En 2020 lanzó Raíz, disco que cuenta con la participación de sus dos hijos Manuel Oliva (cajón peruano en “Como el Junco”) y Valentín Oliva - WOS (voz en “Tao”)

Maia Mónaco presentó Cosmos, su EP producido por Evlay y Uantiii. En esta ocasión, la artista invita a “cerrar los ojos y sumergirse en un viaje sonoro de vibra magnética a través de una propuesta que excede los rótulos”. Este nuevo trabajo está conformado por tres temas, “Nave”, “Luna Nueva” y “Universo”, que fueron concebidos desde el encierro en los comienzos de la cuarentena en 2020.

Facu Yalve -Evlay, productor que ha trabajado con Nicki Nicole, Lali, Louta y Wos, entre otrxs-, compuso nuevos canciones y sintió que eran para Maia, con quien ya había trabajado en su álbum Raíz. La cantante venía pensando en lo absurdo de la separación entre humanos. “Creer que el color de piel o preferencia sexual te hace mejor o peor que otra persona, por ejemplo… siempre lo sentí así, pero esa vez, desde la soledad de un departamento en Colegiales, en una ciudad que se veía vacía, sin perros paseando, sin niñxs en las plazas, todo se volvió más absurdo. Entonces no quedaba más que bucear en mi propia oscuridad”, cuenta.

Acerca de cada uno de los temas de Cosmos, por Maia Mónaco:

Bienvenids a este viaje… no se ajusten los cinturones, no hay ninguna seguridad. Bienvenids a la eternidad” son las primeras palabras que se escuchan en Nave. “Sentí que toda nuestra ilusión humana de control se desintegraba, que el viejo paradigma se caía a pedazos, la soberbia de una especie que se creyó separada de la fuente, que quiso tener soberanía y poder sobre la naturaleza, sobre el planeta todo. Que dio en llamarse “el hombre” ninguneado desde el vamos a las mujeres. Cuanto más profundo fui, pude trascender esas cuatro paredes blancas, recordé que somos almas eternas que llegamos a vivir esta experiencia humana. Me sentí parte del cosmos…

Luna nueva es el momento de oscuridad, cuando la luna no se deja ver, momento de plantar la semilla de la intención. Pedí claridad. “Lucerito de la mañana guíame, que camino nuevo tengo que ver”. También jugó la carta de ese romanticismo que te parte el corazón, que te deja sin aliento… “voy a entrar una vez más en el río del olvido y cuando salga empapada y nueva, ya no recordaré quién sos”. Ese río donde entra nuestra alma al desencarnar y lava los recuerdos de la última vida para volver a comenzar.

Universo lo compuse inspirada en distintas definiciones de la palabra “universo” de alto contenido poético. Volví a saborear la palabra dicha. Y para el momento cantado me guiaron las runas, antiguo oráculo que conocí viajando por Irlanda. “Sol fuente de todo poder, si tus rayos iluminan la tierra, que iluminen mi corazón también”.