Cualquier aficionado a la música de Paul McCartney se habrá sorprendido con su efímera participación en la ceremonia de los premios Grammy: apenas una guitarra decorativa acompañando a las voces de Rihanna y Kanye West para hacer FourFiveSeconds. Se pareció más al papel de reparto de un actor rescatado del olvido que una invitación a la altura de la carrera del exBeatle.

Hay indicios que invitan a pensar que el inglés está buscando acercarse a los artistas jóvenes con buen presente en los rankings. Kanye West estrenó Only One a principios de este año y contó con la participación de Macca, que aporta apenas algunas notas en el teclado. Semanas después, la misma dupla fue convocada por Rihanna para grabar el citado FourFiveSeconds. Y, por último, Lady Gaga publicó hace un par de semanas una foto en Instagram junto a McCartney, contando que están grabando nuevo material juntos

Mostrarse al lado de artistas del momento no es nuevo para Paul , ¿pero por qué tantos ahora y en tan poco tiempo? Hay un dato estadístico revelador: F ourFiveSeconds entró al top 10 del Billboard Hot 100, lo que significa que su nombre volvió a estar en los primeros planos del ranking después de 29 años (llegó al N°1 con Spies like us, banda sonora de la película homónima, en 1986). 

Esta cifra demuestra que la popularidad del músico inglés no está entre las principales en Estados Unidos. De hecho, causaron sorpresa algunos tuits de los fans de Kanye West después del lanzamiento de Only One, muchos de los cuales demostraban desconocer al exBeatle. “Kanye tiene un gran oído para el talento. Este tal Paul McCartney ahora va a ser grande”, “No sé quién es Paul McCartney, pero Kanye le va a dar a este hombre una carrera con esta canción”, fueron algunos mensajes que se leyeron. 

¿Le importará a McCartney que los jóvenes de Estados Unidos lo conozcan o que sus canciones escalen posiciones importantes en el ranking Billboard? Con todo lo que su nombre representa, deberíamos creer que ya no. Pero Paul no es de aquellos que descansan viviendo del pasado, y su último disco, NEW, demuestra que su nivel de actividad es alto. A lo mejor, figurar al lado de artistas jóvenes sea un medio para otro fin: reconquistar al público norteamericano.