El 6 de octubre la banda pionera del punk en la Argentina arribará por primera vez al teatro Gran Rex para celebrar los 30 años de 'Mercado indio', su trabajo más sólido y maduro. Stuka, su legendario guitarrista, recuerda detalles del álbum.

Con una mecánica muy similar a la implementada por Los Fabulosos Cadillacs desde hace algunos años −aunque, en este caso, sin publicar material inédito−, cada tanto los históricos integrantes de Los Violadores –Pil Trafa (voz), Stuka (guitarra), El Polako (bajo) y Sergio Gramática (batería)– abren un paréntesis en sus respectivos proyectos individuales para volver a “encender la máquina” y reavivar así la intacta pasión de sus seguidores.

Dos años atrás, la banda pionera del punk en la Argentina y Latinoamérica celebró los treinta años de Y ahora qué pasa, eh?, su álbum más popular, con un show en el mítico estadio Luna Park, que quedó documentado, primero, en un álbum en vivo y que, en breve, verá la luz en los formatos de blu ray y DVD bajo el título Luna Punk.

Ahora, regresa nuevamente al ruedo para festejar las tres décadas de Mercado indio, su producción discográfica más sólida y madura, que supo contener temas emblemáticos como “Bombas a Londres”, “Aburrido divertido”, “Violadores de la ley”, “Mercado indio” y “Solo una agresión”, entre otros. Con la promesa de recorrer de manera íntegra aquel disco junto a los grandes éxitos de toda su carrera, más las participaciones especiales de la soprano argentina Oriana Favaro y un cuarteto de cuerdas, y con una puesta escenográfica acorde al perfil americanista del arte de tapa, la cita está prevista para el sábado 6 de octubre en el teatro Gran Rex, un ámbito que, a priori, puede resultar un tanto inusual para una agrupación de sus características. Sin embargo, vale recordar que, en diferentes épocas, el cuarteto supo presentarse en salas como el teatro Del Siglo, el Del Plata, el Auditorio Kraft e incluso el Cariola de Santiago de Chile. Por eso, este debut en la avenida Corrientes es tomado como todo un desafío.

“La idea original era tocar en el estadio Obras, pero como ya lo habíamos hecho, pensamos en algo diferente. Así que cuando surgió la posibilidad del Gran Rex, nos preguntamos “¿Por qué no?”. Lo hacemos por la necesidad y las ganas de brindar algo distinto. Al principio, nos pareció una idea descabellada, pero ahora consideramos que va a ser algo así como un descontrol controlado. En nuestros shows de los ochentas se armaban unas bataholas increíbles. Estos son otros tiempos y el público de rock cambió, es más inteligente”, detalla Stuka. “De todos modos, nadie los va a obligar a estar sentados todo el tiempo. Van a poder pararse, bailar y el que quiera disfrutar del show desde una butaca lo va a poder hacer sin ningún problema”.

¿Cuál fue el concepto musical buscado para Mercado indio después de Fuera de sektor, un álbum con sintetizadores, percusiones y más volcado al postpunk?

-La idea fue volver no a nuestros orígenes sino a una estética musical parecida a la del álbum Y ahora qué pasa, eh?. Es un disco más rockanrolero y pesado, que puede ir de la mano de Electric, de The Cult, que sonaba mucho en esa época, pero siempre conservando el sonido de Los Violadores.

Y, como en el álbum debut, volvieron a contar con Michel Peyronel en el rol de productor.

-Sí, ya lo conocíamos y sabíamos que podía darnos ese sonido que buscábamos. Él, en Francia, tuvo una banda del estilo llamada Extraballe y mamó toda esa onda también desde la producción de discos. Acá, en los ochentas, no había productores de rock, eran solo técnicos que fueron aprendiendo sobre la marcha. En cambio, Michel tenía toda una información distinta y estaba adelantado del resto.

Mercado indio cuenta con varios clásicos como “Bombas a Londres”, “Aburrido divertido” y “Solo una agresión y Pil Trafa suele decir que es el mejor álbum del grupo. ¿Coincidís con esa apreciación?

-No. Mercado indio fue un disco correcto, normal y que incluso no tuvo mucha difusión. A mí, sin ninguna duda, me gusta más Y ahora qué pasa, eh?. Fue nuestro disco más personal, el más Violadores de todos. Después de un álbum debut que respeto mucho la influencia del punk inglés pudimos liberarnos, experimentar más y ser nosotros mismos. Conservamos un concepto parecido al de The Clash en el sentido de componer canciones de estilos diferentes, pero con un sonido crudo y poderoso.

¿Los temas de Mercado indio te siguen representando?

-Sí, totalmente. Me encanta tocarlos en vivo, en especial “Solo una agresión”, que es el tema más exitoso que tengo como cantante. Y cuando escucho la batería de “Bombas a Londres” todavía me emociono por el sonido que logramos. El vinilo es tremendo. Fue un buen disco de la banda y hay canciones que conservan su vigencia: “Bombas a Londres” hablaba sobre las Malvinas, pero si te ponés a pensar los ingleses todavía siguen siendo unos piratas colonialistas [risas]. Y “Solo una agresión” se adelantó a un problema actual como la violencia sobre la mujer. En general, los temas de Los Violadores son un manual de instrucciones de lo que no hay que hacer. Hablaban sobre cosas que habíamos visto antes y decíamos Ojo con esto, guarda con aquello”. Y terminó siendo así porque seguimos tropezando con la misma piedra todo el tiempo.

¿Es imposible un regreso de Los Violadores a largo plazo y con un álbum nuevo?

-La verdad es que lo veo muy difícil. Yo estoy muy entusiasmado con mi proyecto personal, con mis canciones nuevas y quiero seguir con eso. Además, cada uno de nosotros vive en un lugar distinto: Pil está en Perú, Gramática vive acá, el Polako en Europa y yo estoy entre Argentina y Estados Unidos. El plan es reunirnos cada dos o tres años porque nos gusta, nos divierte y sabemos que hay un público que quiere seguir escuchándonos.