La agrupación, que ya es referencia de la música popular argentina, sigue dando muestras de vitalidad con su performance para el MTV Unplugged, que marcó el regreso a nuestro país de este formato clásico de la televisión. “Ningún disco de los Decadentes llevó tanto trabajo como este”.

Segunda parte de la nota de tapa con Los Auténticos Decadentes en Billboard AR para octubre. Hacé click acá para leer la primera parte.

Cantina y canciones

Como no podía ser de otra manera, la Fiesta nacional transcurre en un ámbito que invita al baile, el brindis constante y la botella golpeada con la cuchara al ritmo de “Corazón”. “Pensamos en algo argentino, porteño, costumbrista. Por eso adoptamos esa estética de barrio de La Boca”, explica Moska.

– Capanga: Lo discutimos entre todos y quedó eso… Jorge quería hacer una kermés, y por eso está la rueda de la fortuna, otros queríamos algo más Río del Plata…

– Cucho: Y ojo que no se ve tanto, porque somos diez mil ahí arriba, pero cuando empiece a circular, se va a ver cada detalle.

– Moska: Por ejemplo, recién ahora cuando lo vi en una pantalla gigante vi al Gauchito Gil, el juego del sapo, el barco de vela que está donde toca el tecladista…

Entre los objetos que se descubren en segundas y terceras pasadas también hay muchos instrumentos raros. Como el aquatic drum o tambor de burbujas, el campanófono porteño, la pipa parlante, el washboard L.A.D., el coco tayado, la pandereta onírica y el termo shaker, todas creaciones de Fernando Tortosa, inventor de instrumentos musicales que trabajó, entre otros, con Les Luthiers.

– Moska: Pero no están de decoración. Se juntaron varias cosas. Una fue que Gustavo Borner propuso poner instrumentos raros; otra fue que Gastón quería sumar cosas raras para la percusión; y yo quería volver a tocar con llantas de auto, que era lo que usaba cuando era chico.

– Gastón: Así te conocí [risas].

– Moska: ¡Claro! Y bueno, los sifones me hacían acordar a Telecataplum [programa cómico de los 70]. Después, hay instrumentos comprados que fueron decorados para esto, como los bombos fileteados de Mariano. En la cantina decadente hay de todo, y lo único que falta es espacio. ¡El escenario está lleno de cosas y de gente! A los 12 miembros estables se suman un tecladista y acordeonista permanente; Claudio Carrozza, Martín Aloé [Los Pillos, Cienfuegos, Mimi Maura] en contrabajo, Fernando Albareda [Los Fabulosos Cadillacs] en tuba y Juan Pedro Oholeguy en rodhes y xilófono, más Pablo Franceschelli [hermano de Mariano, el baterista decadente] en guitarra y tres, Gonzalo Eijo [hijo de Capanga] en charango, un trompetista, un trombonista, un saxofonista, un bandoneonista, un violinista, diez miembros de Bomba de Tiempo, diez del Afrosound Choir… Igual ninguno está al pedo, todos tocaron y aportaron algo importante.

De hecho, Aloé, Albareda y Oholeguy se quedarán para todos los shows desenchufados que LAD ofrecerá durante el año que viene. El próximo 30 de noviembre habrá un adelanto: será en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata. Allí presentarán por primera vez en vivo estas nuevas versiones de aquellas viejas canciones. Luego habrá que esperar hasta febrero de 2019, cuando animen su carpa propia en el Cosquín Rock. Y más tarde, en el D.F., Monterrey y Guadalajara. “No vamos a llevar este show a festivales porque es algo que no se puede montar en media hora”, argumenta Moska, con el entusiasmo intacto.

¿La expectativa es la misma que tendrían si estuviesen presentando un disco de canciones inéditas?

– Gastón: Es real, ningún disco de los Decadentes llevó tanto trabajo como este. Ni los de estudio ni los grabados en vivo.

Capanga: Porque tampoco es un disco “en vivo”. Es otro concepto. Los tres anteriores grabados en vivo fueron la reproducción de un show, un documento de lo que sucedió tal noche. Esto fue al revés, se produjo para esa noche.

¿Para cuándo el disco de canciones inéditas?

– Nito: El proyecto anterior a este unplugged era hacer un disco de covers

– Moska: que al final lo terminamos haciendo casi inconscientemente porque grabamos para los homenajes a Marco Antonio Solís (“Mi fantasía”) y Leo Dan (“Una calle nos separa”, junto a Los Caligaris), hicimos el “Ocho cuarenta”, de Rodrigo (también con Los Caligaris), y “Pachuco”, con La Maldita Vecindad… Son cuatro temas, ¡que es lo que se termina escuchando de un disco!

– Capanga: De todos modos, es parte del trabajo, hay que hacerlo aunque después en vivo queden dos canciones. Íntimamente sabemos que el proyecto próximo tiene que ser un disco de temas inéditos.

– Cucho: Bueno, sí. ¿Y para cuándo un disco de canciones nuevas de los Decadentes, eh? [risas].

Moska: La gente tiene que tener muchas ganas de escuchar un disco nuevo de los Decadentes. Porque la música está tan volátil. Vos te rompés el culo para hacer un disco nuevo y las canciones se escuchan 30 segundos y se cambian. Entonces, la idea es concreta: que tengan mucho deseo y que eso a nosotros nos cargue de energía para hacerlo.

– Cucho: Pero entonces, ¿para cuándo? [risas].

– Moska: Es lo próximo. Después de que terminemos de presentar el unplugged, el año que viene, nos pondremos con eso.

– Cucho: Perdón, lo último… Disco de canciones nuevas, ¿cuándo? [risas].

Invitados soñados

La Bomba de Tiempo aporta tambores y percusiones varias y coloridas en casi la mitad del show. Afrosound Choir suma espíritu góspel a “Pendeviejo” y “No te detengas”. El Chaqueño Palavecino (que ya había grabado con LAD en Sigue tu camino para “Río”) acompaña a Cucho y Jorge en “Cómo me voy a olvidar”. El chileno Gepe pone rock indie en “Sigue tu camino”. Y Ulises Bueno le da cuartetazo a “El pájaro vio el cielo y se voló”. Pero los invitados que la rompen en Fiesta nacional son Mon Laferte, a quien se vio cargar de dulzura y belleza al hit “Amor”, y Rubén Albarrán, de Café Tacuba, que se saca chispas de talento con Jorge en una nueva e irresistible versión de “Loco (tu forma de ser)”.

¿Hubo invitados que les hubiese gustado tener que no pudieron o no quisieron estar?

Moska: David Byrne no podía. Y Raphael tampoco.

¿El Niño?

– Capanga: ¡Sí!

¿Para qué canción?

– Moska: ¡No importa! Primero queríamos saber si podía, y después que eligiera él… ¡si es el Niño!

¿Y qué pasó?

– Moska: Tenía conciertos en Madrid. Una lástima, porque fue así: nos sentamos con Armesto en el avión, abre la revista de a bordo y encuentra una foto de el Niño. “Este es mi ídolo”, me dice. Llego a México por el Vive Latino, le pregunto al productor quién se imagina que podría participar como invitado y el tipo me dice: “Sin ninguna duda, Raphael”. Llego de vuelta y le pregunto a Jorge, porque no sé, es medio rompebolas, no quiere cantar con nadie, y le digo: “Che, Raphael…”. Y me contesta: “¡El Niño! ¡No! ¡Soy fanático del Niño!”. Así que se dio todo. Pero bueno, le escribimos y el mánager respondió que no podía.

Décadas decadentes

“Yo era televidente de MTV Latino. En el 93, cuando arrancó, lo veía porque tenían una data que hasta entonces no llegaba hasta acá. Y fue una plataforma muy grosa para nosotros, para Maldita Vecindad, para Aterciopelados, para Café Tacuba… Después se cortó, pero mientras duró, para mí fue una fuente de información increíble”. Cucho evoca la edad de oro de la señal para América Latina de la cadena MTV. De hecho, para el sur del continente, el regreso de los unplugged tiene cierto sabor a revival. Si bien el ciclo permaneció vigente para artistas mexicanos (Molotov, por ejemplo, grabó el suyo este año), la Argentina llevaba muchos años sin meter un artista en esa lista selecta. Algo extraño si se considera que fueron justamente Los Fabulosos Cadillacs quienes grabaron el primer unplugged para MTV Latino. Después vinieron Charly García, Illya Kuryaki and the Valderramas, Ratones Paranoicos, Soda Stereo, Luis Alberto Spinetta, Diego Torres y, recién ahora, 14 años después, Los Auténticos Decadentes. Si acceder a un unplugged de MTV es algo así como un reconocimiento de la industria, habría que decir que, al menos, con LAD se hizo justicia.