"Ni Tan Bien" es el primer EP de la nueva etapa musical de la artista. Será acompañado por "Ni Tan Mal" este noviembre.

Pasó poco más de un año de la salida de La Negación, el álbum con el que Malena Villa desembarcó en la música y canalizó un sentimiento que no podía salir de otra manera. Hoy, la cantante y actriz retruca su debut discográfico con pasos firmes y presenta Ni Tan Bien, el primer capítulo de su segunda gran obra musical. “Es la ejecución perfecta de lo que quería”, celebra.

El EP de cinco canciones, que reúne a Axel Fiks, Ángela Torres, Lara91k y Santiago Motorizado, es un retrato la escena emergente admirada y escuchada por Malena – de la que también es parte -. Llega con un short film musical dirigido por Gabriel Bosisio que plantea un viaje íntimo y personal, con la aparición de los colaboradores.

Por Josefina Armendariz

Es tu segunda gran obra, ya se empieza a ver con mayor claridad tu estilo…

Siento que en este nuevo proyecto – junto a Ni Tan Mal – me siento mucho más afirmada que en el primer disco. La Negación fue más prueba, me permití jugar y se fue dando, fue sucediendo. Esta vez, fue muy claro cómo visualicé este proyecto desde el primer momento, en la ejecución y en el resultado final: lo tuve en la cabeza desde el principio. Me da mucho orgullo esta nueva etapa musical mía. Estos dos proyectos son lo que pensé en su inicio, son lo que quise crear. Es la ejecución perfecta de lo que quería y eso es un montón.

¿Qué te llevó a crearlo?

Las influencias son muy indirectas, pero no soy tan consciente en este disco. En Ni Tan Mal sí, pero tampoco quiero spoilear. Acá hay influencia de cada artista que participa de cada canción. Hicimos “Buen Viaje” y era re Angelita, entonces se lo propuse; y así con los cuatro temas. Los hicimos, los escuchamos y dijimos “Esto es para esta persona”. Creo que pasó porque yo los consumo mucho, los escucho. Por eso creo que les encantan, porque se crearon para ellos.

¿Qué colaboración fue la más desafiante?

La de Santi. La amo y a él también. Fue la más tediosa porque la pensé, se la propuse y me dijo que sí, pero estaba con toda la música de Okupas. Dejé todo el disco grabado antes de irme a filmar a Córdoba desde mayo a agosto y quería grabar con él antes de irme, pero no se pudo. Después quise a distancia y no sucedió. Fue el último en grabarse y el más difícil de concretar. Costó la grabación, ganas re había. Pero todas se fueron dando muy naturalmente.

En la cuestión de estreno y visual, soñamos con hacer el súper videoclip con todos actuando. Para mí no había chances de juntar a los cuatro artistas el mismo día, luego sucedió y fue mágico.

¿Qué se siente haber reunido a estos cuatro artistas en un proyecto propio?

Es hermoso. Es como juntar una generación de artistas emergentes. Ya era demasiado flashero que acepten las canciones, creo que se debe a que cada tema es del sonido particular de cada uno de ellos. A todos les encantó su tema, creo que por eso también se coparon a filmar el videoclip, se aprendieron coreografías, un nivel de trabajo que no puedo creer.

Es súper interesante que alguien entre a escuchar a Ángela y termine escuchando a Santi o Él Mató…

Viste! Es tremendo. O me conocen a mí porque vienen a escuchar a Lara, Santi, Ángela, Axel… “¿y esta?” (se ríe).

¿Cuánto te metiste en la producción audiovisual del EP?

Yo estaba de viaje. La mayoría del año laburé a distancia, lo pensamos a distancia, lo soñamos con Gabo y BUENA – mi increíble equipo de trabajo -. Así que volví de Córdoba y lo filmamos en una semana, después me fui de nuevo.

¿Te ponés a pensar porqué y para quién hacés esto?

Es complejo. El primer disco lo hice absolutamente para mí. En La Negación encontré una forma de expresar algo que estaba sintiendo y que no podía decir, la música fue mi lugar para hablar de eso – sin blanquearlo, por eso La Negación -. Después, una vez fuera el disco, con un público que escucha y espera, todo se empieza a transformar, todo toma otro significado. Hay gente que te manda “Tu música me salvó de la cuarentena”, o “Me hace bien al alma”, es algo muy abstracto. Las personas conectan de forma muy personal. Entonces, una vez que sacás las canciones, se resignifican por completo. Hay veces que ni te enterás de lo que puede significar una canción tuya para alguien. Entonces, ya no sé si lo hago por mí. O sea, siempre es por mí, pero también hay ganas de compartir – como con el equipo que armamos para este EP -.

Y todo es sorpresa del otro lado

Sí, eso es lo lindo también. Hay algo de estos dos proyectos Ni Tan Bien y Ni Tan Mal que me gusta mucho: el primero muestra mi “yo musical” acompañada de otros artistas y el otro mi universo musical sola.

¿Cómo te preparás para el vivo?

Se vienen un par de fechas, la idea es presentar el disco y girar. Eso me entusiasma un montón.