El artista asturiano da los últimos pasos camino a su nuevo álbum, "Likes y Cicatrices", una obra de 11 canciones cuyas 9 son colaboraciones.

Después de unos meses de tranquilidad y coincidiendo con la llegada de las vacaciones, una gira y el verano español, Melendi comenzó a adelantar su próximo trabajo discográfico. El cantautor abrió esta etapa con una colaboración junto a Mau y Ricky, “La Boca Junta”. Una canción ligera, alegre y divertida. Para el artista, los hermanos son “bien atrevidos”, pero agrega que la canción “cogió más sentido con lo que ellos propusieron”.

Para el segundo adelanto, Melendi retomó su costado más reflexivo y filoso. “Likes y Cicatrices”, segundo adelanto del álbum, anticipa un trabajo que, como el artista indica, es “increíblemente optimista, y nace en una época en la que no deberíamos ser tan optimistas”. Sin embargo, de las redes sociales rescata: “Todo lo que nos une siempre es bueno, si lo sabemos usar”.

¿Qué significa para vos tener una canción con Mau y Ricky? La unión de géneros, regiones…

¡Y generaciones! (se ríe). Me encantó, me gusta mucho juntarme con gente joven, gente que ve la música desde otro prisma. Me reconfortó ver el talento que tienen los chicos y sobre todo lo simpáticos que son. Ese karma que tienen les hace tener el éxito que tienen. A nivel artístico son muy muy buenos.

¿Por qué Mau y Ricky?

En pandemia han surgido muchas de estas cosas. Hablamos por redes sociales, después por zoom, nos propusimos, nos mandamos cosas, estrofas, estribillos. Encontramos un punto de encuentro entre lo que hacen y lo que hago y a los 3, 4 meses ya teníamos la canción hecha.

¿Alguna anécdota del proceso?

Sí, son bien atrevidos. Les mandé una canción que se llamaba “La Malajunta”. Cuando me devolvieron el track, no solo se atrevieron a cambiar todo, sino que cambiaron el título de la canción: “La Boca Junta”. “Qué atrevidos sois chicos, es tremendo”, pensé. Debo reconocer que cogió más sentido la canción con lo que ellos propusieron. Cuando estás acostumbrado a una canción tú, y te cambian el sentido y el título, sorprende. La escuché tres veces antes de llamar y, antes que mi ego me venciera, dije “mira estos cabrones, tiene sentido”, pero tiene sentido.

¿Por qué elegiste esta canción como primer adelanto?

Me gustó mucho lo que hicieron ellos con la canción. No iba a ser single, pero cuando metieron mano cogió un alma bonita, una energía bonita. Básicamente, creo que después de tanta introspección estos casi dos años de pandemia, me apetecía salir con algo optimista, bailable, romántico, pícaro, menos profundo, para disfrutar, darle un beso a tu novia.

Luego equilibraste con “Likes y Cicatrices”, ¿cuánto usás Instagram?

Sinceramente, no soy generación redes sociales. Tengo una pelea importante con las redes sociales, están un poco encima de mí como para que las cuide, pero considero que mi vida no es demasiado interesante, no da para tanto.

Y si lo decís vos, con tu carrera artística

Sí, pero al final, mi rutina diaria es levantarme, desayunar, llevar los niños al cole, vengo, toco la guitarra, el piano, voy por ellaos al cole. Veo a mis hijos y se comunican así, es parte de su manera de comunicarse. Nosotros somos de otra generación, no digo que sea un viejo ni mucho menos, sé poner un post pero no me llena demasiado.

¿Rescatás algo bueno de las redes?

Sí, todo lo que nos une siempre es bueno si lo sabemos usar. Todas las herramientas que el ser humano desarrolla a lo largo de la historia, tarde o temprano, eso que parece bonito, es convertido en un trastorno. Pasó con el fuego, el metal, las redes sociales, me preocupa que la gente que no tenga una preparación detrás piense que puede construir la casa por el tejado. Porque como digo en la canción “Vale más un view que cinco años de conservatorio”. Para el que tiene cinco años de conservatorio, las redes son maravillosas. Para el que no tiene nada, son un peligro tremendo. Porque corre el riesgo de llegar a un momento en su vida y preguntarse quién es, sin entender nada.

¿Creés que esta cultura del like tiene fin?

Sí, tiene un fin. Creo que las consecuencias las vamos a leer en diez años. Yo soy del norte de España, cuando era pequeño había una droga que se llamaba heroína que arrasaba aquí. A mí no me tocó, le tocó a la generación de mis tíos, pero 15 años después nosotros sabíamos que no podíamos tocar la heroína. En 15 años, los psicólogos van a tener mucho trabajo.

¿Qué podés anticipar del álbum?

Es un disco increíblemente optimista, que nace en una época en la que no deberíamos ser tan optimistas. Tiene 11 canciones, 9 colaboraciones, todo por redes sociales, creo que estamos todos muy aburridos y empezamos a hacer cosas (se ríe). Sale el 5 de noviembre, se llama Likes y Cicatrices, estoy muy orgulloso y espero que guste mucho.

Por Josefina Armendariz