“Cuenta pendiente” es el single en el que colaboran ambos artistas, donde exponen una creciente tensión sexual.

Después del éxito internacional alcanzado con su CD+DVD titulado #333, y tras su reciente paso por Argentina, la cantautora Paty Cantú presenta el nuevo video de “Cuenta pendiente”. La mexicana comparte la autoría del tema con Alejandro Sanz, que también presta su voz.

El track fue producido por Andrés Saavedra y mezclado por otro grande de la música, Josh Gudwin (Dua Lipa, Post Malone, Justin Bieber). Es una canción que le pone poesía al sexo, y un poco de sexo a la poesía; expone entre versos el deseo de dos personas cuyo sentimiento mutuo ha permanecido latente sin que haya sucedido un encuentro aún.

El videoclip, dirigido por el prestigioso Alejandro Pérez fue filmado en Miami. En él, como una parábola de la urgencia del encuentro, se ilustra el deseo como una confrontación en una cancha de futbol rápido en el que tanto Paty Cantú como Alejandro Sanz colocan a una pareja como contendiente. De forma alterna, las sombras revelan los deseos y atracción detrás de las sutilezas que hay en los juegos de seducción.

Paty Cantú señala:“Es una canción que fusiona distintos elementos y sonidos para arriesgarse a reinventarse, cabiendo dentro de diversos mundos a la vez. Propone su propia cadencia. Es pop por ser melódica y estructurada, pero tiene calle fuera de las líneas de lo común y seguro; detalles como la programación versus el rasgueo silencioso de la guitarra tocada por Alejandro le dan un toque especial, y se siente”. Luego, agrega: “Los artistas como Alejandro Sanz se vuelven icónicos por ser constantemente arriesgados y visionarios. Es un artista que hace suyos los sonidos de forma fina y juega a tocar mundos diferentes con el poder y universalidad de su estilo y su voz. Es un sueño cumplido haber podido trabajar con él”.

 La canción también revela otras aristas que se perciben sutilmente dentro de la letra y las imágenes de video. La autora explica: “Revela empoderamiento real, mostrando a las dos partes como iguales. Sin usar la sexualidad de forma vulgar en la lírica, con finura, sugiere, pero deja mucho a la imaginación. El video es más como un tráiler de película thriller que un videoclip musical. Parte nuevamente de ser una propuesta distinta”.