Antes de su presentación del 3 de agosto en La Trastienda, la cantautora mexicana revela los detalles del inminente "#333", un trabajo audiovisual que asoma como el más ecléctico y ambicioso de su carrera.

“Te diría que estoy un poquito aterrada, pero también me siento muy segura de que este concierto que estoy preparando tendrá mucho corazón, calidad musical y sonora e historias para todos. Prometo entregarme en un ciento por ciento a mis fans argentinos”, asegura Paty Cantú. Con la frescura y la simpatía que la caracterizan, la mexicana se prepara para afrontar el debut en vivo en nuestro país −después de varias visitas promocionales−, previsto para el próximo 3 de agosto en La Trastienda.

Actualmente,Natural”, corte de difusión del inminente álbum audiovisual #333, no deja de sonar en las radios, y su video ya alcanzó los 9 millones de visualizaciones en YouTube; lo caribeño y urbano de la canción es algo novedoso en ella, que siempre se movió cómodamente en las aguas del pop.

“La verdad es que no fue algo planeado. Estuve viajando para llevar mi música a muchos lugares y al llegar a cada uno de ellos decidí que también quería traerme algo de los distintos ADN culturales y musicales de Hispanoamérica. Por ejemplo, después de cada concierto acompañando a Alejandro Sanz en España me internaba en algún bar de Madrid para escuchar al sobrino de Paco de Lucía haciendo flamenco. Si estaba en Barranquilla, me iba al bar más tradicional del lugar a escuchar música colombiana y a bailar con la gente en la calle. Y así en varios países −explica Cantú−. Fue un período de mucho aprendizaje, sumado a los consejos que me dieron grandes de la música, como, en su momento, Juan Gabriel y Miguel Bosé, entre otros. Ellos me dijeron ‘Tienes que reflejar quién es tu generación’. Y la mía es una generación que quiere no tener miedo y cambiar las cosas en muchos sentidos, incluida la música. Por eso decidí experimentar con distintas fusiones y, en el caso de “Natural”, me incliné por lo urbano. Tenía que hacerlo al juntarme con un boricua y un colombiano. Yo aporté la parte melódica y la lírica hablando de la mujer de hoy y de las minorías. Y ellos brindaron ese estilo caribeño, ese fraseo que para mí fue muy divertido aprender”.

¿Con qué se va encontrar el público en “#333”?

– Se diferencia en muchísimas cosas de “Corazón bipolar”. Para empezar, una parte es en vivo y otra en estudio. Por otro lado, es mi primer trabajo en el que juego con distintos ritmos, como el alternativo, el urbano, la balada pop, la electrónica, la cumbia, la ranchera, y en donde se reúnen muchos artistas de distintas nacionalidades. Es un proyecto mucho más completo, con historias mucho más reales que contar, con mucha interacción y que celebra a la música hispanoamericana como no lo hice en ninguno de mis discos anteriores.

Tus fans suelen llamarte Drama Queen por la carga dramática de muchas de tus letras. ¿Se mantiene ese perfil lírico?

– Creo que los fans van a encontrar un poquito de drama, pero también mucho para levantarse. Esto no quiere decir que todas las nuevas canciones sean épicas, sino que esta vez estoy intentando contar la historia completa. Uno puede caerse, pero siempre existe la posibilidad de levantarse. Es diferente, hay más orgullo; es un “yo puedo” aunque no en contra de alguien en particular.