres noches atrás en Chile) con gemas que son el sueño de los fans (Dissident, Red Mosquito, Blood e Indifference) y clásicos para dejar feliz al público no tan conocedor: Una versión de Even Flow al palo con McCready colocando la guitarra sobre sus hombros,  capaz de convencer a cualquier desconocedor que es un buen momento para empezar a descubrir a esta banda.

Sonido. El estadio de La Plata es una parada difícil para los sonidistas. Un venue que no se decide si es cerrado o al aire libre, en una zona altamente ventosa que suele generarles inconvenientes a las bandas a la hora de ecualizar. No fue el caso de Pearl Jam, que con un sonido demoledor y preciso en todos los rincones del estadio dejó anotado en el libro de visitas del estadio que en La Plata si se puede sonar bien. Habrá que ver quién levanta el guante.

Seguridad. La estrategia de seguridad en los conciertos de Pearl Jam es algo que la banda tiene muy presente, luego de la trágica noche en Dinamarca de 2000 donde murieron varias personas en una avalancha humana. Vallas de seguridad a lo largo y a lo ancho del campo, y la decisión de comenzar con canciones tranquilas para evitar esa explosión de adrenalina masiva que provoca en el público la espera desde temprano en el estadio. Luego de las tres primeras (Pendullum, Low Light y Elder Woman) la banda decidió que ya estaban todos en clima para empezar a rockear: “¿Están Listos? Take Care!” (¡Cuídense!), gritó Eddie y explotó con Mind Your Manners seguida de Do the Evolution.

Covers. ¿Qué otra banda puede hacer, en una misma noche, covers de artistas tan disimiles con John Lennon (Imagine) The Ramones (I Believe in Miracles) y The Who (Baba O´Riley) y quedar impecables con cada versión? “Voy a hacer una canción de un hombre que en octubre hubiera cumplido 75 años. Siento que el mundo todavía lo necesita; por suerte todavía tengo sus canciones”.

Quotes. Muy interesado en hacerse entender, a cada momento Eddie leía una hoja con lo que tenía preparado decir: “Nuestros corazones siempre desean volver aquí. Gracias por hacernos sentir tan grandes”; “esta audiencia es nuestra banda preferida”; “este fue un año muy difícil, venir aquí era muy importante para nuestra energía”. No sé ustedes, pero yo le empezaría a cobrar entrada a Eddie Vedder. ¡La pasa como nadie!

Perspectiva. Este redactor es apenas un simple degustador de la banda de Seattle. Si querés saber qué tan grande fue este recital para los grandes seguidores, multiplicá este texto por tres.

Fotos: Gigriders