A dos años de su debut discográfico, el quinteto entrega su nuevo material producido por Germán Wiedemer.

Tras adelantar el single “Tierno disfraz”, y lanzar el video de “Desconéctame”, Joystick editó su segundo álbum de estudio: Licores furiosos. Se trata de un trabajo de 10 canciones atravesado por el rock de guitarras con tintes de jazz, y la producción de Germán Wiedemer (Andrés Calamaro y Ella es tan cargosa).

“Utilizamos muchos recursos del rock y del pop de los 70, y en algunas canciones jugamos con sonidos del jazz de los años 20. Fue la forma de sintetizar un álbum rockero, pero muy variado en sus géneros”, dijeron.

Las canciones de este disco inicialmente fueron ideadas por su cantante Pano Benincasa, y a medida que tomaron forma las volcaron en la sala de ensayo para terminar de darles forma y hacer los arreglos.