Tan Biónica realizó el primero de sus shows postergados en el Luna Park después del confuso accidente de su cantante.

“Quien dijo que no hay revancha”, decía una de las banderas que el piberío desplegó anoche en el recital que marcó la vuelta a los escenarios de Tan Biónica. El confuso y no aclarado accidente automovilístico protagonizado por Santiago Moreno “Chano” Charpentier postergó la presentación de Hola Mundo. Y la revancha llegó, precisamente, desde el escenario, el único lugar en donde el cantante podía enfrentar a sus demonios luego de las desafortunadas declaraciones en los reportajes post accidente. Anoche, Chano se dedicó únicamente a hacer lo que mejor le sale: cantar, bailar y animar

Con el piberío listo para celebrar, en el Luna Park se vivió una fiesta como si nunca hubiera ocurrido aquella noche adversa de agosto; de eso no se habla, pareciera haber sido la consigna adoptada por la banda y como buen pacto implícito fue seguida fervientemente por el público que solo quería escuchar sus canciones y bailar. 

La banda exhibió una puesta en escena imponente, explotando el concepto 360 con un escenario central comunicado a través de pasarelas con dos edificaciones de tres pisos. El resto de los sectores fueron divididos según los cuatro elementos de la naturaleza. Varios cambios de vestuario, bailarines, y una batería giratoria para que nadie se perdiera de nada.

La experiencia Hola Mundo tuvo finalmente su estreno con una noche digna de una gran fiesta. El público bailó, cantó, celebró y exprimió cada minuto de show, y Tan Biónica no defraudó. Chano agradeció cada entrega del público y lució feliz, lejos de sus últimas y polémicas apariciones mediáticas; jugó con los celulares que le alcanzaban, sonrió y devolvió cada gesto alegre del piberío. 

Quizás, ese mismo piberío, a través de sus banderas y mensajes alentadores, se encuentra más maduro que el propio Chano, que volvió a mostrar su confusión: mientras cantaba su último corte Un Poco Perdido se quedó repitiendo varias veces a capela, (con una postura desafiante) el último verso de la canción: “Estoy un poco perdido, y me cabe”, recordándonos a su peor versión post accidente. Pero, como decía una remera por ahí, “Keep Calm and love Chano”. De parte de sus fans, todo perdonado.

Fotos: Gigriders