“Un titular me comparaba con Satanás. Y yo pensaba: ‘Paren un poco. ¿Acaso no está Prince dando vueltas por ahí con medias de red, tacos altos, lápiz de labios y el culo al aire?’. Y así era, pero él era un hombre. Esa fue la primera vez que entendí que las mujeres no tenemos la misma libertad que los hombres”, dijo Madonna en su discurso.

Madonna fue nombrada Mujer del Año en los premios anuales Billboard Mujeres en la Música. Ante el reconocimiento, la reina del pop le regaló al público un emotivo discurso sobre la lucha diaria de las mujeres en la sociedad machista. “Gracias por reconocer la capacidad de continuar mi carrera durante 34 años en los que me tuve en enfrentar al sexismo descarado, misoginia y constante e implacable abuso”, dijo. Y continuó, irónica: “Se te permite ser cosificada por los hombres y vestirte como una puta, pero no podés apropiarte de tu putez. Y ni se te ocurra, repito, ni se te ocurra compartir tus propias fantasías sexuales con el mundo. Sé lo que los hombres quieren que seas, pero más importante, sé lo que las otras mujeres se sienten cómodas que vos seas alrededor de otros hombres. Y finalmente, no envejezcas. Porque envejecer es un pecado. Vas a ser criticada y denigrada y definitivamente no te van a pasar en la radio”.

Hacia el final de la nota se puede leer el discurso completo, en el que brindó apoyo y dio consejos a las mujeres del mundo, destacó que su musa fue David Bowie y contó algunas de las situaciones ofensivas que vivió por ser mujer: “Bowie personificaba al espíritu masculino y femenino que me identificaba perfectamente. Me hizo entender que no hay reglas. Pero entendí mal, no hay reglas si sos varón. Sí las hay si sos mujer”. Agregó: “Un titular me comparaba con Satanás. Y yo pensaba: ‘Paren un poco. ¿Acaso no está Prince dando vueltas por ahí con medias de red, tacos altos, lápiz de labios y el culo al aire?’. Y así era, pero él era un hombre. Esa fue la primera vez que entendí que las mujeres no tenemos la misma libertad que los hombres”.

A continuación, los videos de las performances de la noche:

 El tributo de Laberinth a Madonna: interpretó Frozen & Like a Prayer

Fifth Harmony, cover Like I’m Gonna Lose You

Alessia Cara, Scars to Your Beautiful

Halsey, Colors

Hailee Steinfeld, Starving

Maren Morris, My Church

El discurso de Madonna completo:

“Gracias por reconocer la capacidad de continuar mi carrera durante 34 años en los que me enfrenté al sexismo descarado, misoginia y constante e implacable abuso […] Por supuesto que me inspiraron Debbie Harry y Chrissie Hynde y Aretha Franklin, pero mi verdadera musa fue David Bowie. Él personificaba al espíritu masculino y femenino que me identificaba perfectamente. Él fue el que me hizo entender que no hay reglas. Pero entendí mal, no hay reglas si sos varón. Sí las hay si sos mujer.

Cuando sos mujer tenés que jugar el juego. Se te permite ser linda y sexy, pero no parezcas inteligente. No tengas una opinión que no esté alineada con el status quo. Se te permite ser cosificada por los hombres y vestirte como una puta, pero no podés apropiarte de tu putez. Y ni se te ocurra, repito, ni se te ocurra compartir tus propias fantasías sexuales con el mundo. Sé lo que los hombres quieren que seas, pero más importante, sé lo que las otras mujeres se sienten cómodas que vos seas alrededor de otros hombres. Y finalmente, no envejezcas. Porque envejecer es un pecado. Vas a ser criticada y denigrada y definitivamente no te van a pasar en la radio.

Eventualmente me dejaron en paz por que me casé con Sean Penn. No fue solo porque él era peleador, sino que yo había pasado a estar fuera del mercado. Por un tiempo dejaron de considerarme una amenaza. Años más tarde, divorciada y soltera hice mi disco Erotica y edité mi libro Sex. Me acuerdo que fui el titular de cada diario y revista. Todo lo que leía sobre mí misma era condenatorio. Me llamaron prostituta y bruja. Un titular me comparaba con Satanás. Y yo pensaba: ‘Paren un poco. ¿Acaso no está Prince dando vueltas por ahí con medias de red, tacos altos, lápiz de labios y el culo al aire?’. Y así era, pero él era un hombre. Esa fue la primera vez que entendí que las mujeres no tenemos la misma libertad que los hombres.

Recuerdo un momento en mi vida donde deseaba tener un par femenino a quien admirar para que me apoye. Camille Paglia, la famosa escritora feminista, dijo que retrasé al colectivo femenino por haberme cosificado sexualmente a mí misma. Entonces pensé: ‘Ah, si sos feminista no tenés sexualidad, la tenés que negar’. Ahí dije: “A la mierda todo, soy otro tipo de feminista, soy una mala feminista”.

Pero creo que lo más controversial que he hecho es seguir viva. Michael se ha ido. Tupac se ha ido. Prince se ha ido. Whitney se ha ido. Amy Winehouse se ha ido. David Bowie se ha ido. Pero yo sigo viva. Soy una de las afortunadas y cada día doy las gracias.

Lo que quisiera transmitirle a todas las mujeres de hoy acá es esto: las mujeres han sido oprimidas por tanto tiempo porque llegan a creer lo que los hombres dicen de ellas. Creen que necesitan a un hombre para hacer bien el trabajo. Y hay unos cuantos buenos hombres que hacen falta, pero no porque sean hombres, sino porque son buenos. Como mujeres tenemos que empezar a apreciar nuestro propio valor y el valor de las demás. Busquen mujeres fuertes para tener como amigas, e aliadas, maestras, colaboradoras, inspiradoras, apoyo e iluminadoras.

No es tanto para recibir este premio que vine hoy, sino para pararme y decirles gracias. No solo a la gente que me ha amado y apoyado a lo largo del camino. No tienen idea de todo lo que significa para mí. Pero también  para los que han dudado de mí y los que me han rechazado… para todos los que me hicieron padecer y dijeron que yo no podía, que no lo haría o que no debía. Su resistencia me ha hecho más fuerte, me hizo empujar hacia adelante y me ha convertido en la luchadora que soy hoy. Me hizo la mujer que soy. Así que gracias”.