Los pormenores detrás del demorado álbum que la cantante estrenó ayer: la presión de un sponsor, el fuerte gasto en ingenieros de sonido y evitar el cruce con Adele.

 

Hasta el último minuto, Rihanna mantuvo a todo el mundo a la expectativa, incluyendo a su propio sello, Roc Nation. Dos semanas antes del lanzamiento del single Work –colaboración de Drake– en exclusiva por Tidal, Rihanna (27) estaba en el estudio de su casa en Malibu dándole el toque final a Anti, su demorado octavo álbum y la continuación de Unapologetic (2012).

Pocas horas antes de que saliera Work, el álbum todavía estaba siendo masterizado. Se publicó en Tidal el 27 de enero pasado, y hoy salió una versión de lujo. ¿Por qué se hizo esperar tanto una artista que, desde 2009 a 2012, lanzó un disco por año? ¿Y qué hay del arreglo por 25 millones de dólares con Samsung para patrocinar la salida del álbum y la consecuente gira mundial?

Algunas fuentes dicen que Rihanna maneja su carrera por sí sola y que el management está solo de adorno, pero ha sido un año lleno de baches para el lanzamiento poco convencional de Anti. Desde 2014, la cantante empleó una gran cantidad de ingenieros para trabajar en sus temas (con un costo de más de 300 mil dólares en 18 meses, según estimó alguien que trabajó en el proceso). Con su cama ubicada convenientemente cerca de su cabina de voz, Rihanna entraba al estudio apenas después del mediodía y trabajaba durante la noche durante semanas.

En enero de 2015, la cantante lanzó FourFiveSeconds con Kanye West y Paul McCartney, su primer single en más de un año, y regresó con Bitch Better Have My Money, en marzo. Ambos entraron en el top 15 del Billboard Hot 100, pero su siguiente single, American Oxygen, lanzando el 5 de abril, decepcionó con apenas un Nº 78 en el chart. Sería la última canción que lanzaría en 2015.

Según las fuentes, la cantante y el equipo de Roc Nation cancelaron en ese momento el trato con Samsung, inicialmente apuntado a lanzar material en junio de 2015 con Live Nation para fechas del tour de verano. Cuando llegó la fecha límite para armar la gira, el álbum todavía no estaba listo porque Rihanna seguía grabando. Pero las cosas parecieron volver a la normalidad en octubre, cuando ella reveló la portada del álbum –diseñada por el artista Roy Nachum– en una galería de Los Ángeles, y anunció que se iba a llamar Anti, dando lugar a rumores de que finalmente iba a estar listo el 27 de noviembre (día de Black Friday, la fecha de mayor consumo en Estados Unidos).

Noviembre pasó sin álbum nuevo, lo que una fuente atribuyó a la demoledora aparición de 25, de Adele, que desembarcó el 20 de noviembre y copó el primer puesto del Billboard 200 durante siete semanas. Muchas personas cercanas a la situación le dijeron a Billboard que Rihanna tuvo problemas para elegir su próximo single. Una de ellas dijo que la cantante canceló muchas apariciones de promoción debido a las demoras y a que todavía seguía en el estudio.

Los repetidos atrasos en el lanzamiento pusieron ansiosos a los de Samsung. Con una gran inversión en efectivo, la compañía estaba atada de manos, conteniendo su campaña de promoción hasta que Rihanna se sintiera cómoda con el álbum. Después, el 19 de noviembre, Rihanna tuiteó un link a AntiDiary.com, el sitio auspiciado por Samsung para acceder con dispositivos móviles que operaba como un espacio virtual en 3D con una serie de ocho cuartos, inicialmente cerrados con llave, que los fans podías explorar para encontrar “pistas”. Cuatro días después, la cantante anunció que la gira mundial de Anti, patrocinada por Samsung, empezaría el 26 de febrero con Travis Scott de soporte en Estados Unidos y Big Sean y The Weeknd en Europa.

Con o sin el álbum, los planes de Samsung estaban oficialmente en marcha. Aunque todavía había preguntas acerca de cómo Rihanna lanzaría Anti y dónde aparecería en formato digital: si sería exclusivo de Tidal; si estaría solo en servicios de streaming pagos como Tidal y Apple Music; o en todas las plataformas, incluyendo a Spotify.

Work llegó a Tidal en exclusiva una hora antes de entrar en Apple Music y en iTunes. Rihanna tiene un historial de retener su música en Spotify por un período de tiempo considerable después de cada lanzamiento, una táctica que funcionó recientemente para Adele y Coldplay. En 2012, mantuvo a Unapologetic fuera de Spotify durante semanas, y debutó en el Nº 1 del Billboard 200 con 238 mil en ventas, según Nielsen Music, su mejor marca histórica. De ese número, el 58% de las fueron físicas y el 42%, digitales.