Los otros dos álbumes, Linyera y Anda fueron lanzados en 2014 y 2016 respectivamente. El arte de este nuevo álbum estuvo a cargo de Alejandro Ros, y las ilustraciones fueron realizadas por Ricardo Mosner.

Daniel Melingo, nombre completo del artista de 62 años, regresa luego de cuatro años para presentar el cierre de su trilogía, su último álbum, Oasis. “Navegantes”, “Está Vivo”, “Camino y Hablo Solo” Feat. Vinicio Capossela y “El Blues Rebétiko de 7 Vidas” junto a Andrés Calamaro son algunos de los singles que el cantante argentino había anticipado hace algunas semanas.

Este nuevo trabajo ha sido editado bajo el sello discográfico Buda Musique discográfica con 400 álbumes en sus 18 años de historia -. “El sentimiento es el vehículo necesario cuando de música hablamos. El canto o la música pura sería solo un ejercicio sin ese vehículo. ¿Qué sentido tendría la vida sin música? ¿Qué destino tendría el emisor sin receptor? Terminamos de crear esa música, los que desde pequeños nos dedicamos al noble oficio en el oído de ese receptor y que mejor panacea conocemos cuando al oír ese sonido, esa melodía, nos hace sentir a Dios en el cuerpo, nos entusiasma, nos da ganas de crear, de vivir, comenta Daniel.

Los textos de estas canciones fueron elaborados por Melingo en colaboración con otros autores. Primero el escritor y periodista Rodolfo Palacios, luego sus fieles amigos: María Celeste Torre, Andrés Calamaro y por supuesto Luis Alposta, figura indispensable dentro del imaginario tanguero. Escritor, investigador del Lunfardo, poeta, médico. El último poeta Lunfardo en la actualidad. Coautor de tangos de Edmundo Rivero, Rosita Quiroga, Osvaldo Pugliese, Daniel Melingo.

En cuanto a los personajes, “Teodoro El Malevo” es interpretado por Fernando Noy, el famoso agitador de la escena underground de los 80, autor, actor, cantante y dramaturgo. El proxeneta, el Cafishio Cocoliche es interpretado por el cantante y compositor italiano, Vinicio Capossela, conocedor del Rebetiko, por haber cometido el álbum Rebetiko Gymnastias en 2012. Transcribió algunos textos de rebetiko antiguo del griego al Italiano, que Melingo tradujo del italiano al castellano.