James Valentine (guitarrista) y Jesse Carmichael (tecladista) hablaron con Billboard Argentina, en el marco de su gira latinoamericana para difundir su último trabajo, V.

“Acá estoy, putitos”, anuncia con picardía James Valentine, guitarrista principal de Maroon 5, mientras entra al salón Business 3 del lujoso hotel Faena, ubicado en Puerto Madero. Entre risas y con un carisma excepcional, explica el juego interno de la banda: gana quien tarda más en llegar, pero sin ser el último. El tecladista Jesse Carmichael ya se encontraba en la habitación, así que puede cantar victoria. Los dos se acomodan en el sillón y Carmichael simula ser el periodista: “Ahora, voy a hacerte algunas preguntas”.

Horas antes del show del 5 de marzo en el Hipódromo de Palermo —en el marco de On The Road, su gira latinoamericana para difundir su más reciente álbum, V (2014)—, los chicos hablan con Billboard Argentina sobre su carrera, el pop, sus próximos planes y el último recuerdo que tienen de Lemmy Kilmister.

Desde que lanzaron su primer álbum, Songs About Jane (2002), sus canciones suenan en las radios. ¿Cuál es la fórmula para su éxito?

Carmichael: Es complicado encontrar un único factor. Trabajamos duro, estudiamos música y realmente nos esforzamos por no incluir elementos ajenos a nuestro estilo. Queremos que nuestras canciones sean pegadizas, que la gente se las aprenda rápido. Con el paso de los años, fuimos permitiendo que artistas que no pertenecen a la banda se involucraran con nosotros. Saben a ciencia cierta cómo componer un éxito… Gracias, Sia [coautora de My Heart Is Open].

¿Sienten la obligación de seguir haciendo hits?

Carmichael: Sí. Siempre existe la esperanza de que un tema se convierta en un hit, pero también tenemos miedo por lo que pueda ocurrir. Es desesperante no saber qué va a pasar y cómo va a reaccionar la gente. Me tranquiliza pensar que todos damos lo mejor de nosotros.

Valentine: Parece que la tenemos clarísima, pero en realidad no tenemos ni idea de lo que pasará.

¿Qué planes tienen para cuando terminen la gira?

C: No hay nada pensado aún. A fin de año, daremos varios conciertos en Estados Unidos. A partir de ahí, nuestro futuro es una hoja en blanco.

Entonces, ¿no hay nuevo álbum en mente todavía?

V:
Estamos a la espera de ver qué pasa. Mucho depende de lo que Adam [Levine] quiera hacer, porque está trabajando muy duro. Hace doble turno: la banda y el programa de televisión The Voice lo mantienen ciento por ciento ocupado. Creo que querrá tomarse un descanso. Así que supongo que por un rato no habrá shows.

¿Por qué creen que el pop es un género cada vez más valorado?

V: Suelo preguntármelo, pero todavía no puedo descifrar las razones culturales de ese fenómeno. En los años 90, el pop definitivamente no era cool. Ya no es una mala palabra, como solía serlo. Antes era un término peyorativo y con connotación negativa. Ahora, hay un montón de chicos tratando de escribir temas pop. Nosotros quisimos dedicarnos a esto desde el principio, sin importarnos qué pensaban los demás. Adam fue quien tuvo la iniciativa y nosotros lo seguimos. Queríamos ir en contra de la corriente, ser rebeldes como las bandas de Brooklyn.

En julio de 2015, mientras Maroon 5 estaba en China para dar un concierto, Carmichael dedicó un tuit al Dalai Lama por su cumpleaños. El gobierno chino interpretó el acto como desafiante y por ende, les prohibieron tocar en el país…

V: Ese tuit nos metió en problemas. No tuvo mala intención, fue simplemente desearle feliz cumpleaños a alguien. Nos sentimos muy mal por los fans chinos. Nos costó demasiado caro.

C: Por otra parte, fue bueno para nosotros. En lugar de dar un show en Taiwán, tuvimos que hacer dos. A pesar de que no fue intencional, fue una buena estrategia. Lo gracioso fue que el suceso incitó a un grupo de fans de Bon Jovi de Taiwán a poner manos a la obra: bajo el anonimato, comenzaron a infiltrar en Internet noticias que hablaban de una amistad entre Jon Bon Jovi y el Dalai Lama. El objetivo era que el gobierno chino les cancele los shows locales para que tengan que tocar en Taiwán… ¡Y funcionó! Fue una especie de espionaje político de la música pop.

¿Cómo se sienten cuando su arte no se interpreta como ustedes quisieran? Por ejemplo, cuando lanzaron el video de Animals, una organización que apoya a víctimas de acoso sexual denunció que el corto banalizaba los crímenes sexuales.

V: En la vida hay que arriesgarse. Entiendo por qué el video fue malinterpretado [se lo muestra a un hombre obsesionado por una mujer, que la sigue a todas partes y fantasea con tener sexo cubiertos en sangre], pero claramente no queríamos hacer apología de ningún tipo de delito. Simplemente, intentamos hacer algo más cinematográfico.

C:
El equilibrio se dio con el siguiente lanzamiento: el video de Sugar. Es muy tierno, habla del amor y del matrimonio. Cada canción tiene un estilo diferente y le ponemos las imágenes que nos parecen que encajan mejor, pero no siempre podemos complacer a todo el mundo.

Hablando de Sugar, Dr. Luke colaboró en la composición de esa canción, tanto en la letra como en la parte instrumental. ¿Hablaron con él después de la denuncia que recibió por parte de Kesha por acoso sexual, verbal y psicológico?

V: No tuvimos la oportunidad. Esperamos que ese asunto se resuelva rápidamente. Es una situación horrible.

En los últimos meses, murieron muchas figuras importantes de la industria musical. ¿Conocían a alguna personalmente?

V: Lemmy [cantante de Motörhead] era mi vecino. Me lo cruzaba seguido por el barrio. La imagen que quedará grabada para siempre en mi memoria es de la noche que me lo encontré en un club de strippers que también funciona como bar: él estaba jugando video póker acompañado por dos mujeres semidesnudas. Supongo que eso mismo es lo que está haciendo ahora, allá arriba.

Y por último, ¿cuándo piensan revelar el origen del nombre de la banda?

C: Nunca. Es un secreto que morirá con nosotros. Pero si querés, podés preguntarle a Billy Joel. Él es el único que lo sabe. Y no diremos nada más.