Nota de tapa de la edición de noviembre de Billboard Argentina. Patricio Sardelli formó parte de la celebración por los cuatro años de Ford Mustang GT en la Argentina en Herencia Custom Garage.

Una vez más, ford argentina y Billboard AR se unen para celebrar la llegada a su icónico modelo Mustang GT bajo el lema: 4 años Mustang en Argentina. Mario Pergolini, Juanse junto a Fabricio Oberto y Fernando Ruiz Díaz protagonizaron el vínculo del auto más rockero de la historia con los referentes nacionales de la cultura rock en las ediciones anteriores.

Marcador de tendencias y símbolo del género como olvidar a Jim Morrison en el video de L.A.Woman conduciendo su modelo azul de 1969, en esta nueva ocasión, convoca a Patricio Sardelli de Airbag quién a fuerza de guitarras distorsionadas y potencia familiar mantiene la popularidad de la banda sin abandonar el espíritu hard rockero en épocas de cumbia y reggaetón

Por Santiago Torres

Pato, no sé si conocés la secuencia de este featuring con Mustang: el primero fue Mario Pergolini en 2017, luego Juanse, Fer Ruiz Díaz el año pasado y ahora considerando los charts el mejor representante del rock popular argentino hoy sos vos.¡Felicitaciones por eso!

  • Muchas gracias, un placer estar acá en Billboard.

En Herencia Custom Garage, a puertas cerradas y bajo estricto protocolo de prevención del Covid-19 a diferencia de años anteriores, se realizó el evento anual en un show filmado que quedará para el recuerdo. Juanse, Vitico, Catriel Ciavarella, Deborah Dixon, Fer Ruiz Díaz, Luli Bass, Nico Bereciartúa y las coristas se fueron sucediendo a lo largo de más de cuatro horas donde Pato participó tocando un tema de Airbag, como guitarrista invitado y, además, en el cierre junto a todos los músicos en escena. Se te asocia a Gibson Les Paul o Marshall y hoy te convoca Ford Mustang como parte de su universo

¿Cómo ves la relación entre las marcas y la música?

  • Siempre lo viví todo como un camino de ida. Empezás a tocar, tenés una banda y en esa ruta estás solo y uno se va vinculando con cosas. Entonces por supuesto que los autos son parte de la historia del rock y de la música. El significado que tiene sobre el transporte, en la búsqueda, ¿no? Hay algo ahí, hay una conexión que no es un delirio, realmente hay una conexión.

¿Cómo está hoy el rock?

  • El rock siempre está bien y siempre está para uno. Por supuesto que muchos coincidimos en que no es hoy lo que lidera la música que se escucha en los autos, en los boliches o donde sea. Hablando justamente de autos, por ejemplo, cuando terminamos un disco, o una mezcla, o estamos grabando algo, donde lo escucho es en el auto. La prueba de fuego es subirte y ponerlo. Si te acompaña está bien. El auto es un lugar donde uno creció escuchando música viste, tiene un valor. Entonces cuando estás ahí y te sentís cómodo con la canción decís: “!Va!”. Pero hoy pareciera que en las calles de Buenos Aires y también del mundo no se escucha tanto rock en los autos.

¿Hacés pruebas de cómo se escucha una canción en el teléfono?

  • Lo que pasa que el teléfono solo reproduce tonos medios y agudos, no hay graves, no hay bajos. Entonces ya sabés que hay cosas que van a sonar o mal o estridente. Los auriculares sí, pero siempre el auto como primera opción, si anda bien ahí seguro va a funcionar.

Es un 2020 rarísimo para todo el mundo pero te vimos a vos y a la banda activos, con show en vivo por streaming en Vorterix ¿Fue un año bueno para Airbag?­

  • Bueno, la verdad es que sí. De todas maneras quedó muchísimo por hacer, como la presentación en el Luna Park que está suspendida, y donde teníamos ganas de tocar varias de las canciones nuevas que todavía no estrenamos. También el Lollapalooza, una gira por Espa­ña, nuestro primer show en Nueva York. Había un montón de cosas que se estaban dando y quedó todo suspendido. Pero uno ya aprendió porque viene no de cero, de menos diez, entonces la vida te enseña a adaptarte, y eso es divertido tam­bién.
  • Cuando estás cómodo las co­sas empiezan a salir medio frías. Y bueno esto nos hace adaptarnos y realmente el show que hicimos fue increíble. Hay conciertos que hemos tocado y se han “streamiado” como festivales, el Cosquín Rock, un mon­tón. Pero este estaba pensado para esto, la mezcla de audio se ideó para un streaming, hicimos pruebas y fuimos a ensayar al lugar. Casi siem­pre en los streamings faltan graves, falta el audio del público. O incluso a veces el ingeniero mezcla para la gente que está ahí y es otra cosa: en el streaming a veces falta guitarra, no se escucha un solo, un montón de cosas que en este caso no pasaron porque el concierto estaba pensa­do para eso. Estamos re contentos con el resultado porque quedó muy lindo, también la parte estética en la que usamos máquinas robóticas para filmar, y la producción y los técnicos estuvieron increíbles.

En esta reinvención también aparece el Airbag Live Show en el que han mostrado otra faceta y vínculos con artistas de otros géneros como Khea. ¿Son amigos?

  • Totalmente, nosotros somos una banda que nunca se cerró a nada, siempre para adelante con el camino abierto buscando hermanos en el camino que piensen cosas parecidas. Quizás con otros estilos, no importa, pero con una visión del mundo, de la familia y de los hermanos similar. Y vos sentís ese vínculo con la gente viste. En el disco participan en una canción Los Enanitos Verdes y, bue­no, estamos trabajando con Khea algo que aún no sé si saldrá.

¿Puede ser que Airbag siem-pre estuvo un poco en soledad? Aparecieron el Indie y otros movimientos de rock en Córdoba o Mendoza pero no se sentía que ustedes entraban en esas escenas o movimientos.

  • Es que el estilo hacemos nosotros no es uno que tenga diez bandas más. Yo lo entendí con el tiempo. Cuando arrancamos, me pasaba que tocábamos en festivales con otras bandas y quizás entre ellos com­partían muchísimo público, porque hacían casi el mismo estilo. Estaba la movida del rock barrial o de gol­pe electropop que en un momento explotó, la movida Indie, del reggae, del ska. En estos 15 años hubo mo­mentos en los que eso sucedía, pero sin embargo nosotros tenemos un estilo propio, uno muy distinto por­que también tenemos una parte me­dia pesada, entonces nunca tuvimos dos o tres bandas parecidas para hacer una gira juntos.

¿Eddie Van Halen es uno de tus referentes máximos?

  • Sí claro, ahora si querés hablamos de él, pero podemos estar dos horas. Hace poco me hicieron una nota en la que me preguntaban por Eddie y no podía parar de hablar. Un tipo que además de haber sido un maes­tro con la guitarra fue un genio téc­nicamente: él modificó la guitarra, la cambió para siempre. Él inventó lo que se llama el power brakes qué es lo que se le pone a un Marshall para que suene más despacio pero que siga sonando bien, que hoy en día lo comprás y en ese momento lo inventó él porque quería que suene de otra forma. Técnicamente fue un virtuoso. Un capo.
  • Antes un inven­tor era Leonardo da Vinci que fue pintor, poeta, médico… eran tipos realmente conectados con el arte y con la ciencia. El último de esos es Eddie Van Hallen. Le puso un mi­crófono doble una Stratocaster, se dio cuenta que había ruidos enton­ces los llenó de goma, e inventó el aislamiento de los micrófonos, eso es una locura. Hoy cuando comprás una Les Paul o una Stratocaster tiene ese sistema de él, que nunca paten­tó nada, por eso fue muy amigo de Les Paul.
  • Y además de todo, tocaba como tocaba. De Van Halen escu­chás “Panamá” que es medio pop y de golpe aparecía la guitarra de él y un tema como “Hot for teacher”. El cantante era un extrovertido fe­menino, rupturista en ese momen­to, cuando la escena era otra cosa. Aparecieron estos tipos y rompie­ron todo. Nosotros no teníamos una banda común, éramos solos, no sabíamos qué género hacíamos: metal no, hard rock no, y rock tam­poco porque hacemos medio metal a veces, y eso a mí me encanta y me vuelve loco porque habla de la ban­da. ¿Qué hacían los Van Halen? Y… eran Van Halen.

¿Hay una vida de Pato fuera de Airbag?

  • No, porque yo soy Airbag, mi nombre es Patricio Sardelli pero mi banda es lo que me representa, mis hermanos. La gente me conoce por Airbag, entiendo que tal vez tengo una personalidad que hago otras cosas también y que me gustan otros tipos de cosas como el cine, tengo amigos actores, pero yo soy mi mú­sica, me representa mi música y la guitarra.

¿Te ves actuando?

Actué una vez dos minutos porque un amigo era el director de la pelí­cula (ríe). Me gusta más dirigir que actuar. Para actuar me parece que tiene que ser un papel en el que haga un poco de mí, que fue lo que pasó en esa película. Le dije: “Bárbaro, pero no me hagas actuar dejame ser yo un toque y chau”.

¿Qué diferencia tendría un disco tuyo solista de uno de Airbag?

  • No, no me lo imagino. No me veo tocando solo o con otra banda. No puedo. Empiezo a tocar de invitado a un lugar y al rato ya no quiero tocar más, necesito a Gastón con el bajo, a Guido en la batería. Hay un contacto mental muy fuerte y lo disfruto. Hay una hermandad, yo creo mucho en eso. ¿Disfruto de tocar con otros mú­sicos? Seguro, porque me gusta tocar, nos ponemos acá con dos guitarras y ya sabemos, vamos a estar tocando hasta las 6 de la mañana. Pasa por otro lado. Nunca planteamos estar por caminos separados. Hay algo de la banda, de estar con tu gente, con tus amigos, todos los del círculo tuyo, que es muy lindo. Una pandilla. Y es cómodo y la verdad es que lo disfrutamos y cada día más

¿El concepto de banda se va perdiendo en la escena? La mayoría de los lanzamientos son de solistas..

Sí totalmente, quedan pocas. El año pasado vino a tocar Chizzo de La Renga y nosotros fuimos con ellos y fue increíble. Con ellos tene­mos mucho en común, también son como una familia, muy unidos, se respetan mucho, cada uno tiene su rol. Por eso, la verdad que nos cono­cimos y fue al toque decir: “Vamos a tocar”. Hay algo ahí de estar con tu gente, con los que estuviste en el fondo del mar y con los que pudiste salir adelante, eso tiene un valor. Por supuesto que respeto a tipos como Juanse, por ejemplo, que hicieron su carrera solista. Pasa que son bandas que ya tienen muchos años. Y des­pués están los casos de que se juntan cada tanto y tocan, como Soda en su momento.

Airbag es una banda joven por la edad pero a la vez pareciera que tiene un espíritu o alma “vieja”. Siempre tuvieron eso ¿no?

  • La verdad es que sí, desde que arrancamos. Nosotros empezamos cantando tango en mi familia y eso te añeja. Mayormente el músico empieza tocando rock y termina en el tango, nosotros arrancamos al re­vés. Esto te pone en una mentalidad old school. De chicos nosotros escu­chábamos Creedence, Los Beatles, Deep Purple y después rock nacio­nal, vino después. Vos ves las bandas de afuera y los Aerosmith tienen no sé cuántos años y Steven Tayler nun­ca sacó un disco solista.

Me sorprende que no nombres a Guns N ́ Roses

  • Bueno, los Guns también. O sea, Axel podría haber salido con Chinese Democracy como solista pero también tiene todo una impronta, está el sello Guns N ́ Roses, él lo mantuvo

¿Qué opinás de ese disco? ­

  • Para mí es de los mejores discos de la primera década de 2000. Es un discazo. Está muy mal grabado, suena mal, hay exceso de guitarras, él dijo que no podía llenar la falta de Slash. Y está toda esa carga pero tie­ne muy buenas canciones. Siempre digo que si vos tomás los cuatro me­jores temas de Velvet Revolver y los cuatro mejores de Chinese Democra-c y, es el mejor disco de la historia.

¿Cuál es el riesgo de no sonar actual o que sientas que te estás repitiendo?

  • Bueno, “Über Puber” tiene hecho un tratamiento de bajos y con los graves como se usan hoy. Gastón hizo una mezcla de bajos reales y digitales, lo mismo la batería tiene un hi hat electrónico. No para sonar actuales sino porque es divertido y está bueno. A mí hay cosas del trap que me gustan y mucho, que están muy bien hechas. Hay gente todavía que siente que si sale de un lugar se muere, muy ridícula hoy día. Yo hablo mucho con Omar Varela, un productor especie de precursor, que sabía grabar y los metió en el estu­dio. Me junto con él, veo cómo tra­bajan y yo también le pasó cosas.

¿Te sorprende con la velocidad que hacen canciones en el género urbano?­

  • No. Se pueden hacer 20 mil. Cada tando sale una diferente. “Loca” es un temazo, está muy bien hecha. Lo que pasa es que hoy hay una veloci­dad, necesitan mantener reproduc­ciones y reproducciones, entonces sacan todos los días canciones. Al­gunas cosas están muy buenas y hay otras malas, por eso de todas formas pasa siempre, en un disco no te gus­tan todos los temas.

¿Qué te gustó de lo nuevo?­

  • Escuché el tema nuevo de AC/DC que me encanta. Son ellos, es lo mismo de siempre, es una fórmula probada y me encanta ver los a ellos juntos, el espíritu de hermanos, es increíble. Me encantan.

Artic Monkeys, Twenty One Pilots, Greta Van Fleet. ¿Qué ves del rock internacional que te de esperanza?­

  • Las cosas tienen un círculo y todo vuelve y se aleja, y toma fuerza. No veo nada como banda nueva: Greta van Fleet está, me gustaría verlos hacer otras cosas pero es una banda que está y que empuja; los Artics lo mismo, no soy muy fanático de ellos tampoco. Hay algo de Tame Impa­la que me gusta, me lo trajo Guido y me dijo: “Escuchá esto”. El tipo quiere tocar con instrumentos, hace todo electrónico pero después busca tocar con un bajo. Lo que pasa que hay muchas bandas de departamento que no tocaron nunca en vivo o to­caron muy poco, y terminan siendo una cosita muy tímida. Me acuerdo cuando salió “Pumped Up Kicks” de Foster the People, todos decían son los nuevos Beatles y después vi un video de sus shows y la gente estaba aburrida.

¿Cómo logran mantenerse vigentes?

  • Mantenerse en una carrera es lo más difícil. Nosotros empezamos arriba. Lo que pasa es que teníamos background de tocar en bares que eso no lo ve nadie. Cuando sale el primer disco tocábamos en Caffera­ta, un bar en Don Torcuato, de ma­drugada con amigos que nos venían a ver del barrio o San Miguel o Villa de Mayo por ahí de Polvorines que es de donde somos nosotros. Afuera había peleas fuertes, cuchillo, mano­pla, era bravísimo a veces. Yo tenía una cresta amarilla y un chaleco que todavía guardo. Era el año 2000 y Argentina estaba en el fondo del mar y ese lugar era el Lejano Oeste y los pibes salían armados y había ti­ros. Después la banda sale y la pega. Ahora hay que mantenerlo. Vos sabés de dónde venís, más abajo no hay, entonces estás preparado. Si no tienes esas vivencias cuando la pegás de muy chico te podés convertir en un imbécil en cinco minutos.

¿Cómo describirías la relación con un instrumento?

  • El instrumento conecta a la gente. Estamos trabajando en un proyecto grande con Gibson ­queríamos que sea este año pero lamentablemente no vamos a poder así que será el año que viene­ para acercar guitarras a la gente. El piano y el violín son hermosos, la batería está buenísima, todos los instrumentos te vuelven loco, pero la guitarra lo que tiene de extra es que seguramente la en­contrás en el placard de cualquier abuelo o tío, vos podés acceder a ella mucho más fácil y la curva de aprendizaje es directa.
  • Con el vio­lín demorás unos cinco años para que puedas tocar algo que la gente quiera escuchar, en cambio con la guitarra empezás y en un mes estás tocando una canción. Una guita­rra es mágica, cambia el ambiente. Nosotros estamos acá, pueden venir dos amigos más, agarramos una guitarra y nos ponemos a tocar y va­mos a conectar sí o sí. Es mágico. Se pierden de eso los que trabajan solo técnicamente. Igual sabes que veo en ellos que empiezan mucho con el FL y que operan desde ahí, que tarde o temprano les agarra una necesidad de bajar eso a un instrumento. Em­piezan a descubrir un universo y eso está buenísimo. El instrumento para mí es noble, la guitarra es noble.