El productor ecuatoriano adelantó antes de que termine el 2018 dos singles de su próximo álbum de estudio, ‘Siku’. El 10 de enero se presentará en Niceto Club.

Antes de regresar a Buenos Aires, el productor ecuatoriano Nicola Cruz respondió a Billboard Argentina una serie de preguntas por email, dada la inminente salida de su segundo álbum de estudio, Siku.

Cruz adelantó dos singles antes de que terminará el 2018: “Arka” y “Siete”. Ambos sencillos dan a entender que el productor expandió su búsqueda hacia nuevas culturas. Al mismo tiempo, profundiza en una dualidad con la que siempre jugó: el choque entre lo digital y lo orgánico.

En su nuevo LP, Cruz combina instrumentos como el sitar, el siku y el balafón con la música electrónica. Va más allá de los sonidos ancestrales andinos. Por ejemplo, junto al cantante y poeta brasileño Castello Branco, experimenta con ritmos de samba y más tarde viaja al África de la mano de Marcio Pinto, músico portugués que conoció en Lisboa. El productor, que atravesó lo sonidos andinos, africanos e hindúes, tiene en su mirá nuevos horizontes. “Japón es una cultura tan ajena a la mía pero a la vez me inspira mucho”, dijo.

Siku sucederá a su EP editado en 2018 Inversions, que junto a su otro EP Visiones, sirvió de interludio entre Siku y su álbum debut Prender el alma. “Disfruto de hacer álbumes porque puedo abarcar un concepto mayor, y luego trabajar EPs porque puedo contar historias más breves. También se puede lanzar un sencillo porque se para bien por sí solo”, comentó sobre los diferentes formatos para editar música. “Si bien hay paradigmas en la industria de cómo hacer las cosas, eso aplica solo para algunos. Si soy sincero, yo he hecho lo que he querido sin estar viciado por normas, y me di cuenta de que para mi funciona así. Pongo mis propias reglas. El mainstream no es lo mío”, concluyó.

El rol del productor ha tomado mayor exposición e importancia en el último tiempo en la música mainstream, ¿creés que se ha demorado este reconocimiento?

− Creo que el productor toma fuerza y pasa a ser una figura con mayor peso ahora, en el sentido de que hoy hace más funciones que antes, inclusive la de compositor. Todo tiene su momento. Estamos viviendo un momento de productores y también todólogos.

Arka y Siete tienen una intención más orgánica en su sonido, con vientos y cuerdas. ¿Tus nuevos shows en vivo incluirán músicos?

− No creo que incluyan músicos. Por el momento me siento cómodo tocando solo. Cuando estoy en Quito las cosas suelen ser distintas, allí se dan shows más experimentales.

Tu música tiene una búsqueda hacia la raíz de los sonidos latinoamericanos, ¿tu nuevo álbum profundizará en esa idea?

− Pienso que el nuevo álbum profundiza esa idea de la raíz. Sin embargo, no necesariamente está enfocada en Latinoamérica, más bien en una visión un tanto más amplia y global. Visita nuevas regiones y explora colores e instrumentaciones diferentes.

¿Se puede llegar al final de la raíz?

− Pensando cuánticamente, creo que sería una tarea muy complicada e interesante. Hawking nos lleva la delantera.

El 10 de enero se presentará en Niceto Club. Las entradas se pueden adquirir por sistema Ticketek. Mientras que Siku se editará el 25 de enero.