Habrán nacido en México, pero son locales en cualquier lugar que se presenten. Cuando el Hipódromo apenas estaba entrando en calor, a las 15.45 sucedió el primer cruce de dos bandas convocantes a la misma hora: St. Vincent en el Main Stage 2, y Molotov en el escenario alternativo.  

Los mexicanos salieron a detonar la bomba desde el comienzo con Que No Te Haga Bobo Jacobo, bien descripta por Tito Fuentes como “una pinche canción que tiene 20 años y no cambió en nada”.  La banda, alternó sus clásicos hits como Gimme the Power y Frijolero, con los temas de su último disco Agua Maldita, y hasta se dieron el lujo de incluir algunos covers. Durante la siempre controversial Puto, en las pantallas se proyectaron imágenes de políticos latinoamericanos, entre los que estaban Jorge Videla y Carlos Menem, para dejar más en claro que la canción nunca tuvo que ver con la homosexualidad.

El Lollapalooza siempre trae sorpresas, y en el recital de Molotov la tuvimos: hacia el final, cuando desde el público le ofrecieron a la banda una guitarra eléctrica para que usaran en el escenario. Cuando Tito se dio cuenta, autorizó a que la subieran, y antes de finalizar la usó durante unos minutos.