El cantante de The Flaming Lips da detalles por primera vez del nuevo proyecto “inteligente y triste” de la banda con Cyrus y de su rara gran amistad con la cantante, que va desde un homenaje a los Beatles hasta tatuajes que se complementan.

A principios de 2014, Miley Cyrus le tuiteó un saludo de cumpleaños al frontman de Flaming Lips, Wayne Coyne, uno de sus artistas favoritos desde sus días de Hannah Montana. Él le envió su número telefónico como respuesta y allí comenzó la más sorpresiva amistad musical de la historia reciente. Desde entonces, Cyrus (22) ha hecho que los Lips la acompañaran sobre el escenario en su tour Bangerz, y ella aparece en dos covers de los Beatles hechos por la banda, e incluso los nuevos amigos se hicieron tatuajes que hacen juego. “Simplemente nos estamos metiendo en el mundo del otro –le contó Coyne (54) a Billboard–. Nos mensajeamos todos los días, en general, tres veces por día, a veces miles de veces”.

Coyne nos reveló que en estos momentos Cyrus y The Lips están preparando un disco de siete canciones que escribieron y grabaron juntos el año pasado. Todavía no se dijo la fecha de lanzamiento, pero las pistas están casi hechas; él y el guitarrista de Lips, Steven Drozd, se encuentran realizando la mezcla en su estudio de la ciudad de Oklahoma. “Ella es genial en música pop, entonces la música todavía se siente pop, pero es más sabia, y más triste, más como una versión verdadera –afirma Coyne sobre el proyecto–. Algo de eso me recuerda a Pink Floyd y Portishead”. (Cyrus no estuvo disponible para ofrecernos sus comentarios). A pesar de sus backgrounds diferentes, Coyne dice que él y Cyrus son más parecidos de lo que la gente pueda llegar a pensar. Comparten una estética color caramelo, psicodélica y un amor profundo por la historia del rock y del pop, y los dos tienen una vibra muy auténtica, una de las cosas que más le atrajeron a él de ella. “La vi un par de veces muy emocionada, como cuando se le murió el perro –dice–. Eso me llegó. Ella se da cuenta de que es Miley Cyrus, pero no actúa como si fuera todopoderosa”. “Además –agrega– canta genial. Puede hacer 100 tomas, y todas son diferentes y buenas”.

Las pistas fueron escritas y grabadas en el estudio de The Lips y en la casa de Cyrus, en Los Ángeles. “El estudio de Miley es solo una pequeña habitación con un escritorio –dice Coyne–, y ella estaba sentada allí realizando las mezclas. ¡No me la puedo imaginar a Beyoncé haciendo eso!No es que esté menospreciando a Beyoncé. Simplemente que no la veo a ella grabando su propia voz y luego ecualizándola. ¡Es tan propio del punk rock!”.

*Artículo publicado en la edición impresa de junio de Billboard Argentina. Conseguila en kioscos o suscribite acá.