Con 24 años, el autor de “Tumbando el club (Remix)” es pionero y presente de una escena que se ganó la atención de toda la industria musical hispanoparlante. Mientras gira por España y México prepara un álbum para la segunda parte de 2019.

En 1799 el soldado francés Pierre-François Bouchard encontró un fragmento de una estela egipcia de granodiorita, es decir una piedra, sobre la que había tres escrituras distintas (jeroglíficos egipcios, escritura demótica y griego antiguo), hecho que significó la clave para el desciframiento moderno de los jeroglíficos y sirvió de llave a la cultura egipcia.

Más de doscientos años después, en Caballito, Buenos Aires, el encuentro de Duki e Ysy A -dos populares freestylers en plena mutación artística- con Sebastián Chinellato devino en la última revolución musical argentina y un cambio en el paradigma del consumo de streaming. Salvando distancias históricas y científicas, Neo Pistea es la piedra Rosetta del trap argentino.

Comencemos a explicar la arriesgada analogía. Año 2012, Buenos Aires: Sebastián Chinellato escucha todo el día Wiz Khalifa y Young Thug, casi como una obsesión. “El trap en Estados Unidos ya se había pegado con ‘Black and Yellow’ y acá todavía escuchábamos los wachiturros”, explica.

Durante parte de 2016 y 2017, y a través de Neo Pistea, se fundaron las bases del trap argentino que explotó el streaming en 2018 y puso la atención de Latinoamérica en nuestro país.

Con una computadora del plan Conectar Igualdad y un micrófono casero que “compraron entre varios”, Neo produjo sus primeros temas. Pero no solo a él, grabó a todos a sus amigos. Entre ellos, personajes como Coqeein Montana y Obiwanshot, a quienes Tony incluyó en el remix de “Tumbando el club”, hoy himno del trap argentino que reune también a Duki, Ysy, C.R.O., Cazzu, Khea, Marcianos Crew y Lucho SSJ.

“Yo grababa todo con un Cube Ace y con una página online editaba las fotos de los singles. En esa época empecé a moverme con los Basura Crew, que era algo así como el Wu-Tang de acá”. Para el desprevenido, el Wu-Tang Clan fue un colectivo de raperos que nació a principios de los noventa en Staten Island, Nueva York, y del cual salieron artistas como GZA, Ol’ Dirty Bastard y Ghostface Killah.

Poco a poco, el camino en el trap de Neo se fue profesionalizando. En 2015 fundó KMD Label junto a Mike Southside, Coqeein y el Negro Zanto, y empezaron a grabar en un estudio por Palermo donde Pistea produjo Codeína Mix Tape 2, un relato crudo y descarnado de su vida en aquel entonces, y que hoy solo se encuentra en YouTube. Al año siguiente graba junto al productor 808GOD “Elvira”; una canción clave en la popularización del trap en Argentina. No solo por superar las cien mil reproducciones en YouTube (un número casi inalcanzable en aquellos tiempos) sino porque también sirvió de puente entre Neo y las prominentes estrellas de El Quinto Escalón: Ysy A, su creador, y Duki, compositor de “No vendo trap”.

“Los traperos de acá éramos un asco para los raperos. Éramos todo lo que estaba mal, lo que no había que hacer. Que un rapero de la escuela del boom bap, que escuchaba Cypress Hill se ponga a escuchar Wiz Khalifa o A$ap Rocky… era como ‘¿Qué? No, el rap es un mensaje, no son las cadenas de oro y las fiestas. El rap es protestar, Nach Scratch, SFDK’”, cuenta y luego agrega: “El mundo del freestyle siempre nos trató así, lo único que pudo derrocar eso fue que unos freestylers se pongan a hacer trap”.

Durante parte de 2016 y 2017, y a través de Neo Pistea, se fundaron las bases del trap argentino que explotó el streaming en 2018 y puso la atención de Latinoamérica en nuestro país.

Por un lado, Ysy A y Duki cruzaron sus caminos con el de Neo Pistea y fundaron el trío #ModoDiablo, responsable de canciones como “Xanax”, “Quavo” y “Trap N’ Export”.

“Que ellos hayan visto esto a la par fue clave. Duko e Ysy ya tenían público por el freestyle, solo era cuestión que les guste, porque el talento ya lo tenían”. Hasta el momento el trap en Argentina no podía salir del underground, y aunque lo estuvo un tiempo más, con esta unión pudo tomar vuelo. “No había mucho trap en castellano, éramos nosotros y en España los PXXR GVNG. Yo tengo la mejor con ellos de hace años, cuando vinieron a tocar yo cante con ellos”.

Por el otro lado, en 2016 con el boom de “Elvira”, Franco Ferrari de I Need Sponsors invitó a Neo al estudio, lo que significó un antes y un después en la producción de sus tracks. “Estoy súper agradecido con los chicos de INS por la mano que me dieron. Me presentaron a 0600 y cuando escuché lo que hacía pensé: ‘No puede ser, esto es lo que quiero’. Yo venía de escuchar Young Thug todos los putos días, y a mi gusto musical, en el trap nadie lo supera. Quería hacer algo de su estilo sin que sea un type beat, y no podía pagarle a un productor por eso. Con 0600 fuimos más allá todavía”. En su primer sesión juntos graban, el dúo grabó “Medusa”. “Te lo cuento y se pone la piel de gallina”, dice.

“Yo no reduzco al trap a un género musical, puede hacer trap arriba de una chacarera. Para mi el trap es una forma de vivir, una cultura”

Neo Pistea

Hoy, su carrera −especialmente tras la explosión de “Tumbando el club (remix), canción que llegó al Nº3 del Billboard Argentina Hot 100− gozan de muy buena salud. Firmado por Sony Music Argentina, en mayo agotó un Groove, actualmente se encuentra en su primera gira por España y luego viajará a México. Al mismo tiempo prepara su primer LP, en el que trabaja con diferentes productores de la escena: 0600, Oro Dembow, Lil Coca, los Neuen (Oniria, Yesan y Ferflame), Halpe y Dimeloasan, entre otros. “Está bueno darle lugar a más gente. Se viene con mucha variantes y muchas ideas mías, estoy volviendo a la producción”.

Abanderado de una escena que volvió a poner a la Argentina en el mapa nacional, Neo explica qué es el trap, esta palabra que desequilibró el status quo rockero del país. Para él lo que la gente entendió como trap no es real. Rapear arriba de una base con un bajo 808 no te hace un trapper. El trap es una forma de expresarse, por eso se puede hacer arriba de cualquier base de música. “¿Viste ‘DOMINGO’ el tema de Ysy y Homer? Bueno, cualquiera te diría que eso es boom bap pero para mí es trap, por la emoción con la que carga”.

“Yo no reduzco al trap a un género musical, puede hacer trap arriba de una chacarera. Para mi el trap es una forma de vivir, una cultura”. Luego frena un segundo y reformula su respuesta: “Tendría que mostrartelo para que lo entiendas realmente”.