“Es un lubricante para el ego”, supo decir una vez el mítico manager de Led Zeppelin, Peter Grant, al ser consultado sobre Swan Song Records, la discográfica personal del cuarteto británico. La compañía no fue ni el primero ni el último ejemplo de un modelo de negocios que algunos ven con cierto escepticismo. Para los artistas, en tanto, resulta muchas veces conveniente, por no decir todo un símbolo de autonomía. La industria musical las conoce como vanity labels, que en castellano significa “sellos de vanidad”.

El sistema es relativamente simple. En la mayoría de los casos, comienza cuando una gran discográfica permite a uno de sus artistas lanzar un sello. Estos cuentan con total control sobre los lanzamientos propios y de los músicos que recluta la nueva compañía. La discográfica “madre”, en tanto, se encarga de los asuntos logísticos y de la distribución. 

Algunos ejemplos de “sellos de vanidad”:

Apple Records: Armada por los Beatles en 1968, duró solo siete años por mala administración. En 1988 fue revivida para relanzar los discos de los Beatles y funciona desde entonces, con patrocinio de Capitol y Universal. Entre los artistas firmados se encontraron James Taylor y Badfinger.

Bizarre Records: Frank Zappa, harto de ver a Warner desfigurar y editar sus grabaciones, decidió manejar su propia discográfica, que utilizó para firmar conjuntos poco ortodoxos. Warner solo manejó los derechos de distribución y producción. Si bien su banda, The Mothers Of Invention, fue el conjunto histórico del sello, también pasaron por allí Alice Cooper y Captain Beefheart. Actualmente está inactiva.

Swan Song Records: Sin funcionar desde 1983, el sello de Led Zeppelin fue parte de una de las negociaciones de contratos más extraordinarias de los años 70. Atlantic prácticamente cedió el control de todo lo que estuviera relacionado con la banda de Plant y Page. Lamentablemente, su independencia también la llevaría a su final, tras años de pésima administración.

Blackened Recordings: En 2012 Metallica se hizo del control de todas sus grabaciones, gracias a una cláusula del contrato que negoció en 1994 con Warner Music. Por ahora no firmaron a nuevos artistas, pero arreglaron que los lanzamientos sean distribuidos vía Rhino Entertainment.

Maverick Records: La reina del pop tampoco iba a perderse la oportunidad de manejar sus propias grabaciones. Fundada en 1992 por Madonna y Frederick DeMann, tuvo entre sus artistas a Alanis Morissette y a The Prodigy, pero hoy está fuera de funcionamiento.