En un featuring de medios, Regia Mag & Billboard AR retratan el furor internacional por el artista argentino que se presentará en el Lollapalooza. “No puedo pedir más nada”, afirma.

Trascendió del freestyle de las plazas en competencias como El Quinto Escalón y rápidamente se posicionó como la figura más fresca de la música argentina. A fuerza de trap, hip hop y colaboraciones crossover con artistas regionales ligados al pop como Becky G o Piso 21, alguna vez fue descrito como “el chico bueno del rap”. Con una voz peculiar, admiración por Eminem y un estilo propio que esquiva la violencia y las drogas, el “gordito blanco que se come toda la escena”, como él mismo desafía, se completa con rimas cargadas de buena energía y agradecimiento. “Quiero meter temáticas que mucha gente no mete. Casi nadie canta que está feliz. Dicen ‘Ahora soy malo’ y cosas así. No sé si es porque vende más, qué se yo. A mí me dan ganas de hacer eso que nadie hace”, declaró a Billboard AR en abril.

“Me siento invencible, bro”. Desde su inicio, Paulo Londra –20 años– da siempre el paso más importante de su carrera. Todo el tiempo pasan nuevas y sorprendentes cosas en su trayecto. Hit tras hit, el cantante de “Nena maldición” no para de crecer y de cosechar elogios. Artistas de la talla de Daddy Yankee o Bad Bunny lo nombraron como la gran esperanza de la música sudamericana, y su expansión internacional está en pleno proceso de la mano del promotor colombiano Kristo, y siempre junto a su socio musical, Daniel Oviedo alias Ovy on the Drums desde su base en Medellín, meca del movimiento urbano.

“Si, total, yo lo que quiero lo consigo. Así que no me digas que estoy perdido”, establece. Y remata: “Si tengo a Dios, si tengo amor llenándome este vacío”, confiesa en “Relax”, su primer video que hoy suma más de 40 millones de reproducciones en YouTube.

¿Qué recordás de “Relax”?

– Nació por el premio de una competencia, ya no era pasar la gorra. Era una grabación en el estudio CBArte en Córdoba con Biblio El Nagual. Me acuerdo de que estaba al mango con la música, como siempre, improvisando en mi pieza, y me dije: “¿Por qué no probamos?”. Ahí escribí algo, me busqué un beat en YouTube [“Patience”, del holandés Teun de Kruif, más conocido como Tantu Beats], lo grabé y lo primero que hice fue mostrarles a amigos como Alan, quien hoy en día es mi DJ y me acompaña a todos lados. Él me dijo que sí, lo tenía que sacar, estaba bueno. Tenía que animarme. Si me daba placer hacer música, que lo soltara, no tenía que darme vergüenza lo que a mí me gusta hacer. Así fue.

Ahí empezó todo. El video se subió hace menos de dos años. Contextualmente, es importante destacar que la llamada “tercera ola latina” que está dando la vuelta al mundo incluye artistas del cono sur como Lali, Axel, Tini y exponentes de Mueva Records como Khea o Cazzu. Allí, Londra picó en punta. Dicho en lenguaje basquetbolístico –su deporte favorito–, metió varios triples. Antes de la primera ola latina liderada por Gloria Estefan & la Miami Sound Machine, Luis Miguel o Julio Iglesias, solo anteriores propuestas como Mercedes Sosa, León Gieco o Astor Piazzola habían logrado trascender fronteras de manera global. En la segunda camada, la aparición de figuras como Shakira, Santana, Ricky Martin, Thalía, Maná o Juanes lograron una globalización que ni Soda Stereo, Los Enanitos Verdes o Los Fabulosos Cadillacs alcanzaron. Por eso no deja de sorprender el alcance que el ahora llamado “el argentino más escuchando en Spotify en todo el mundo” está logrando.

Paulo es distinto y se reconoce en él una inteligencia emocional muy concreta, libre de prejuicios y ataduras, con la cual encara objetivos ambiciosos. En una de sus primeras y pocas entrevistas, dijo: La nueva generación nace escuchando esto, llega a los 15 años y el trap no le suena incómodo, lo tiene bien digerido –explica–. En cambio, que le hagas escuchar trap a alguien de 30 o 40 años, y le guste, significa que el artista la está rompiendo. Eso me encanta”.

¿Por qué elegiste sacar “Adán y Eva” sin colaboraciones?

– Gracias a Dios tengo libertad para elegir qué música lanzar con mi equipo. Vi que ese ritmo y ese flow sonaban frescos, me gustaron, y me lo imaginaba para el momento que yo estaba. Le tenía mucho sentimiento a esa canción y necesitaba lanzarla. ¡Quería mostrarla! Me gustó mucho la letra que pude plasmar. Soy de los partidarios de que hacer un feat no es algo sencillo. Hay que coincidir en los tiempos, se tienen que dar dos ganas al mismo tiempo y que se junten en un lugar. Entonces, es más rápido sacar un single solo. Tenía, más que nada, ansiedad y mucha emoción por “Adán y Eva”. Me gustó lo que creé ahí. ¡Tenía que sacarlo! Obviamente, estoy siempre sorprendido por cómo la gente recibe las canciones. Opinan y tiran sus críticas. Me encanta ver las “videorreacciones”. Eso me hace muy feliz. Los números en los charts me ponen recontento. Me da ansiedad de ir a la calle y ver la reacción de la gente. Porque ese número en el chart plasma cómo están sintiendo ese tema, lo quieren, lo viven, cómo lo bailan… Y se ve. Ese número es real. El día de mañana, en un show, le ponés play y la gente lo canta, lo grita, le gusta. Siempre estoy agradecido por hacer música que me guste a mí, y gracias a Dios, que le guste a la gente. No puedo pedir más nada.

Sus números son impresionantes. Además de sus casi cinco millones de seguidores en Instagram, es el artista argentino más escuchado en Spotify y el que figura más arriba en el nuevo Billboard Hot 100 de la Argentina, que mide todas las plataformas, radios, TV y medios de comunicación, YouTube incluido. Actualmente, se encuentra en el Nº1 con “Adán y Eva” por segunda semana consecutiva. Además, fue el primer artista en ocupar el primer puesto, en la semana de lanzamiento del chart: lo hizo con “Cuando te besé” feat. Becky G

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