El sexteto acaba de editar su cuarto álbum de estudio, Amanecido, al mismo tiempo que celebra sus 10 años de carrera. Hoy se encuentra más cercanos a lo urbano que al reggae rocker que lo vio nacer.

En una época donde la música programada es la nueva reina del baile, Leonchalon se anima a sumar esos sonidos a su esencia de reggae natural. El sexteto es uno de los sobrevivientes del boom rastafari que se dio en el país a principio del nuevo milenio y que hoy está más apagado. “La tendencia ya pasó y ahora quedaron los mejores blends”, explica su cantante Santiago “Artifex” Benitez.

Acaban de editar Amanecido, su cuarto álbum de estudio, producido por Guille Beresñak. “Es nuestro álbum más experimental en cuanto al modo de composición y grabación. Las canciones que entraron al estudio fueron prácticamente reescritas durante el proceso de grabación y mezcla. Llevamos nuestro sonido a algo más urbana, siempre quisimos hacerlo”.

Mientras celebran una década como banda, pueden jactarse de haber compartido escenario con bandas nacionales e internacionales importantes de su escena como The Wailers, Sublime, Alborosie, Cultura Profética, Los Pericos, Dread Mar I, Los Cafres y Nonpalidece, entre otros.

¿Cómo ves la escena reggae en Argentina?

−Nosotros somos de la camada que nació entre el 2000 y 2010. Fue también un momento de auge importantísimo para el reggae en Argentina. Ahora es el momento de la música urbana, el trap y el reggaetón. Pero muchas bandas de reggae de aquella ola siguen vigentes, sacan discos y salen de gira por México, Costa Rica y Perú. Nosotros somos sobrevivientes de esa ola, pero más alternativos. Venimos más del reggae de Pericos, más rocker en un principio. La tendencia ya pasó y ahora quedaron los mejores blends, estamos en esa etapa.

¿Sentís que el trap y el reggaeton son músicas hermanas?

−Hay gente más separatista, yo veo un punto coincidente. Son todos géneros urbanos, que en su esencia salen de los barrios bajos. No solo con el objetivo de entretener, sino, de salir de lo que propone el sistema, se nota en sus letras. Me interesa lo que está pasando, yo englobo todo en la palabra urbano. Y el reggae no escapa mucho de eso, por lo menos el reggae roots o el dancehall. Porque también surgieron de la calle, de los suburbios, el ghetto. Veo muchos puntos en común y para mí son todos partes de la misma madre.

Están celebrando la primera década de vida, ¿qué esperás para los próximos 10 años?

−Sobre todo seguir construyendo, seguir generando una carrera y una discografía. Con el tiempo se van abriendo nuevas aventuras que uno nunca imagina, como ir a México. Queremos seguir creciendo, vincularnos con otros artistas y dar lugar a la experimentación. Me gusta ver cómo se añeja la cosa, cómo se pone más linda y sabrosa. Me gusta mirar hacia atrás y ver cómo lo que hicimos al principio también está bueno. Queremos viajar más por Latinoamérica.