Durante su paso por el país, los islandeses estuvieron mano a mano con Billboard Argentina.

Además de la analogía entre sus nombres, la novela Of Mice and Men de John Steinbeck y la banda Of Monsters and Men coinciden en un punto: el deseo apasionado de los protagonistas de cumplir su sueño. Si bien los personajes creados por el escritor americano no lograron su objetivo, la suerte de los islandeses fue distinta. Venturoso, el grupo consiguió con su álbum debut, My Head Is an Animal (2011), que su híbrido de folk, pop e indie se convirtiera en un éxito internacional. Su historia, entonces, recién empezaba.

El mes pasado, el quinteto —el tecladista y acordeonista Árni Guðjónsson abandonó la banda en 2012— visitó el país por segunda vez, en el marco del Lollapalooza Argentina 2016. Nanna Bryndís Hilmarsdóttir (cantante y guitarrista) y Brynjar Leifsson (guitarrista principal y coros) hablaron con Billboard Argentina sobre el folk, el inicio de su carrera, su participación en Los juegos del hambre y sus próximos proyectos.

Sus dos álbumes llegaron a estar entre los 10 primeros puestos del Billboard 200. ¿Por qué creen que el folk tiene un lugar cada vez más destacado dentro de la escena musical actual?

Nanna Bryndís Hilmarsdóttir: La popularidad de bandas como Of Monsters and Men y Mumford & Sons, cada una con un estilo diferente, ayudó a que el género sea nuevamente radial. Asimismo, creo que el folk siempre estuvo presente. Es decir, es parte de las raíces de la música popular.

Brynjar Leifsson: El folk ya está instalado en la escena musical hace rato. Bob Dylan se encargó de eso. Nosotros usamos como referente su actuación de 1965 en Newport, cuando se la jugó por un set eléctrico. Intentamos aportarle nuestros propios condimentos al género tradicional y de ese modo, renovarlo.

Ambos álbumes, My Head Is an Animal (Mi cabeza es un animal) y Beneath The Skin (Debajo de la piel, 2015), hacen referencia al cuerpo humano. ¿Qué es lo que les resulta tan atractivo?

NBH: Darles esos nombres fue una manera de tenerlos lo más cerca posible.

BL: Quizás, esos títulos fueron una manera de personificar nuestros álbumes. Darles cuerpo y alma. Las palabras y las melodías simbolizan la mente y el alma; el nombre representa el cuerpo.

¿Cuál es la razón por la que su primer single, Little Talks, pudo atravesar las barreras locales?

BL: Porque todos pueden entender cuando decimos “hey”. Es bastante pegadizo y fácil de pronunciar.

NBH: La armonía y la autenticidad de la canción es lo que la hace interesante. La gente compró eso.

Su carrera apenas comienza. ¿Cómo los trata la fama?

NBH: Es difícil y muy cansador, pero también tiene su cuota de diversión.

BL: Yo no considero que seamos famosos. Tenemos vidas normales. Si bien hubo algunos cambios, todos ellos fueron para mejor.

¿Cómo fue la experiencia de grabar parte de la banda sonora de la película Los juegos del hambre 2: En llamas?

NBH: Cuando nos hicieron la propuesta estábamos muy excitados. Nos estaban poniendo a la altura de artistas como Patti Smith, Coldplay, Christina Aguilera y otra gente talentosa que compuso la banda sonora del film. Fue un desafío muy grande. Además, lo vimos como una ola expansiva: una gran cantidad de personas iba a poder escucharnos, muchas de las cuales todavía no nos conocían.

BL: Nos encanta poner nuestras canciones en programas de televisión o películas [En 2013, contribuyeron en la banda sonora de la serie The Walking Dead y en 2015, en la del videojuego de fútbol FIFA 16, entre otras colaboraciones]. En este caso en particular, nuestro proceso de preparación fue parecido al de los actores. Leímos los libros para familiarizarnos con los temas, los ambientes, las emociones por las que atravesaban los personajes.

¿Es muy apresurado preguntar por un próximo álbum?

BL: Nunca planificamos nada, las cosas simplemente pasan. Vamos a estar de gira hasta julio y después, tal vez llegue un nuevo álbum.

Foto: Facundo Gaisler