La Reina del Soul falleció a causa de un cáncer de páncreas, según confirmó su manager Gwendolyn Quinn en un comunicado.

“Con una tristeza profunda anunciamos el fallecimiento de Aretha Louise Franklin, la Reina del Soul”, dice el comunicado. “Franklin, de 76 años, murió el jueves por la mañana, a las 9:50 AM, en su casa de Detroit, rodeada por su familia y sus seres queridos”.

“En uno de los momentos más oscuros de nuestras vidas, no estamos en condiciones de encontrar las palabras adecuadas para expresar este dolor en nuestro corazón. Hemos perdido a la matriarca y a la roca de nuestra familia. El amor que tenía por sus hijos, nietos, sobrinos y primos no tenía límites”, continúa diciendo el comunicado. “Hemos sido alcanzados por el increíble derrame de amor y apoyo de nuestros amigos cercanos, y de los fans de todas partes del mundo. Gracias por su compasión y sus oraciones. Hemos sentido su amor por Aretha y nos da tranquilidad saber que su legado seguirá vivo. Debido a nuestra tristeza, pedimos que se respete nuestra privacidad durante este difícil momento”. Los detalles del funeral serán anunciados en los próximos días.

Durante su carrera de seis décadas, el inmenso registro de su voz de mezzo-soprano nutrida de góspel se convirtió en una marca registrada que sigue siendo referencia para el soul. Ganó 18 veces el premio Grammy e influyó a distintas camadas de artistas desde Lauryn Hill hasta Beyoncé y Kelly Clarkson. Conocida por sus covers de Otis Redding, “Respect”, y de Carole Kink y Gerry Goffin, “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman”, Franklin también fue una talentosa compositora y música. Su catálogo incluye clásicos como “Think”, “Daydreaming”, “Ain’t No Way,” “Dr. Feelgood” y “Rock Steady”.

Como música acompañada del piano, Franklin ayudó a darle forma a tracks sin época como la mencionada “Respect” “I Never Loved a Man (The Way I Love You)” y “Chain of Fools.” Tal como Elton John le dijo a Billboard en 2003, “Ella es la mejor cantante de soul de todos los tiempos, y una de las pianistas más subestimadas”.

En el centro de la fuente de talento de Franklin había algo imbatible: las raíces del góspel. Nacida el 25 de marzo de 1942 en Memphis y criada principalmente en Detroit, Aretha Louise Franklin era la tercera de los cuatro hijos de Barbara y el reverendo C.L. Franklin. También cantante, Franklin era un ministro de renombre en la New Bethel Baptist Church de Motor City. En ese papel, introdujo a su hija al mundo de artistas del góspel como Albertina Walker y su grupo The Caravans, Mahalia Jackson y Clara Ward.

Al crecer, Franklin y sus hermanas Carolyn y Erma cantaron juntas en el coro New Bethel. En su adolescencia, Franklin salió de gira como un acto de apertura en el show góspel de su padre, una experiencia que la cruzó con Sam Cooke y los Staples Singers. Los sermones grabados de su padre para Checker Records dieron como resultado que Franklin, de 14 años, lanzara su primer álbum, Songs of Faith. Más tarde, recorrió el circuito del góspel guiada por uno de los íconos del género, el reverendo James Cleveland.

A los 18 años, viajó a Nueva York en busca de una carrera, y llamó la atención del legendario buscador de talentos de Columbia John Hammond. Entre 1960 y 1966, grabó nueve álbumes para el sello, cantando desde R&B, jazz y pop hasta canciones de Broadway. Franklin obtuvo varios top 10 en las listas de R&B con “Today I Sing the Blues”, “Will Not Be Long” y “Operation Heartbreak”. Incluso, llegó al Hot 100 con “Rock-a-Bye Your Baby with a Dixie Melody”.

Franklin, sin embargo, no encontró su verdadera vocación hasta que firmó con Atlantic Records. Luego, el sello, cofundado y dirigido por Ahmet Ertegun, y hogar de Ruth Brown y Ray Charles, se especializó en lo que hoy se llama “grown folk music”.

“Fue el sonido de los sábados por la noche. Era sinónimo de pasarla bien”, recordó Jerry Wexler a Billboard en 2003. El ejecutivo de Atlantic contrató a Franklin en 1966. “Ya sea en Nueva Orleans o en Mississippi, era un sonido que originalmente provenía de personas negras que hicieron eco con éxito. Nunca se nos ocurrió que los caucásicos comenzarían a cavar en esta música también”.

El plan inicial de Wexler era llevar a Franklin a Memphis y dejar que el equipo Stax de Jim Stewart produjera su primer proyecto. Pero Stewart falleció. Luego, Wexler redirigió el itinerario, y la carrera de Franklin tomó vuelo: viajó al estudio de Fame en Muscle Shoals, Ala. Emparejada con músicos pioneros como Chips Moman, Charles Chalmers y Dewey “Spooner” Oldham, Franklin soltó “I Never Loved a Man the Way I Love You”. La canción que da título al que sería su álbum debut en Atlantic señaló la cohesión perfecta de su fervor góspel con un R&B emocional y desgarrador.

“La pusimos en un contexto de R&B con buenos muchachos sureños que respaldaron a los Staples, Willie Nelson y otros”, contó Wexler. “Desde esa primera nota, los músicos sabían que estaban tratando con alguien con quien compartían el lenguaje musical”.